25 de mayo de 2008
David Pizarro fue titular los 90 minutos en la victoria 2-1 sobre los de Milán en la final del segundo torneo más importante de Italia. Luis Jiménez ingresó en el segundo tiempo.

La Roma logró su premio de consuelo al quedarse con la Copa Italia en la final disputada en el estadio Olímpico de la capital italiana. Los romanos derrotaron 2-1 a los Lombardos gracias a las anotaciones de Philip Mexes y Simone Perrota. Mientras que para los milanistas descontó Pelé.
David Pizarro fue titular durante los 90 minutos y sumó su tercer trofeo de este tipo desde actúa en Europa, siendo bicampeón con su actual equipo de este certamen y logrando otro durante su estadía en el rival que precisamente ayudó a derrotar en esta jornada sabatina. En tanto, Luis Jiménez ingresó a los 16' del segundo tiempo, pero no pudo cambiar la historia.
El duelo era visto como la ocasión para que la escuadra del "fantasista" se tomara revancha por la pérdida del ´"scudetto" que disputó palmo a palmo y que se decidió en la última fecha a favor del Inter. Con esa misión, la Roma aprovechó también la condición de local y se transformó en protagonista de las acciones.
Por eso no extrañó que a los 36', Mexes abriera la cuenta luego de que empalmara de primera un tiro de esquina servido de forma rasante por Pizarro. La presión del cuadro capitalino se mantuvo y le trajo réditos a los 54' cuando Perrota convirtió el 2-0 en una discutida acción, que la gente del Inter reclamó como posición de adelanto.
A partir de ese momento, los actuales campeones de la serie A italiana adelantaron sus líneas e instalaron la incertidumbre cuando el delantero francés Pelé, logró el descuento a los 60'. A partir de ese momento, el elenco de la "Loba" se dedicó a contener los embestida de los visitantes y en eso, destacó el trabajo en la contención del volante porteño.
Al final la Roma, pudo mantener el resultado y concretó la aspiración de sumar la novena Copa Italia en la historia. Esta era la cuarta vez consecutiva que romanos y lombardos se enfrentaban y que con este desenlace quedó emparejado a dos victorias por bando.