Claudio Romero no tiene techo

La sensación del atletismo chileno batió el récord sudamericano de la categoría y logró la novena marca de la historia y la mejor del año.


Sin duda que Claudio Romero es la gran estrella del atletismo chileno de esta temporada. No tiene techo y este año lo ha demostrado con creces, a pesar de tener apenas 17 años.

Ayer se lució en el torneo del Club Atlético Francés, que se desarrolló en la pista atlética Mario Recordón, del Estadio Nacional. Ahí, el lanzador de disco alcanzó los 67,05 metros, estableciendo nuevo récord sudamericano Sub 18, dejando atrás los 64,33 que le dieron el oro en el Mundial de la categoría, que se disputó en Nairobi, Kenia, en julio pasado.

Aquel registro se convirtió en la mejor marca mundial del año en su categoría, por lo que la distancia alcanzada ayer le permitía estirar la distancia con su más cercano perseguidor, el ucraniano Oleksiy Kyrylin, quien ostenta 63,98 metros.

“Desde mi perspectiva, más allá de reasegurar mi primer puesto a nivel mundial este año y al igual que el 2016, llevo dos años consecutivos como récord de la categoría. Además de esto, repetí la novena mejor marca de la historia Sub 18”, comenta Romero.

En todo caso, el atleta no quedó tan contento, pues su marca todavía es lejana a lo que pretende. “Mi objetivo es lanzar sobre 68,50 metros. Pero empecé con el pie derecho después del 18”, afirma.

En lo que resta del año, las competencias de Romero se concentrarán en Chile: “Me quedan sólo campeonatos nacionales y en lo que me concierne, trataré de lanzar con kilo y medio en todos los campeonatos que pueda para dejar el record sudamericano lo más alto posible y así no se lo quiten a Chile por largo tiempo”.

Saca cuentas alegres, de todas maneras. “El récord sudamericano no me lo van a quitar, porque el de 62,70 estuvo como por cinco años. Así que seguramente éste va a estar ahí por un rato”, señala, justo en el momento en que se siente un sismo en la capital. Ni se inmuta. De hecho, cree que no está temblando. “Es que mi casa es vieja y hay mucha gente bajando la escalera”, explica, mientras termina de hacer pesas. “Hago pesas porque me entretiene. Además, ahora tengo que salir y eso me permite estar en forma”, explica, risueño.

Seguir leyendo