15 de mayo de 2008
Las autoridades moscovitas implementarán un complejo operativo de seguridad para el duelo entre Manchester U. y Chelsea, del 21 de mayo.
Las autoridades rusas anunciaron hoy que movilizarán unos 6.000 efectivos del orden para la final de la Liga de Campeones que enfrentará el próximo 21 de mayo a Manchester United y a Chelsea, en el estadio Luzhnikí de Moscú.
"La final debe ser una fiesta del fútbol, pero todo dependerá del comportamiento de los hinchas británicos", aseguró hoy Vitali Mutkó, ministro de Deportes y presidente de la Unión de Fútbol de Rusia (UFR).
Con el fin de garantizar la seguridad durante toda la jornada, además de policías antidisturbios, el ministerio del Interior de Rusia desplegará tropas en las inmediaciones del estadio (1.500).
"En caso de un inesperado agravamiento de la situación, también podrían intervenir fuerzas especiales y otras tropas adicionales", señaló Vasili Pánchenkov, portavoz del ministerio del Interior.
Mutkó subrayó que las autoridades rusas están "perfectamente" preparadas para recibir a los 42.000 seguidores de los dos equipos finalistas que llegarán a Moscú a partir del sábado.
En los días previos a la final, un millar de policías se encargarán de garantizar el orden público en hoteles, transporte público, lugares turísticos, plazas y otros lugares donde puedan confluir los hinchas.
El jefe del comité organizador de la final, Alexéi Sorokin, aseguró que el grueso de los aficionados ingleses llegarán a Moscú el día del partido y abandonarán la ciudad al término del mismo.
Los hinchas que lleguen días antes de la final podrán sumergirse en la atmósfera futbolística en la Plaza Roja, que acogerá desde este sábado hasta el día de la final todo clase de actividades lúdicas en el "Festival de Campeones".