El clan femenino de Chicago

Cinco amigas fueron parte de los más de 150 chilenos en uno de los maratones más icónicos del mundo. Y una de ellas fue una de las mejores de Chile en el colorido certamen.

En las calles de Chicago, con decenas de miles de atletas, el domingo pasado, cinco amigas chilenas entraron en el mundo de los 42k en una de las citas más tradicionales del mundo . Y como guinda de la torta, una de ellas lo hizo con un resultado sorprendente.

Lo que comenzó con el ingreso del quinteto al club Santiago Runners, entre fines de 2014 y el inicio de 2015, culminó en una aventura de muchas sorpresas. Una de ellas fue de Francisca Poblete, quien con un registro de 3.19’55” fue la mejor debutante de la historia de su club, la tercera mejor nacional y uno de los 20 mejores tiempos entre más de 150 chilenos. Gonzalo Zapata fue el más rápido, con 2.43’23”, y la mejor mujer fue Catalina Langlois, con 3.07’57”.

Al ritmo del hit Despacito al pasar por el barrio latino, carteles y aliento de niños, familias e incluso sacerdotes, el ánimo de la ciudad se volcó a los asfaltos. Y Francisca Poblete, junto a Valentina Bozzo, Andrea Poblete, Natalia Sepúlveda y Carola Neira culminaron un proceso de cuatro meses de entrenamiento con una carrera que promete ser la primera de muchas.

“Yo corrí un maratón en Disney y les fomenté la idea. Muchos tienen miedo, porque es la distancia madre y requiere mucho entrenamiento”, recuerda Bozzo. Con 4.01’12” fue la tercera mejor del grupo, a 1” de Andrea.

Y tras días alojando juntas y viviendo como una familia en Chicago, junto a una comitiva de pololos apoyándolas, sólo faltó que corrieran de la mano. “Si una entrena sola, es una lata. Pero si estamos todas en las mismas, es mucho más amigable. Y siempre buscamos que todas terminaran, sin rivalidad. Fue muy emocionante encontrarnos todas en la meta”, expresa Sepúlveda, quien concluyó la carrera en 4.30’29”, un segundo sobre Neira.

Y como si fueran profesionales, vistieron poleras con el nombre de Chile y oyeron varios ceacheís, principalmente de mexicanos en el barrio latino. “El apoyo de la ciudad es impresionante. Todos te motivan. Es un evento ciudadano, donde celebran en cada zona donde pasan atletas. En Santiago, hay gente que se enoja por los cortes de calles”, sostiene Bozzo.

‘Fran’, la más rápida, que corre desde 2010 y ha participado de varias citas de 21k, comenzó en una ola más temprana porque sabía que llegaría antes. Pero no esperaba ir tan rápido. Ni sabía si lograría terminar.

“No me lo esperaba para nada. Tenía miedo de correr en el ritmo de 3.20’ que me propuse, porque era una apuesta”, confiesa Francisca, aunque su hermana Andrea agrega que “siempre me ha ganado. Ella mejora muy rápido sus tiempos, tiene mucha capacidad. Tiene un talento innato, es la keniata del grupo”.

“Sería un sueño correr a su ritmo. Ella está en otro nivel, es el modelo a seguir. Es la joven promesa”, dice Neira. Fran, funcionaria de Sky Airlines de 27 años, responde: “Me encantaría ser de alto rendimiento, pero en Chile es súper complicado. Esto siempre será una vía de escape, un hobby”.

“No sabía si mi cuerpo iba a aguantar después de 30k, que era lo máximo que había corrido. Pero cuando me sentía cansada miraba a la gente y sentía su apoyo. Y con eso me sentía perfecta, me llenaba de energía”, evoca.

De esa manera, con un grupo de amigas y un ambiente contagioso, se inicia una saga. El próximo objetivo de todas es mejorar sus registros en los 21k del Entel Maratón de Santiago e ir a Berlín, en septiembre. Y en su momento irán por los 42k en la capital, un escenario que según ellas tiene cosas que aprender de Chicago.

“En Santiago falta que el evento de 42k sea separado de los 10 y 21k, para que sea único. Y la gente debe animarse, verlo como un evento de ciudad”, reflexiona Neira.

Y tras el debut, el grupo no tiene fecha de vencimiento. “Los maratones no se acaban nunca. Lo que se acaba es la billetera”, bromea Bozzo.

Seguir leyendo