Felipe Hurtado

Felipe Hurtado

Periodista.

El Deportivo

El instinto asesino

Agenciauno

Aún es prematuro para definir el estilo que quiere imprimirle Beñat San José a Universidad Católica, aunque queda claro que tiene los resultados de su parte. Los triunfos validan el inicio del proceso del español; dos victorias con matices, distintas, pero que supieron sacar adelante.

Si ante Temuco la actuación del arquero Matías Dituro fue esencial para que los cruzados partieran ganando, frente a Curicó Unido fue su capacidad de anotar en los momentos precisos del encuentro -no cuando lo merecía- y así restarle valor al dominio que intentó imponer el cuadro maulino durante buena parte del encuentro.

La menor vocación ofensiva con que salió San José en La Granja, respecto del estreno en San Carlos de Apoquindo, con sólo David Llanos y Andrés Vilches como delanteros, hizo que le costara pelearle el control de la pelota al local (la estadística dice lo contrario, en todo caso).

Los dos goles en el primer tiempo respaldaron la apuesta, así es que no hubo la urgencia de meter mano.
El instinto asesino del que hizo gala la UC fue de lo que careció el dueño de casa, que tuvo la pelota y también incomodó la salida del rival, al punto de hacerla errática por pasajes, pero fue incapaz de generar el daño que pedía su juego y demostró carecer de los especialistas y la explosión necesarios para sacarle provecho al buen pie de su línea media.

Eso colaboró que, a diferencia de lo que debieron sufrir frente a Temuco, los cruzados se vieran más cómodos y menos nerviosos que en el debut a la hora de cerrar el partido.

En una de las entrevistas que dio Mario Salas en estos días, el ex técnico de la UC lamentó la falta de gol que tuvo en el torneo pasado (también en el anterior, aunque no tanto). Su equipo marcó 17 veces, la mitad de lo que hizo en sus dos títulos de 2016, lo que claramente resintió la fase final del Comandante.
La Católica de San José ya lleva cinco, eficacia que repercute en su liderato y aquieta a una tribuna siempre tentada a la tempestad. Y eso se valora.

Si el nuevo entrenador quiere ser más ofensivo, si prefiere resguardarse o si su impronta dependerá del rival de turno es algo para lo que ya habrá tiempo para seguir dilucidando.

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