El goleador sorpresa

Aued patea los penales en la UC y en 4 fechas (las dos últimas del torneo pasado y dos del actual) ya suma cuatro tantos.


Seis goles en su carrera, dos por Racing y cuatro por la UC, todos consecutivos en los últimos cuatro duelos que han jugado los cruzados. Los últimos tres de penal. Es el status del impensado nuevo goleador, que espera seguir en racha ante Everton, para mantener a su equipo al tope de la tabla de ubicaciones.

La seguidilla de anotaciones comenzó el torneo pasado, el 4 de diciembre. Ante Palestino, Luli marcó el 3-0 parcial. A esa altura, su primera conquista con el cuadro franjeado y apenas el tercer tanto en 11 años de carrera. Al duelo siguiente, con Antofagasta, arrancó la nueva faceta del argentino, esa que lo tiene como pateador de penales. Ahí, marcó el 2-4.

Ni las vacaciones pudieron con él, puesto que ya en este torneo lleva dos de penal: en la primera fecha frente a Temuco y con Curicó en la segunda. Aued, de todas formas, se lo toma con calma. Antes, en el amistoso de pretemporada ante Colo Colo, también marcó. Racha por donde se le mire.

“A lo largo de mi carrera no he hecho muchos goles, cuando no llegaron no es algo que me haya preocupado, sé que mi función es otra, pero lógicamente un volante con gol hace crecer mucho al equipo”, señala.

¿Pero por qué el platense ha tomado la responsabilidad? Hasta antes de él, era Buonanotte el encargado. En la misma precordillera dicen que es un tema de confianza. “Beñat me hace sentir un jugador importante”, confidenció el volante. Coincidencia o no, esa sensación lo tiene con la confianza a tope y con la mejor racha goleadora de su carrera.

“Para ser sincero no se los he asignado a nadie (los penales), es una cosa de ellos. A mí me gusta que ellos decidan. Si después hay alguna incertidumbre entonces ahí yo entraría en acción, pero me gusta ver la naturalidad del jugador. Está claro que Aued tiene esa personalidad”, explica Beñat.

En Las Condes, de todas formas, aclaran que no es que Buonanotte esté falto de confianza, si no que todo fue una suma de factores. “Entre que Diego perdió los últimos dos que pateó (desvió ante O’Higgins y se lo atajaron frente a Audax) y que Luciano se sentía seguro de hacerlo, el pateador cambió”, cuentan.
“Lo tomo bien, me ha tocado convertir desde el penal, los compañeros me dan la confianza para que patee. Agradecerle a ellos y al técnico lógicamente”, dice el mediocampista.

Desde que llegó San José, el tema de las pelotas paradas ha sido abordado de una forma que él mismo explica: “Practicamos los tiros libres, entonces ellos ven quién tiene más confianza al momento de que haya uno. Al final, si designas a alguien fijo quizás estés designando a uno que no es el correcto y quitas confianza a quien sí pueda tirar”.

Hoy, el de la confianza tiene nombre y apellido: Luciano Aued.

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