Del “me gusta” a bloqueado

Iván Rozas no levanta cabeza desde su insólito like en el instagram del colocolino Iván Morales tras el Supérclásico. No sumó más minutos en la U, que lo cederá en diciembre. Se hundió y está con psicológo.


Iván Rozas (19) pasó de un “me gusta” en Instagram a estar bloqueado por los hinchas de Universidad de Chile. Pasó de ser el juvenil con mayor proyección de Azul Azul, junto a Yerko Leiva, a no ser considerado más por Guillermo Hoyos. Pasó de la alegría a la tristeza absoluta por no ser tomado en cuenta.

La caída ante Colo Colo le terminó pasando factura al canterano formado en el CDA. No se le critica por su escaso aporte en los 22 minutos que disputó ante el Cacique, ni menos por el mal pase que entregó en el mediocampo, y que ayudó a que Esteban Paredes derrotara por tercera vez a Johnny Herrera durante esa tarde. El simple hecho de haber puesto “me gusta” a una imagen que subió el futbolista de Colo Iván Morales, en la que aparece celebrando junto a Jaime Valdés la goleada ante los estudiantiles, terminó de sepultar su futuro en el equipo que hoy lucha por el bicampeonato.

Su primera reacción ante la viralización de la imagen de los fanáticos de su club, en la que se registraba el “me gusta”, fue violenta: “Qué más mala clase hacer esto, ya que no tengo por qué dar explicaciones sobre mi vida personal, ya que el Instagram es mío y yo le puedo dar un me gusta a la foto que yo quiera, sobre todo si es un amigo del fútbol”, se defendió el aludido. Después, con el pasar de las horas, y asesorado por el club, terminó ofreciendo disculpas: “Disculpas a los hinchas de este club tan lindo y tan grande. Me siento muy identificado con esta camiseta y me llena de orgullo ser jugador de esta institución”.

La barra oficial del club, sin embargo, no olvidó tan fácil: “Con esta clase de canteranos, seguiremos condenados al fracaso en el vertedero. Para estar en la U les tiene que correr sangre azul. No más profesionales que sólo cobran y no sienten la camiseta”, señalaron en un comunicado. El like llegó en el peor momento, considerando que los fanáticos, a través de pancartas y lienzos, le han pedido a la concesionaria que no se contrate a más jugadores con pasado en Macul.

Desde aquel episodio, Rozas nunca más fue considerado por Guillermo Hoyos. El delantero, que venía saliendo de una grave lesión sufrida el primer semestre, dejó de ser su regalón. Justo antes del Superclásico, cuando parecía estar recuperando espacio al haber ingresado de titular, en la victoria por 3-2 ante Huachipato, sufrió el incidente más complicado. Ante los acereros jugó 55’. De ahí en adelante, no ingresó más.

Y hoy, en La Cisterna, están preocupados por el presente del futbolista. Entrena a la par de sus compañeros, pero con mínimas opciones de ser citado. Él lo sabe y eso lo desmotiva. Hoyos y su cuerpo técnico intentan no dejarlo de lado, aunque sus chances sean mínimas. En redes sociales, el futbolista ha dedicado mensajes motivacionales en los que se hace un autollamado a seguir luchando.

Ante tal panorama, el club le dispuso un psicólogo que se encargue de orientarlo. No quieren que se pierda, más aún cuando en la gerencia deportiva apuestan a su venta en el futuro: “Está con un psicólogo. Tiene estados de ánimo muy cambiantes. A veces está bien, a veces está mal. Es algo que hay que manejar con harta atención, más aún con toda la presión social que sufrió por el incidente de Instagram”, dicen desde el Centro Deportivo Azul.

Desde el cuerpo técnico aseguran que la decisión de marginarlo de los últimos duelos radica sólo en una decisión técnica. De alguna manera, el “me gusta” no fue determinante, pese a que no cayó bien, considerando que ayudó a tensionar más el ambiente.

Es que sumado a sus polémicas, el nivel del futbolista está lejos del esperado. Su velocidad no es la misma. Tampoco su explosividad. Incluso, avisan desde el cuerpo técnico, que en los últimos meses los juveniles Nicolás Guerra y Martín Arenas, quien llegó del Villarreal B, lo desplazaron en la lucha por ser una alternativa para el DT.

En la concesionaria le propondrán a Hoyos enviarlo a préstamo, en diciembre. Quieren que salga del club a foguearse, con la idea de que vuelva más maduro. “Es una posibilidad que salga a préstamo, pero aún no se arma una lista oficial. Aún queda torneo”, dicen desde el club.

Rozas está hundido desde su insólito “me gusta” a escudo cambiado.

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