Corea repudia a sus patinadoras

Dos atletas surcoreanas son apuntadas por más de medio millón de sus compatriotas por abandonar a una compañera en plena competencia.


Noh Seon-Yeong llora, desconsolada, sola, sentada en una banca. No sólo porque, junto a sus compañeras, acaban de salir séptimas en las cuartos de final de la persecución por equipos del patín de velocidad y, por lo tanto, quedan eliminadas. También porque fue humillada por su propias compañeras, Kim Bo-Reum y Park Ji Woo.

Sin importarles que el cronómetro de su carrera pare cuando cruce la tercera componente del seleccionado, ambas patinadoras dejaron atrás a Seon-Yeong, la más lenta de las tres, cuando el reglamento les permite empujarla por detrás para llevarla a su ritmo y así no retrasarse. La perjudicada llegó cuatro segundos después y ni siquiera recibió su consuelo. El único que se le acercó fue el entrenador del combinado surcoreano, el holandés Bob de Jong.

La patinadora también lloraba porque quería el oro para dedicárselo a su hermano Jin-Kyu, campeón mundial de velocidad en pista corta, fallecido en 2016 por cáncer a los huesos. Poco le importó a las demás.

Inmediatamente después de finalizar la bullada carrera, Kim Bo Reum culpó a Seon-Yeong por la eliminación. “Fue lamentable, dado que el tiempo de la última patinadora es el que cuenta. Si nuestra última corredora hubiera llegado antes, hubiésemos avanzado a las semifinales, pero esto se acabó. Nosotras corrimos bien. La última patinadora no pudo seguirnos el ritmo y por eso no lo conseguimos”, dijo a la televisión surcoreana. Ji Woo, por su parte, se hizo la desentendida. “No me percaté que habíamos dejado atrás a Noh porque había mucho ruido”.

Esto sucedió el lunes, pero la situación fue tomando notoriedad con el pasar de los días. Es que al pueblo coreano le molestó sobremanera la actitud y las posteriores palabras de Bo-Reum y Ji Woo. A tal nivel, que en el sitio web del Ministerio de Presidencia hay un petitorio con más de 570 mil firmas reunidas para que ambas patinadoras sean expulsadas de la selección nacional de patinaje de velocidad. Y si una demanda tiene más de 200 mil adheridos en menos de 30 días, el Gobierno está obligado a pronunciarse al respecto. Aún no hay respuesta.

“Es evidentemente una desgracia para nuestra imagen nacional que estas personas de mal carácter representen a este país en los Juegos Olímpicos”, dice el documento. Texto que, además, exige una investigación sobre lo que describe como “varios actos irregulares y de corrupción” en la Unión de Patinaje de Corea, federación a la que hace años se le cuestiona por elegir con supuestos actos de nepotismo a los deportistas que compiten en la cita de los anillos y que aún no se pronuncia sobre esta polémica.

Con el tema ya en la palestra, a Kim no le quedó otra que ofrecer unas forzosas, aunque sentidas disculpas, el martes en la televisión nacional. “Ofrezco disculpas a los afectados por lo que dije en la entrevista después de la carrera”, sostuvo, entre sollozos, sin nombrar a Noh.
Ji Woo, la otra apuntada en el escándalo, no ha vuelto a pronunciarse al respecto.

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