Alexis y Medel buscan el sitio

Los capitanes dejaron actuaciones apenas regulares con la Roja. El ariete no sale del pozo, mientras que el Pitbull necesita reinventarse.


Dentro de las conclusiones que dejaron los dos primeros amistosos de Reinaldo Rueda al mando de la Roja destaca la intención del técnico de imponer su libreto por sobre los jugadores. En ese sentido, poco le importó la trayectoria de varios seleccionados con la casaquilla nacional. Ni siquiera se salvó Gary Medel, quien debió volver a su sitio natural de mediocampista para tener un lugar entre los titulares en el duelo ante Dinamarca.

El mensaje de Rueda no ofreció doble lectura en Europa. Pese a que fue cuidadoso en la previa, siempre asumió que su paradigma era intransable. Sus zagueros centrales deben ser espigados. Y allí Medel no entra en la acuación. Ni siquiera su hoja de ruta con la Roja, que contempla dos Copa América y dos Mundiales jugados como defensor, le ayudaron para recuperar su sitio habitual.

Y el cambio lo sintió el Pitbull. No sólo porque físicamente se lo vio resentido en la última media hora, al punto de ubicarse por largos pasajes como un tercer zaguero central para disimular su cansancio, sino que además le costó mucho darle circulación al juego. No se le hace fácil jugar de espalda cuando debe ir a buscar el balón con los centrales, en una posición donde es clave siempre estar bien perfilado. Y sin un socio de características similares, de más raspe que juego, queda más expuesto en el retroceso. Con Hernández pagó caro eso, sobre todo en el segundo tiempo.

Pero Medel no fue el único histórico que quedó con tarea para los próximos amistosos. Alexis Sánchez trasladó a la Selección todos los problemas de confianza que exhibe en Manchester United. El ariete nunca estuvo cómodo, ni ante Suecia ni menos frente a Dinamarca. Desequilibró a cuentagotas y casi siempre tomó malas decisiones. Tan evidente fue su bajón, que el propio Rueda reconoció tras la conferencia del martes que pecó de individualista.

Ubicado como extremo izquierdo, una posición que conoce de memoria, con la instrucción permanente de ensanchar el ataque por ese costado, Sánchez pocas veces buscó el mano a mano con el lateral, abusando del traslado de afuera hacia adentro para meter pelotazos que casi nunca encontraron destinatario. La mochile que arrastra en la Premier League, donde debe demostrar por qué es el jugador mejor pagado, no se la pudo sacar en la Roja. Y lo sintió el equipo, que nunca estuvo fresco en ataque, pese a tener el control del balón.

Para colmo, Rueda no encontró todavía ese jugador que le dé un vuelco al equipo cuando queda atrapado por el rival. Es cierto que lleva poco tiempo de trabajo, pero a simple vista cuesta ver un jugador en ofensiva que ofresca confiabilidad. Insistió en ambos duelos con Ángelo Sagal, pero más allá de buenas intenciones, no concretó ninguna de las promesas. Diego Valdés todavía luce muy nuevo para asumir el manejo del ataque y Martín Rodríguez está lejos de su mejor versión. Eso sí, una situación que preocupa en el cuerpo técnico, cuya prioridad por ahora parece ser darle cabida a la historia.

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