9 de septiembre de 2008
El colegio de San Carlos de Apoquindo derrotó por 25-2 y 25-8 a Trewhela's y se ilusiona con volver a jugar en la máxima categoría.

El Cumbres quería demostrar que su descenso del año pasado desde Honor fue un accidente. Por ello, la misión de esta temporada es una sola: ascender. Sin embargo, al frente se encontraba Trewhela's, equipo que era toda una incógnita, pues no había jugado en el certamen.
Las dudas se despejaron rápidamente y los "Vikingos" impusieron todo su poderío ante un novato equipo, que poco pudo hacer ante la gran efectividad de un adversario muy consolidado y con hambre de triunfos. Por eso no fue extraño que los de San Carlos de Apoquindo se quedaran con el primer set por 25-2.
El segundo set fue algo más parejo que el anterior. En parte, gracias al amor propio y garra que mostraron los dirigidos de Alvaro Carril, quienes opusieron mayor resistencia. No obstante, terminaron inclinándose por 25-8.
Tras el triunfo, el DT ganador, Luis Fuentealba, señaló que "me gustó que pudieran jugar todos. Además, aprendieron a valorar su saque y demostraron que su mejor dominio técnico funciona".
Por su parte, Domingo Couso destacó que "jugamos bien, aprovechamos las oportunidades, armamos buenas jugadas y ganamos puntos".
Algo que comparte su compañero y figura Javier Correa, quien comentó que "estuvimos más tranquilos y aprovechamos todas las oportunidades que nos creamos. Además, no nos pusimos nerviosos".
En tanto, el DT visitante, Alvaro Carril, indicó que "es primera vez que los niños compiten. Tenemos que juntarnos para que ellos jueguen más. Hay que ponerse las pilas".
De similar opinión fue su pupilo Rodrigo Fuentealba, quien admitió que “no siempre entrenamos juntos. De todas formas, esperamos mejorar para los próximos partidos".
Tomás Palomer fue aún más crítico expresando que "el equipo no se enfocó en el partido y estuvimos ‘paveando’".