La Tercera

El arquero kamikaze

Su instinto y vocación lo hacían arrojarse de cabeza sobre el delantero, por lo que tuvo una carrera accidentada que lo dejó afuera de dos Mundiales: Chile 1962 e Inglaterra 1966. Constantino Ángel Zazzali Barrios nació el 31 de diciembre de 1936 en Taltal (cumplió 81 años). Medía 1,80 metros y pesaba 72 kilos.

Se inició de arquero en los clubes Escudo de Chile y Unión Caleta de su tierra natal. Fue a estudiar a la Escuela de Minas de Copiapó y allí era centrodelantero goleador, seleccionado juvenil de básquetbol y practicaba atletismo: 100 y 200 metros planos. Durante el servicio militar regresó al arco y un comandante le recomendó que viajara a Santiago, a Famae, para que hiciera realidad su sueño. Llegó a la aventura a la estación Mapocho. Luego de tres meses de dificultades, en una prueba en Ferrobadminton, en San Eugenio, se lesionó frente al argentino Gabriel Lamas, con pérdida del conocimiento y fractura de nariz. Jugó en el Regional central, por General INSA y recibió un puntapié en la frente contra CIC.

En 1959 y 1960 actuó en San Luis de Quillota, con el afamado portero René Quitral como entrenador, y pronto llamó la atención, incluso de Sergio Livingstone: “La seguridad con que toma las pelotas más difíciles, ésas que los arqueros siempre tratan de manotear para evitarse problemas, Zazzali se queda con ellas”, dijo el Sapo.

Con miras a la Copa del Mundo 1962, Fernando Riera lo citó a la selección B y allí fue figura en los triunfos 4-1 a Paraguay, en Playa Ancha, y 2-1 a Estrella Roja de Bratislava, en Ñuñoa, que había derrotado 4-1 a la selección A. Junto con sus compañeros Carlos Contreras, Eladio Rojas y Carlos Campos fue incluido en la nómina de 40 jugadores ante la FIFA.

Ya en O’Higgins (1961 a 1967), un rodillazo del transandino José Gilli, de Unión Española, le fracturó la mandíbula en Santa Laura. Poco después de reaparecer, un choque con Alberto Fouillioux, de Universidad Católica, le provocó una lesión que demandó ocho puntos en la frente. Al arco tuvo que ponerse el atacante Jaime Salamanca, quien recibió los dos goles en Rancagua (julio de 1963).

Alistándose para Inglaterra, Francisco Hormazábal lo llamó a la selección B junto con Elías Figueroa, Guillermo Yávar y Orlando Ramírez. Zazzali fue elegido el mejor jugador de la cancha en el 0-0 con Vélez Sarsfield (septiembre de 1965). Luis Álamos lo incluyó en el plantel que se clasificó sobre Ecuador en Lima y que fue recibido por el presidente Frei Montalva en el Palacio de La Moneda (octubre de 1965). Contra Universidad de Chile se lesionó ante el argentino Juan Carlos Oleniak y fue reemplazado por el delantero Víctor Zelada, a quien sólo batió Pedro Araya en Ñuñoa (diciembre de 1965). En Rancagua sufrió la segunda fractura de mandíbula, ante Ricardo Cuevas, de Green Cross de Temuco (febrero de 1966).

Zazzali (se pronuncia Zázali) actuó en Unión Española (1968 a 1971) y en Antofagasta Portuario (1972 a 1976), donde finalizó su campaña a los 40 años.

El partido inolvidable de Zazzali es la victoria de 2-1 de O’Higgins sobre Colo Colo en el Estadio Nacional: “Se elevó a la altura de constituirse en el jugador más importante del partido, con paradas increíbles, prodigiosas, soberbias, por lo reiteradas y frecuentes”, dice la revista Estadio (noviembre de 1966). Esa noche, Luis Pino convirtió el gol del triunfo en los descuentos y mientras festejaba caído dentro del arco, el Chita Cruz se le lanzó con las dos piernas sobre la espalda. El arquero suplente de O’Higgins, Raúl Ramos, ingresó a la cancha y empujó a Cruz, en ese instante se dio vuelta el arquero de Colo Colo, Efraín Santander, y al ver a Ramos forcejeando con Cruz que era 17 centímetros más bajo, noqueó a Ramos con un derechazo…