23 de mayo de 2008
El número uno de Australia estará en París, situación que podría agravar su lesión a la cadera, mantiendo así la posibilidad de no estar en el duelo de Copa Davis ante Chile.

Lleyton Hewitt.
Arriesgada. Así se podría considerar la decisión del tenista australiano Lleyton Hewitt, que hoy anunció su deseo de jugar en Roland Garros, pese a no estar en buenas condiciones físicas, debido a una lesión en la cadera.
Y fue el propio jugador quien confirmó que estará en el Abierto parisino, a pesar de que su médico le recomendó operarse la zona afectada, hecho que le provocaría su deserción del equipo de Copa Davis, para el duelo ante Chile (repechaje).
"Creo que lo mejor es viajar a París y comenzar la preparación que planeamos originalmente, y con la esperanza de que la lesión no me impida competir", indicó Hewitt.
"Soy optimista sobre mis posibilidades de participar en el Abierto de Francia y también en la temporada sobre hierba, especialmente Wimbledon", agregó la raquea número uno de Australia.
El oceánico utilizará esta semana para entrenar en las canchas de polvo de ladrillo de Roland Garros bajo la supervisión de su entrenador Tony Roche y de su preparador físico, Iván Gutiérrez.
La lesión en la cadera será examinada diariamente, pero Hewitt espera que no le impida participar.
Hewitt no juega desde el 12 abril, cuando junto a Paul Hanley vencieron en el juego de dobles a la pareja tailandesa, entregándole el tercer punto a su país y la clasificación al repechaje del Grupo Mundial.