La UC vuelve a perder puntos y el torneo se enciende

Los cruzados chocaron con un rival correoso, como Deportes Antofagasta, que en el cierre bien pudo dar el golpe.


U. Católica – D. Antofagasta

U. Católica: M. Dituro 5; R. Rebolledo 5 (86′, D. Rojas -), B. Kuscevic 5, G. Lanaro 4, G. Voboril 4; J. P. Fuenzalida 5, L. Aued 5, C. Lobos 4 (53′, C. Munder 4); D. Henríquez 4 (71′, D. Llanos 4), D. Buonanotte 4, A. Vilches 3. DT: B. San José 4.

Antofagasta: F. Hurtado 5; A. Barrios 6, T. Astaburuaga 5, B. Romo 5, S. Cordero 4; M. Lepe 4, G. Sandoval 4; L. Valenzuela 4 (68′, P. Magalhaes 5); E. Bello 5, R. Contreras 5 (62′, F. Ciampichetti 5), F. Flores 4 (85’, R. González 5). DT: G. Ameli 5.

Árbitro: Felipe González (4). Amonestó a Aued y Voboril (UC); Lepe y Astaburuaga (A).

Estadio San Carlos de Apoquindo: 10.572 personas.

 

Universidad Católica llegó hasta la decimotercera fecha con apenas un empate y una derrota, con un rendimiento que parecía irrefrenable. Y esta noche, en San Carlos de Apoquindo, sumó su tercera igualdad consecutiva, dejando escapar seis de los últimos nueve puntos que ha disputado. Pero no es pecado, porque al frente tuvo a un rival que se planteó con algo más que dignidad, justificando el 0-0 final e, inclusive, haciendo méritos postreros para dar un golpe ante el club de Las Condes.

El cuadro nortino supo incomodar a la UC en la primera mitad. Se adueñó de la mitad del campo y a partir de ahí, amarró a su rival. Luciano Aued, el verdadero conductor de los cruzados, estaba más preocupado de corretear a los adversarios que de controlar y hacer jugar a sus compañeros. Un síntoma claro de cómo los Pumas le quitaron el balón al dueño de casa.

La pregunta en los partidos de Católica, sin embargo, siempre es la misma. ¿Es dominada o se deja dominar? Los pupilos de Beñat San José han acostumbrado a sus fanáticos a partidos de este estilo, apostando a su solidez defensiva y a salidas rápidas, para aprovechar las pocas chances que se generan en un partido. El punto es que Antofagasta tampoco dio espacio para la sorpresa estudiantil y, claro, en San Carlos empezaron las críticas al juego plano de su escuadra.

Lo curioso es que cuando Católica se atreve, sí genera. Un remate de David Henríquez y un centro desde la derecha (sector preferido para los ataques cruzados) que conectó Fuenzalida fueron las más claras de la UC. Al otro lado, en tanto, entre Valenzuela, Flores y Bello hacían sufrir a una línea de cuatro que se caracteriza por su firmeza. Para ser justos, eso sí, sin ninguna acción evidente de gol antes del descanso.

Las cosas cambiaron en el complemento. San José se atrevió, sacó a Carlos Lobos y ordenó el ingreso del cubano Munder. Buonanotte pasó a ser el enganche y los espacios se abrieron un poco. Católica empezó a rondar la portería de Hurtado, el partido se hizo más atractivo, porque Antofagasta también llegó con más claridad: Los remates de Lepe y Flores dejaron fría a la parcialidad local.

La banca de la franja siguió apostando. Luchaba por no sumar su tercer empate consecutivo. David Llanos saltó a la cancha en lugar de David Henríquez (debió salir Andrés Vilches). Y en una de sus primeras, el centrodelantero no alcanzó una pelota en el corazón de área. Mientras los fanáticos todavía se tomaban la cabeza, Ciampichetti elevó también dentro de la zona de peligro, a 10 minutos del final.

En ese contexto, ninguno de los dos renunció a la victoria. Y ocasiones hubo, incluyendo una entrada frontal de Ciampichetti que sólo por un último toque, innecesario, dejó escapar la posibilidad de anotar. Sobre el cierre, con el ingreso de Renato González, los Pumas tuvieron incluso la opción de liquidar el juego cuando el público pensaba que la historia se escribiría a la inversa.

Finalmente, sin embargo, todo concluyó como comenzó: sin goles, quizás como la expresión de un choque entre dos fuerzas que, en rigor, eran parejas.

 

 

 

 

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