23 de mayo de 2008
Según los jugadores, los dirigentes están desconociendo el acuerdo por los estímulos, que se elevaría a 30 millones de pesos a repartir. Fernando Díaz condicionó su continuidad por esta situación.

Un duro quiebre sufrió la relación entre los jugadores de Ñublense y la dirigencia, por el cobro de los premios correspondientes al plantel, tras la exitosa campaña cumplida en el Torneo de Apertura.
Esta mañana concurrió hasta la sede del club, en el Mall Las Terrazas en Chillán, un grupo de futbolistas encabezados por Joel Reyes, Juan Pablo Toro y Edgardo Abdala, con la intención de conocer cuándo se realizaría el cobro de los estímulos acordados, equivalente a 30 millones de pesos.
La cifra sería repartida entre el plantel y sería producto del 40 por ciento de las recaudaciones de los encuentros jugados en el estadio Municipal de Concepción, frente a Cobreloa y Colo Colo, en los playoffs.
Sin embargo, los jugadores no sólo salieron con las manos vacías sino que denunciaron falta de voluntad de parte de los dirigentes para cancelar los premios.
"Hasta este momento, los dirigentes están desconociendo el acuerdo que había y han comenzado a dilatar el tema para que hayan nuevas negociaciones", indicó Edgardo Abdala, capitán del cuadro chillañejo.
La situación provocó malestar en el técnico Fernando Díaz, quien condicionó su continuidad en el cuadro rojo, al arreglo de los premios del plantel.
A esta hora, el plantel de jugadores y cuerpo técnico se encuentran reunidos en la Casa del Deporte, en Chillán, para determinar los pasos a seguir, a la espera de un pronunciamiento por parte de los dirigentes del club, quienes aún no emiten una declaración oficial.