La U vence a Antofagasta y continúa con su persecución a la UC

Los azules tuvieron que trabajar para vencer a un aplicado conjunto nortino, que no pudo concretar ninguna ocasión creada. Pinilla y Araos fueron los goleadores.


Cuesta categorizar el juego de la Universidad de Chile. Gusta del buen juego cuando el rival no complica en demasía. Apela al pragmatismo, sin embargo, cuando se ve presionada y la línea del fondo es sobrepasada. Pero no importa el estilo: desde la derrota ante la Unión Española los dirigidos de Guillermo Hoyos cumplen con el objetivo, que es ganar.

Los ripios que ha evidenciado la U durante toda la regencia del DT argentino siguen intactos. Las imprecisiones corren por montones, las faltas innecesarias se hacen presentes y los yerros de cara al gol atan al cuadro laico a un estado de preocupación casi interminable. Solo frente a San Luis se ganó con soltura, sin miedo a un empate súbito o una derrota de último minuto.

Y frente a Antofagasta, pese a que la U fue superior, tampoco pudo deshacerse de aquella sensación de amenanza latente. El gol de Mauricio Pinilla, cuando finalizaba el primer tiempo y que el delantero dedicó al fallecido Davide Astori, llegó precedido de un juego inofensivo, que no inquietaba el pórtico de Paulo Garcés.

Por el contrario, la dupla conformada por Felipe Flores y Flavio Ciampichetti incomodó en varias ocasiones a la zaga azul, teniendo el exColo Colo dos oportunidades claras para abrir el marcador.
Pizarro manejaba los tiempos del juego de la U en el mediocampo. Con parsimonia, esperaba paciente el espacio preciso, el momento perfecto. La responsabilidad de acelerar el juego recaía en Soteldo, que no logró gravitar en todo el partido. Movedizo, más por desesperación que por rapidez en su juego, se internaba en el área como mediapunta, así como también bajaba para convertirse en asistidor. La zona izquierda, mal custodiada por Barrios, era la zona predilecta del venezolano.

Pero simplemente no pudo destacar. La promesa aún no se cumple y el llanero comienza a sentir el peso de las expectativas. Las miradas de los más de 36 mil espectadores, ávidos por ver brillar al diez, se encontraron una vez más con un desempeño que no estuvo a la altura. Una cuantiosa cantidad de pases malogrados fue el saldo que dejó Soteldo ayer en el Nacional.

Los Pumas, con el pasar de los minutos, desistieron en su afán por la paridad. Con un par de centros intentaron buscar al solitario Flores, pero el balón solo llegó a parar a manos de Herrera, de buen cometido.

Y cuando el partido desfallecía llegó el tanto de la tranquilidad, ese que permitió a los hinchas azules sonreir con la seguridad que otorga un resultado cerrado a pocos minutos de terminar el partido.

Fue Ángelo Araos, el exAntofagasta que entró por el bajo Soteldo, quien decretó el 2-0 con un golazo a los 89’. Recibió dentro del área, se perfiló a su derecha y remató con fuerza al palo izquierdo de Garcés.

En los descuentos, Antofagasta pudo convertir el descuento como los azules el tercero, pero nada más ocurriría. Los azules firmaron una importante victoria y se instalan en la segunda posición del campeonato nacional.

 

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