La muralla tiene acento extranjero

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Con la llegada de Juan Manuel Insaurralde, la zaga de Colo Colo tiene 4 hombres nacidos en Argentina. Mosa asume el déficit de la cantera para generar defensas centrales. Fenómeno se arrastra por una década.


Uno de los sellos del Colo Colo de Pablo Guede es la solidez defensiva. Los albos se coronaron campeones del Torneo de Transición con apenas 13 goles en contra. Esa característica tuvo como grandes protagonistas en la zaga a Julio Barroso, Matías Zaldivia y Fernando Meza. Todos ellos con un denominador común: nacidos en Argentina.

Como si esta importación no tradicional no fuese suficiente ya con tres defensores con sangre transandina, Guede sumó un cuarto zaguero central argentino: Juan Manuel Insaurralde. Con 33 años, el chaqueño viene a sumar experiencia, pero al mismo tiempo desnuda la gran falencia que viene luciendo la fábrica de talentos en Macul, donde desde hace muchos años no sale un jugador confiable para una posición tan importante en la cancha.

Desde que asomó Arturo Vidal con frecuencia en el primer equipo en 2006, los centrales surgidos en el fútbol joven no han podido sostenerse más de uno o dos años. Ya sea por falta de oportunidades o sencillamente por las capacidades de cada uno de los juveniles, lo cierto es que la carencia es evidente.

En la última década a Colo Colo llegaron jugadores extranjeros para intentar potenciar esa zona del campo. El resultado de algunas incorporaciones no fue el deseado por las distintas administraciones de la concesionaria. Fue así como desfilaron nombres como Rodrigo Riquelme, Nelson Cabrera, Gilberto Velásquez y Celso Ayala por mencionar unos pocos de la extensa lista. Si bien algunos formaron parte de equipos que lograron levantar un título, en general el aporte ha sido relativo.

El diagnóstico ya fue hecho por la directiva de Colo Colo y así lo asume el presidente Aníbal Mosa. “No es lo ideal, porque todos los jugadores de la zaga debiesen ser jugadores de casa. Si no somos capaces de generar, por ejemplo, un lateral derecho, significa que estamos dando la hora”, apuntó el timonel colocolino en la presentación de Insaurralde.

El mismo directivo admitió que es un tema que tienen en consideración y que ya están trabajándolo junto a Pablo Guede. “Creo que estamos en la línea correcta, cada día se ha ido trabajando más en eso. Producto de eso es que se están viendo cada vez más jugadores que van a la Sub 19 y ellos alternando con el primer equipo”, indicó.

Actualmente, el director técnico del primer equipo está desarrollando un trabajo con un grupo de juveniles, los que están permanentemente en contacto con el plantel profesional, precisamente para acortar la brecha y proyectar a los más destacados.

Si bien la deuda de la cantera alba se manifiesta sólo en el bloque posterior, el ex zaguero de Colo Colo y formado en el club Miguel Riffo explicó el origen de este fenómeno. “No pasa por el director técnico de turno, sino que por los momentos. Muchos tuvimos la oportunidad de jugar en su momento porque el club entró en la etapa de quiebra y tuvimos la posibilidad de jugar siendo muy jóvenes. Luego nos fuimos consolidando y nos adueñamos de la defensa de Colo Colo. Eso cambió porque el momento de éxito de una defensa sólida va minimizando las opciones para los más jóvenes”, señaló el ex puntal de la defensa del equipo multicampeón dirigido por Claudio Borghi.

Dentro de los nombres surgidos en la cantera alba y que no lograron consolidarse en esta última década figuran Bruno Romo, Sebastián Toro y Bastián Arce, todos ellos fuera del club hace rato.

Actualmente los juveniles Sebastián Valencia, Benjamín Jerez y Diego Ohlsson ya forman parte del equipo de proyección que trabajan junto al primer equipo. El caso de Hardy Cavero es diferente. Tras estar a préstamo en San Marcos de Arica en 2016, su presencia en la cancha con Colo Colo fue reducida debido a una lesión. Hoy, el defensa está cedido a préstamo a Deportes Antofagasta.

El desafío está instalado en Colo Colo. “Tengo confianza en que prontamente iremos generando de la mitad de la cancha hacia atrás, jugadores formados en casa. Que vayamos a buscar al mejor diez o a un goleador, pero el resto debería ser generación propia de casa”, cerró Mosa, dejando en claro que por ahora la muralla viene de afuera.

LA DANZA DE ZAGUEROS FORÁNEOS DURANTE LA ÚLTIMA DÉCADA:
– Rodrigo Rilquelme, llegó en 2009, sólo jugó ocho partidos.
– Celso Ayala, llega en 2006, en su ocaso. Se lesiona en demasía y juega poco.
– Nelson Cabrera, arriba en 2009, jugando sólo siete veces. Vuelve en 2011
– Damián Malrechaufe, llega en 2013. Sólo juega tres partidos.
– Gilberto Velásquez, llega en 2007 y no trasciende.
– Andrés Scotti, arriba en 2010 y es titular indiscutido.
– Leonardo Cáceres, sólo juega 22 partidos entre 2014 y 2016.
– Agustín Alayes, llega en 2011 y sólo juega dos partidos.
– Andrés González, bicampeón en 2006 y finalista de la Sudamericana.
– José Manuel Rey, llega en 2009 y fue campeón del Clausura ese año.

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