Colo Colo es pura ilusión

En el camarín de los albos celebran el repunte en Copa Libertadores. Con sus dos triunfos en línea llegan vivos al duelo con Atlético Nacional y dependen de sí mismos.


Hasta hace tres semanas, Colo Colo estaba en el suelo. Sin técnico y con un futuro sumamente complejo en la Copa Libertadores, pocos se hubiesen atrevido a apostar por el Cacique. Hoy, sin embargo, los albos toman aire y siguen vivos. Con dos partidos ganados (Delfín en Manta y el de anoche ante Bolívar), volcaron el magro panorama y dependen de sí mismos para avanzar en la Copa.

“Una vez más este grupo responde en momentos de mucha presión. Pasa por el nivel y lo que me demuestran en la semana. Te demuestran que es un equipo con mucha jerarquía, con mucho kilometraje futbolístico. Dio una demostración tremenda de lo grande que es este club. Estamos todavía con vida y hace dos partidos no teníamos ninguna credibilidad. El equipo nuevamente está ahí”, expuso un satisfecho Héctor Tapia en conferencia.

Tito encontró respaldo en la gran figura colocolina. “Nadie creía en nosotros, sólo nosotros mismos, nuestras familias, la gente, los hinchas”, señaló tras el cotejo Esteban Paredes. El delantero, que anoche quedó como el máximo goleador chileno en la Copa Libertadores, agregó: “Nos daban por muertos, nos criticaron bastante, que el Mago, Pájaro o yo no servíamos en el ámbito internacional y demostramos lo contrario. Trabajamos a diario para sacar adelante esto. Nos vamos a ir a jugar la vida a Colombia”.

Claro que el desafío es mayor, toda vez que deben ir a Medellín a robarle puntos a Atlético Nacional, que hasta ahora sólo sabe de goleadas en casa. Una derrota tirará por la borda todo el repunte de Colo Colo en estos últimos cotejos de la mano de Héctor Tapia, tras la salida de Pablo Guede.

“Ha tocado difícil este grupo. Se formó el grupo de la muerte”, dijo entre risas ya en conferencia el propio Paredes, para luego asegurar que en la zona que cayó el Cacique “todos pueden clasificar”.

En Pedreros tenían motivos de sobra para celebrar. Porque además rompieron un balance sumamente negativo: desde febrero de 2016 que no ganaban como locales por la Libertadores. Fue ante los peruanos de Melgar, por la fase de grupos. De ahí vinieron tres empates y dos derrotas. Transcurrieron 811 días.

Lo que realmente importa es más difícil. La tarea que viene por delante se complicó para el elenco de Macul con la victoria de anoche de Delfín ante los colombianos. Apretó todo en el Grupo B. Pasa que los ecuatorianos definen la zona ante Bolívar, en La Paz. Si Colo Colo pierde en Colombia, cualquier resultado en Bolivia lo elimina de la Copa. Si empata, tendrá que esperar una igualdad entre Delfín y Bolívar o bien, que ganen los altiplánicos hasta por tres goles. De ganar, no dependerá de nadie e incluso podría terminar primero. También podría terminar cuarto si es que es goleado.

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