14 de mayo de 2008
La Superior del establecimiento de San Carlos de Apoquindo empató 3-3 con el Tabancura y sueña con despegar desde el fondo de la tabla de posiciones.

No ha sido fácil el cambio de división para el colegio Padre Hurtado. En su primer año en Honor, la Superior del establecimiento de San Carlos de Apoquindo, sólo ha sumado un punto en tres partidos y este lo obtuvo justamente este fin de semana luego de empatar 3-3 con el Tabancura en un vibrante partido. Los "Pingüinos" fueron inmensamente superiores en el primer tiempo, terminaron la etapa ganando por 3-1 y fácilmente pudieron marcar dos o tres tantos más. El Padre Hurtado no reaccionaba, aunque con más ganas que fútbol lograron descontar antes de irse al descanso. Abrió la cuenta para el Tabancura Santiago Recabarren, aumentó Luis Hernán Paul, descontó para el Padre Hurtado Alberto Díaz y Alberto Ariztía puso el 3-1 con el que finalizó el primer tiempo. En el complemento vendría la espectacular reacción del Padre Hurtado, que con ganas y buen fútbol comenzó a encerrar al Tabancura en su campo. Pedro Tupper consiguió el 3-2 y Jorge Yávar con un golazo estructuró el 3-3 definitivo. Aunque el colegio recién ascendido tuvo méritos para empatar, el Tabancura también pudo quedarse con los tres puntos, pues se creó en los últimos 35 minutos del partido, por lo menos cuatro ocasiones claras de gol que fueron magistralmente atajadas por el portero Iván Rojas. "Tuve una buena tarde, pero lo más importante es que mis compañeros también la metieron adentro. Jugar en la categoría Honor es mucho más complicado, pero confiamos en no descender, pese a que aún estamos en el último lugar de la tabla", comentó Rojas, el gran héroe del Padre Hurtado. En el Tabancura, en tanto, todo era decepción. "Tuvimos todo para ganar. Tal vez nos confiamos demasiado y les permitimos crecer. No podemos dejar escapar así los puntos", comentó Alberto Ariztía, autor del tercer tanto de los "Pingüinos".