Juan Luis Carter, presidente de la Fedachi: “No justifico el dopaje, pero sí la desesperación por no perder la beca”

Autor: Ignacio Leal

El mandamás del atletismo chileno analiza el presente de su disciplina, con el fondo del dopaje que abochorna al país. También enseña el proyecto para los próximos Juegos Panamericanos de Santiago 2023.


República 517. Parece paradójico que donde hoy es una Universidad -la de Los Lagos- hace un par de décadas fuera la ex sede central de la Dina. Todo cambia. Ahora fluyen ideas. Y en la misma oficina donde estuvo sentado Guillermo Contreras, el Mamo, hoy se aposenta Juan Luis Carter. Pero hoy no se hablará de violaciones a Derechos Humanos. Sí de violaciones al reglamento que con demasiada frecuencia ensucian al deporte chileno. La última conocida, la del velocista Sebastián Valdivia. El reelecto presidente de la Federación Atlética de Chile, que ganó con 10 de los 14 votos posibles, explica cómo dibuja la ruta para el atletismo nacional.

¿Imaginaba ganar con esa ventaja?

Sí, la esperaba. En un informe que realizamos, nos dimos cuenta que se han batido 224 récords hasta la fecha… En los 10 años anteriores nunca se habían batido tantos. Eso sí, se incorporaron categorías nuevas, como cadetes, pero también se batieron en adultos y sobre todo en juveniles. No puedo decir que los resultados en los Juegos Panamericanos y Olímpicos son los mejores, pero sí están dentro de los tres mejores de la historia; la cantidad de atletas que logran el nivel (para competir) fue la más alta. Además formamos nuestra Escuela Nacional de Entrenadores, única en Sudamérica. También Escuelas de Jueces… Han sido muchas las cosas que hemos mejorado.

¿Se evalúa con nota siete en su gestión, entonces?

Bueno, también hay tareas pendientes y ésas vienen en los próximos años. La verdad es que nosotros hicimos poca campaña, pero no teníamos para qué demostrar cosas a última hora.

Pero el atletismo sigue con los mismos resultados. ¿Qué falta para despegar?

Hay que profesionalizarse. Las últimas medallas olímpicas para Chile las entregaron los deportes profesionales; no vamos a llegar a ningún lado si no nos profesionalizamos. Chile tiene 60 posibilidades de medalla, imagínese si se invirtiera en atletismo. Hicimos un estudio de potencial de desarrollo para ver a qué nivel podemos llegar. En Sudamérica, Chile va a estar fuerte, lo que no significa que no miremos los Juegos Panamericanos u Olímpicos.

Chile brilla en categorías menores, pero decae en adultos. ¿Cómo mantener los resultados?

El mayor problema son los CER (Centros de Entrenamiento Regionales). La ley dice que esos recintos deben ser administrados por las federaciones y el Estado, pero resulta que a nosotros nos dejan participar bien poco. Se ha avanzado, es cierto, pero si nosotros pudiéramos tener una ligazón directa sería mucho mejor. Si al final, los que sabemos de atletismo somos nosotros. A nosotros nos bastaría con ser integrados a los CER.

¿Por qué no los dejan entrar?

Por celos del Estado, por desconfianza en las Federaciones. Lo que puede ser lógico en algunos casos, pero también por ignorancia, derechamente.

Pero el ministro Squella fue atleta, es entrenador, conoce lo que usted reclama.

Se han hecho esfuerzos, pero entra en la dinámica propia del organismo. Hay esfuerzos de algunos funcionarios, pero quedan en nada porque no hay voluntad.

¿Cómo mejorar los rendimientos de atletas en megaeventos?

Hay un tema del manejo individual de los deportistas. Sabemos que si nos oponemos a un proyecto, el atleta va a reclamar que la Federación se opuso. Ninguna federación quiere estar mal con sus deportistas, pero creemos que es ahí donde tenemos que tener más atribuciones. Hay una comisión donde supuestamente estamos representados por el Comité Olímpico, pero donde pocas veces han prevalecido nuestros intereses. Mientras las federaciones no tengan la capacidad de responder a sus deportistas, vamos a seguir teniendo medallas olímpicos en el fútbol y el tenis, que son financiados por privados o por los papás y no por sus federaciones.

El modelo lo impone el Estado.

Tenemos una política nacional que fue aprobada. La analicé en profundidad y da suficientes soportes para avanzar en los próximos años. Lo que falta es voluntad política, también la comunicación entre el IND, el Mindep y el COCh. Todos sabemos que hay recursos que provienen del 2 por ciento de los Fondos Reservados del Cobre a regiones, que van directamente al deporte. Pero esa plata normalmente no está de acuerdo con los intereses de las regiones. El deporte no puede seguir soportando el manoseo político.

¿Ya se está preparando a los atletas que estarán para Santiago 2023?

Trabajamos de la mano de las instituciones, pero también con nuestros propios recursos. Queremos fortalecer los CER, tener uno en cada zona. Ya tenemos uno en Temuco, que es especializado en lanzamiento, pero queremos más. Estarán ubicados en los principales centros demográficos del país. Ya evaluamos a todos los atletas de proyección, con consumo de oxígeno, de todo. Eso nunca se había hecho.

¿Tenemos entrenadores para eso?

El mayor orgullo que tengo es que a nuestro campeón mundial de disco lo entrenó un chileno, Eduardo Sotomayor. Nosotros siempre pensamos que él era el número uno y lo demostró. Además, ha sido siempre abierto, reconoce sus errores, sus cambios de paradigmas de entrenamiento.

¿Se recuperará el fondismo tras la desconfianza por dopaje?

Los mediofondistas era un grupo con el que habíamos partido con mucha esperanza, pero los mató. Primero, la falta de colaboración entre los entrenadores; pero lo que más les perjudicó fue el dopaje. Nuestros mejores atletas aparecieron involucrados en esto. Ahora, Mario Rodríguez ha tomado el área, él tiene una visión muy amplia y educativa. Vamos a tomar a un grupo más joven, aunque igual vamos a considerar a otros fondistas, que entrenen fuera del sistema.

Y ahora ha sido un velocista. El dopaje es un problema indiscutible para su Federación.

Siento que Chile tomó bien la iniciativa al principio, porque aumentamos en diez veces las cantidades de controles. Eso puede ser una atenuante a tantos casos, pero sería absurdo pensar así; quizás siempre hubo y nunca se controló. También podría decir que hay otros países con muchos más casos. Y agregarle que en el atletismo hay menos casos que otros cinco deportes por lo menos, pero eso es el consuelo de tontos. Lo correcto es pensar que hay que aumentar los controles y también la cultura. Estamos trabajando en un documento en que propondremos que todos los atletas que tengan proyectos con el Estado o privados, pero que estén en el grupo de alto rendimiento, deban firmar un compromiso ético en que si resulta dopado, nosotros también aplicaremos sanciones.

¿Qué clase de sanciones?

Pueden ser la suspensión u otras. También castigaremos a los entrenadores, porque muchas veces se persigue sólo al deportista, pero el entrenador también es culpable. Durante todo este tiempo no pudimos trabajar con los atletas, porque estaban siendo investigados, pero sí lo hicimos con los entrenadores. Ahí nos dimos cuenta que los entrenadores que siguen muy bien a sus atletas, saben perfectamente cuando se están dopando.

¿Justifica el dopaje?

No, pero muchas veces justifico la desesperación del deportista por no perder la beca, por quedar completamente solo y de un éxito aparente. Pero no, no justifico el dopaje.

Las federaciones se benefician del éxito de los atletas ¿cómo saber que lo suyo no es sólo un doble discurso?

Todos sabemos que en el deporte de alta competencia lo más importante es ganar. Yo provengo del mundo de la educación, donde la ética forma a las personas para alcanzar los objetivos; pero está también el mundo de los negocios, donde es un buen negocio ganar un millón de dólares dando positivo. Eso me lo dijo un corredor y es algo que yo no concibo.

¿Cuáles son los límites?

La ayuda ergogénica la acepto. Todo lo que apoye a los deportistas, que no esté prohibido y que no le haga daño a los deportistas, lo acepto. Necesitamos mejores apoyos científicos. Pero claro, uno puede decir que justifica a un atleta que por ser pobre y ganar se justifica, pero no es lo correcto. La ley es la ley y eso dice que el que aparece dopado, está dopado.

Se acerca el Maratón de Santiago. Qué obsesión tiene usted con quitárselo a la corporación.

Está en manos de la Justicia. Hemos recabado nueva información, que le entregamos a la Fiscalía. No vamos a hablar más de esto, sólo a esperar que la Justicia haga lo suyo. Hemos sido criticados porque no llegamos a acuerdos, pero no podemos llegar a un acuerdo con gente que te quita algo que es tuyo y después viene a proponer cómo lo va a repartir. No corresponde. Sólo queremos que el atletismo crezca.

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