El rompecabeza de Pizzi

El técnico no tiene todavía claro cómo reemplazará a Vidal. Por ahora son dos los candidatos para ocupar un lugar en el mediocampo: Erick Pulgar y Felipe Gutiérrez. El Leverkusen avisa de que hacer jugar a Aránguiz sería irresponsable.

Desde el momento en que Arturo Vidal recibió la tarjeta amarilla ante Ecuador, que lo dejaba automáticamente suspendido para el partido de mañana ante Brasil, Juan Antonio Pizzi sabía que tenía por delante una de las decisiones más complejas: cómo armar un mediocampo sin el Rey, Charles Aránguiz y el exiliado Marcelo Díaz. Por primera vez, después de 49 partidos oficiales, la Roja no contaría con los tres motores de la generación dorada. Y justo en el partido que podría sellar la suerte de la Selección en su camino a Rusia. Para bien o para mal.

Pizzi insistió hasta el cansancio, cuando se le consultó por la ausencia de Marcelo Díaz en la convocatoria, que contaba con los hombres indicados dentro de la nómina para llevar a cabo su idea futbolística en los dos últimos partidos. Lo que no imaginaba es que para el último juego no iba a tener a disposición a sus tres habituales titulares (Aránguiz ha viajado, pero no está bien; el propo Leverkusen avisó ayer de que hacerlo jugar sería una irresponsabilidad grave). Ahora, obligado por las circunstancias, Macanudo debe definir el dibujo del mediocampo con al menos un futbolista que poco y nada tiene de experiencia en estos partidos.

Volverá a alinear en la zona de volantes a Silva, Hernández y Valdivia, pero resta conocer el último hombre de ese cuadrado habitual que suele utilizar Pizzi en el medioterreno en partidos de alto riesgo. Así fue por ejemplo en la Confederaciones, cuando incrustó al tucumano en el triángulo conformado por Díaz, Aránguiz y Vidal, sacando uno de los habituales extremos. Ahora, de acuerdo a la planificación que tenía el cuerpo técnico para este duelo, la inclusión de un cuarto mediocampista es segura. Y ahí es donde comienza la duda del entrenador.

El tema es que el abanico con que cuenta el técnico incluye en su mayoría a jugadores que no tienen mayor experiencia en este tipo de partidos. Sobre todo definitorios a nivel de selección adulta. Y ni hablar si está en juego la clasificación a un Mundial. Además, que Pizzi no es muy amigo de las revoluciones tácticas entre partidos.

En ese sentido, si Macanudo tuviese que inclinarse por un jugador con cierto recorrido en la Roja, Felipe Gutiérrez corre con ventaja. Aunque en el último tiempo prácticamente no vio minutos, salvo ante Ecuador, el futbolista del Inter de Porto Alegre fue sumamente importante en la etapa mundialista de Sampaoli. De hecho fue bautizado como el jugador número 12 por su polifuncionalidad. Claro, en ese momento su presente físico y futbolístico era distinto. Eso sí, sus características le permiten cumplir y desempeñar diversas funciones en la zona de volantes, un punto fundamental por cómo quiere enfrentar Pizzi el partido. El entrenador quiere un equipo protagonista, que intente tener el dominio del balón y para ellos el hombre formado en la UC le asegura posesión y buen destino de pase.

El otro candidato para suceder a Vidal es el jugador del Bologna de Italia, Erick Pulgar. El ex Antofagasta y UC, tiene unas características distintas a las de Gutiérrez. Y ni hablar a las del Rey Arturo. Su posición habitual en el Calcio es de volante central, algo muy parecido a la función que desempeña Silva. En caso de ser el elegido, el Gato se recostaría sobre la derecha y Hernández quedaría como un interior izquierdo, haciendo un dibujo parecido al que mostró Chile en La Paz. Valdivia quedaría absolutamente libre, acompañando a los delanteros.

Para Pizzi existe una preocupación, además de la conformación del mediocampo. Y tiene que ver con la respuesta física del equipo en el segundo tiempo. Ante Ecuador, el equipo bajó muchísimo después de los 60 minutos, sobre todo cuando Valdivia y Hernández sintieron el peso del partido. Una situación que ante Brasil puede resultar devastadora, viendo la potencia del mediocampo del Scratch. Por ello, la inclusión de Pulgar sobrevuela en la cabeza del entrenador para pelear el partido los 90 minutos.

Habrá que ver cuál será la decisión final de Pizzi. El técnico jamás imaginó que en el partido más importante de las Eliminatorias tendría que pensar cómo reemplazar a Vidal. Ahora, con las cartas sobre la mesa, sabe que no puede equivocarse. Sería fatal para la Roja. Y también para su futuro en el banquillo.

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