Clemente Seguel: “Quedar entre los 30 primeros en Tokio sería un golazo”

Clemo es la gran promesa de la vela nacional y por sus logros, en el país y el extranjero, a sus 18 años ya captó el interés del COI, que lo becó con miras a los próximos Juegos Olímpicos y Panamericanos.


Clemente Seguel (18 años) vive en Algarrobo desde hace 12 años. Fue en el litoral donde comenzó tomando clases de vela como un taller deportivo impartido por el colegio. Desde ahí no paró. El año pasado salió segundo en el Mundial Adulto de Sunfish y obtuvo el tercer lugar en los Odesur. Sus logros le valieron ser galardonado por el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile como el mejor de su deporte en 2017. El joven asume su condición de promesa y asegura que va por más.

Seguel fue seleccionado como uno de los 11 ganadores de las becas Tokio 2020 otorgadas por el Comité Olímpico Internacional a través del Comité Olímpico de Chile. El joven asume esta responsabilidad y su trabajo apunta hacia Tokio y los Panamericanos de Lima. No se achica y trabaja intensamente.

¿Esperaba estar seleccionado dentro de los 11 elegidos?
La verdad es que no. Nunca pensé que iba a estar dentro de esa elite. Es verdad, he tenido buenos resultados, pero la verdad es que jamás lo esperé. De la nada me llamaron, me dijeron que estaba dentro de esta beca y me explicaron en qué consistía. No cabía en mí emoción. Lo que sí, me he esforzado bastante y esto es un reflejo.

¿Cómo toma esta oportunidad?
Estoy feliz y me siento bastante motivado. Este año postergué mis estudios universitarios para dedicarme de lleno. Salí del protocolo normal y voy a darlo todo para aprovechar esta oportunidad.

Fue galardonado como el Mejor Velerista del 2017 por el Círculo de Periodistas Deportivos de Chile. ¿Se siente en esa condición?
Sí. El año pasado me esforcé bastante, a pesar de haber estado cursando cuarto medio y quizás sin esa responsabilidad podría haber dado un poco más. Este año quiero mejorar lo del pasado, porque me siento con mucha proyección y motivación.

¿Cómo cree usted que lo ve el mundo de la vela nacional?
¿Ahora? Como promesa. La vela es un deporte de larga duración, entre más años estás arriba del bote, mejor vas a andar y más conocimiento se va a tener. Es muy difícil que un chico de 18 años ande rápido en poco tiempo. Me siento una promesa deportiva y no hay que olvidar que sigo siendo juvenil.

¿Es un peso extra responder a las expectativas que genera?
Sí. En relación a los de mi edad a nivel mundial estoy entre los mejores. Ahora, para clasificar a los Juegos, debo competir en adulto. Acá hay que competir con tipos que llevan años en el circuito, pero me siento capacitado y feliz por lo que estoy haciendo. Hay que trabajar y seguir esforzándose.

Se avecinan competencias importantes como los Odesur 2018 y el Campeonato Norteamericano 2018. ¿Cómo se está preparando?
Ahora estoy focalizado en la preparación física. Uno de mis puntos débiles en comparación al resto es justamente eso. Estoy navegando cinco días a la semana y entrenando todos los días. Los Odesur tienen algo especial porque consiste en entregarle una medalla al país y eso es muy importante, mientras al Norteamericano iré buscar mi lugar para los Panamericanos 2019.

¿Cuál considera su mejor logro deportivo?
Yo creo que fue el año pasado, cuando conseguí el segundo lugar en el Mundial adulto se Sunfish que pese a no ser una categoría olímpica, había mucho nivel. Pero mi mayor logro, en general, fue haber ingresado al Team Chile porque eso me ha brindado muchísimo apoyo, muchísimas salidas y demasiadas oportunidades. Entrar a ese equipo ha sido lo mejor que me ha pasado.

¿Chile es terreno óptimo para una preparación profesional?
Me veo acá profesionalizándome. He pensado en irme para afuera, yo tengo pasaporte italiano, pero en Chile están todas las condiciones y me siento muy cómodo entrenando acá. Hay que aprovechar la larga costa que tenemos. Eso sí, como la vela consiste en comparar velocidades con otros, viajaré muchísimo, especialmente a Argentina. Allá tengo varios amigos muy rápidos y hay que aprovechar eso.

¿Cómo fue su formación como velerista?
Comencé a los siete años cuando me fui a vivir a Algarrobo. En mi antiguo colegio hacían un taller de vela los miércoles. Decidí ingresar porque iba a salir más temprano y me quedaba al lado de la casa. Además la familia por parte de mi papá navegaba en forma de hobby. Me subí al barco y me encantó. Fui todos los miércoles y ahí me ofrecieron entrenar los fines de semana con un técnico argentino. Desde ahí que no paré.

En los Juegos Bolivarianos participó en una embarcación de carácter olímpico y obtuvo el bronce. ¿Es un buen apronte?
La verdad es que sí. No me lo esperaba y de hecho fui sin expectativas de medallas. Había deportistas con experiencia olímpica y que salieron dentro de los treinta primeros en Río 2016. Fue loquísimo ir y terminar tercero. El último día no se corrió por lo que pude haber estado más arriba. Fue un tremendo comienzo.

¿Se ve en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020?
Me veo ahí. Siento que estoy capacitado para clasificar y estoy motivado. Va a ser muy difícil porque tendré que competir con deportistas que llevan dos Olimpiadas en el cuerpo. Todos los del circuito tienen más experiencia y son máquinas. Estamos trabajando día a día para conseguir el cupo este año, en la Copa del Mundo de Dinamarca, en la modalidad Laser Standard. Estará difícil, pero luego habrá otra competencia que entregará plazas.

¿Cuáles son sus expectativas en si clasifica a los Juegos?
Llegar a obtener medalla es muy difícil. Como decía anteriormente, la vela es un deporte de largo aliento y experiencia, donde el peak de rendimiento llega a los 25 ó 30 años. Lo hablamos con mi entrenador. Los primeros Juegos Olímpicos son para ir a probar y hacer lo mejor posible, ojalá quedar dentro de los 30 primeros. Sería un golazo. La segunda Olimpiada hay que quedar dentro de los diez primeros y ya en la tercera, buscar una medalla.

El 2023 los Juegos Panamericanos serán en Chile. ¿Cómo se proyecta para esta competencia?
En los de Lima 2019 tendré 19 años y competiré con deportistas olímpicos de gran experiencia, sin embargo, pretendo meterme dentro de los cinco primeros. Para en Santiago obtener medalla sí o sí.

La vela en general es un deporte muy elitista y caro. ¿Cree usted que se debería masificar?
Por supuesto. Actualmente hay escuelas que invitan a practicar sin tener los recursos, pero el tema que no son muy conocidas y tampoco saben cómo hacerlo. De hecho, yo partí así. Mucha gente pregunta cómo se puede hacer, es cosa de ir al club a preguntar y ellos felices de incentivar este deporte en los niños. Cada vez está creciendo más, lo que falta es información.

¿Habría mejores resultados?
Obvio que sí. Toma el caso de Argentina, la vela es un deporte tan popular que navegan durante la semana. Acá en Chile muy pocos lo hacen. Entre más se masifique en Chile, muchísimo mejor.

¿Cuál es su sueño en la vela?
Desde pequeño ha sido clasificar a los Juegos Olímpicos. Me acuerdo que veía todos los deportes y decía ‘Yo quiero estar ahí, en lo que sea’. Justo me picó el bichito por la vela y ahora estoy trabajando por ese sueño de llegar y competir mano a mano con los mejores. Esta es la posibilidad y la tomaré. Estoy dispuesto a dejarlo todo.

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