4 de junio de 2008
Una gran cantidad de hinchas con entrada en mano quedaron fuera del recinto en donde se disputa la final del Torneo de Apertura. Carabineros debió repeler a los molestos simpatizantes con el carro lanzaaguas.

Unas tres mil personas quedaron fuera del recinto del Sausalito.
Un caos total se vivió en las afueras del estadio Sausalito de Viña del Mar, en la previa de la final del Torneo de Apertura entre Everton y Colo Colo, debido a que unas 3 mil personas se quedaron sin poder entrar al recinto.
Se presume que la gran cantidad de público que quedó fuera se debió a la falsificación de entradas y a la sobreventa de las localidades.
Los molestos hinchas, de ambos clubes, con entradas en la mano, sufrieron el rigor de Carabineros, que utilizó el carro lanzaaguas para dispersarlos.
Con gran enojo, los más arriesgados derribaron algunas rejas y otros lograron trepar e instalarse en la galería sobre el sector del cerro.
Pese a que la insistencia de la gente, Carabineros anunció en las afueras del estadio que el recinto está absolutamente repleto.
En otro sector desbordado se destruyeron las rejas del ingreso principal, ingresando público tras escalar muros desde la Laguna Sausalito.