Los Pumas dan vuelta el partido y dejan muy herido a Everton

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Los ruleteros ganaban 0-2 y terminaron perdiendo 3-2.


Antofagasta 3-Everton 2

Antofagasta: F. Hurtado; A. Barrios, T. Asta-Buruaga, B. Romo y S. Cordero; G. Sandoval (80′, R. González) y G. Villagra; E. Bello; L. Salas (53′, L. Valenzuela), R. Contreras (80′, F. Ciampichetti) y F. Flores. DT: G. Ameli.

Everton: E. Lobos; D. Orellana, M. Velásquez (46′, G. Alucena), C. Suárez y D. Zúñiga;  F. Venegas (70′, A. Madrid), K. Medel y P. Sánchez (64′, I. Ochoa); J. Cuevas, P. Rubio y O. Salinas. DT: P. Sánchez.

 

Goles: 0-1, 30′, Salinas recibe un pase cruzado y define por sobre el achique de Hurtado; 0-2, 46′, Barrios despeja, la pelota rebota en Venegas y entra;  1-2, 55′, cabezazo hacia abajo de Bello al que no llega Lobos; 2-2, 72′, Lobos duda en la salida, resbala, Bello remata a las piernas del portero y el rebote lo toma Flores para anotar en área chica: 3-2, 86′, Valenzuela con un cabezazo cruzado.

Árbitro: A. Hermosilla. Amonestó a Contreras (A); Orellana, Rubio, Lobos (E). Terminado el partido, expulsó a Rubio por reclamos.

Estadio Calvo y Bascuñán. Asistieron 2.637 personas

En cursiva, jugadores juveniles

 

Everton no comenzó como un equipo angustiado por escapar del fondo de la tabla. Ante Antofagasta partió como  un cuadro motivado y seguro de su juego. Así, llegó a estar 0-2 arriba. Pero después, mostró los problemas y desesperación que lo tienen junto a Audax Italiano como colista del torneo y que en el Calvo y Bascuñán provocaron dejar escapar la ventaja, para caer por 3-2.

El segundo gol de los ruleteros llegó recién iniciado el segundo tiempo. Podía ser un golpe muy duro para el local, pero los Pumas reaccionaron de buena forma. un poco desordenados primero, rematando desde cualquier lado, para después enfocarse y comenzar a trepar. Los goles empezaron a caer al igual que el ánimo viñamarino.

Everton buscó en el epílogo más por instinto de supervivencia, pero el triunfo se quedó en poder de Antofagasta, que saltó al cuarto puesto. Un lugar que se ve muy lejos desde donde está pegado el cuadro de Pablo Sánchez.

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