La Selección se resiste a perder a Vidal

La ANFP apelará a la amarilla que lo dejó suspendido para que pueda jugar en Brasil.


Arturo Vidal se llevó las manos al rostro cuando el árbitro Sandro Ricci le mostró tarjeta amarilla en el partido ante Ecuador. El volante sabía perfectamente que estaba a una amonestación de quedar suspendido para el duelo ante Brasil, donde Chile se jugará la clasificación al Mundial de Rusia.

En una jugada intrascendente, el mediocampista de la Roja saltó con el brazo derecho extendido y pareció rozar el mentón de Robert Arboleda, quien de inmediato cayó al suelo, acusando un manotazo del seleccionado nacional. El juez brasileño no lo perdonó.

Al Rey le costó asimilarlo. Estaba destrozado. Casi no corrió en esos cinco minutos posteriores a la jugada. Se murió un poco por dentro, como diría Juan Antonio Pizzi. Sólo atinó a mirar al cielo en reiteradas ocasiones, negando con la cabeza, buscando una explicación.

Sus compañeros, en especial Mauricio Isla y Jorge Valdivia, y el apoyo que recibió del público, que comenzó a corear su nombre, fueron claves para que diera vuelta la página y se metiera otra vez en el encuentro.

Sin embargo, el volante aún tiene una pequeña esperanza de estar ante el Scratch, ya que la ANFP decidió apelar la amarilla que recibió de parte del juez brasileño en el Monumental, según señalaron desde la propia federación.

“Haremos las gestiones para solicitar la anulación de esa tarjeta. Es bastante difícil, pero no podemos escatimar en ningún esfuerzo de esta índole para que Arturo pueda estar en el partido”, sostuvo Sebastián Moreno, secretario general de Quilín, a radio ADN.

La medida nació de los propios deseos del jugador del Bayern Múnich de estar presente en el último partido de las Eliminatorias. No quiere perderse el cotejo que definirá si la selección chilena consigue la clasificación a su tercera Copa del Mundo de forma consecutiva.

Tensa espera

No es llegar y realizar una apelación, advierten desde la ANFP. Según señalan, primero tiene que llegar una notificación de la FIFA para proceder a dar curso a los pasos que implica presentar un recurso de esta naturaleza.

“Hasta hoy (ayer) la carta de la FIFA indicando que Vidal recibió la tarjeta amarilla no ha llegado hasta nuestras oficinas, por lo que aún no podemos hacer nada”, explican desde el organismo de Quilín.

El tiempo escasea, ya que el partido con Brasil está a la vuelta de la esquina (próximo martes, a las 20.30) y Macanudo necesita claridad lo antes posible sobre el devenir del Rey, para así comenzar a planificar el duelos ante los de Tite.

Lo mismo ocurre con el viaje del jugador. Vidal quiere estar en Brasil aunque sea acompañando a sus compañeros. Sin embargo, en rigor quedó suspendido y para viajar necesita la autorización del Bayern, la que, hasta ayer, aún no llegaba a Quilín, explicaron desde la asociación.

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