15 de agosto de 2008
El renunciado técnico albo prácticamente no habló, se limitó a ver a los jugadores con las manos en los bolsillos, y fue Hugo González quien dio las indicaciones.
Una complicada situación es la que vive el técnico Fernando Astengo, luego que ayer dejara de ser oficialmente el técnico de Colo Colo.
Pese a ello, el estratego sigue al mando del equipo -de manera interina- por los próximos dos partidos, por lo que hoy debió presentarse al entrenamiento en el Monumental.
Y la situación se apreció muy incómoda para Astengo, pues tuvo un casi nulo contacto con los jugadores, e incluso se peseaba por la cancha con la mano en los bolsillos, viendo como trabajaban sus ahora ex dirigidos (las pocas instrucciones las dio Hugo González).
La contrapartida fue marcada por los jugadores, que realizaron un distendido trabajo, que se inició con el tradicional tenis fútbol, para terminar con un fútbol reducido entre tres equipos, donde se jugó a gran intensidad.
APOYO DE GAZALE
Uno de los que apoyó al DT tras la práctica de hoy fue el delantero Daud Gazale, quien precisamente llegó este semestre al club, a petición del entrenador.
"Fue una decisión que nos sorprendió. No la esperabamos. Yo personalmente estoy muy apenado porque fue el el que me pidió como refuerzo. Todos tenemos una cuota de responsabilidad, porque somos nosotros lo que jugamos. El año pasado tuve tres técnicos y sé lo difícil que es acostumbrarse al método de un técnico nuevo, además es complicado porque estamos a sólo dos días del partido".
Además descartó que la situación pueda perjudicarlos en el corto plazo, por lo que consideró que es necesario quedarse con el triunfo en el desafío de mañana ante Unión Española
"Es posible pensar en Unión con todo lo que ha pasado. Yo tuve la experiencia con Concepción en que no nos pagaban, el club estaba en crisis y sacabamos buenos resultados. Lo importante es estar unidos como plantel", sentenció.