Lucio Compagnucci, la promesa argentina que busca revivir en San Luis

Autor: Daniel Bustos

El nuevo refuerzo del cuadro de Quillota habla con La Tercera sobre los altibajos de su carrera y sus objetivos en el fútbol chileno.


En 2013 Lucio Compagnucci fue campeón del Sudamericano Sub 17 con Argentina. El mediocampista era pieza importante del equipo, por lo que su presencia en el Mundial de la categoría disputado en Emiratos Árabes ese mismo año fue indiscutida. Alcanzaron las semifinales en esa cita y Compagnucci se encumbraba como una de las grandes promesas del balompié de ese país.

Su carácter fue su peor enemigo. En 2015 agredió a un jugador colombiano en un sudamericano Sub 20, sumado a sus peleas por redes sociales y a la pérdida de protagonismo en los respectivos equipos que defendió, truncaron una carrera que parecía prometedora: “Yo creo que esas cosas que pasaron me marcaron en mi carrera. Tenía como tres o cuatro años menos cuando ocurrió eso. Ya estoy más grande, más maduro y ese carácter lo uso para cosas positivas”.

En la temporada pasada del fútbol trasandino disputó con Huracán 137 minutos en apenas seis partidos jugados, por lo que cambiar de aires se convirtió en una necesidad para el futbolista de 21 años: “Me tuve que ir porque habían llegado muchos jugadores de jerarquía y no iba a tener tantas posibilidades. El fútbol chileno está bien visto en Argentina, así que con mi papá lo hablamos y aceptamos venir acá”. Su padre es el multicampeón con Vélez en los 90 Carlos Compagnucci, quien trabajó de ayudante con Hugo Tocalli en Colo Colo, por lo que conoce la competencia nacional.

Las metas de Lucio en Chile son ambiciosas, pues quiere revivir su carrera y posesionarse nuevamente como el jugador de proyección que prometía ser: “Yo lo que necesito es agarrar ritmo y creo que San Luis me da la oportunidad de eso. Los objetivos, en lo grupal es ir a una copa internacional, y en lo personal es hacer un gran torneo, mostrarme y que un equipo grande se pueda fijar en mí, así que trataré de dar el salto”. Al ser consultado por cuál de los conjuntos santiaguinos le llama más la atención para jugar, no se atrevió a elegir: “Cualquiera de los 4 grandes: Colo Colo, U católica, U de Chile o Unión Española; esos son los más conocido allá (en Argentina) y que casi siempre juegan copas”.

Por lo mismo, califica como especial el duelo que la próxima semana sostendrán con la Universidad de Chile en el Estadio Nacional, pues será al primer grande que enfrente en la temporada: “Lo primero que pregunté al llegar fue cuándo jugamos contra la U o Colo Colo. A mí me gusta que juguemos en la cancha de ellos, porque va a ser en un estadio con mucha gente, contra jugadores de mucha experiencia. Uno espera esos partidos para demostrar lo que sabe. Va a ser especial”.

El joven nacido en Buenos Aires señala que puede jugar en más de una posición en la cancha, aspecto que puede ser clave para hacerse un lugar en el equipo de Miguel Ramírez: “El técnico hoy me está usando como volante ofensivo, pero he probado en las dos posiciones, defensivo y ofensivo. No tengo problemas en jugar en ninguna de las dos. Soy un jugador con bastante dinámica, también con mucha recuperación, no tengo tanto gol pero en la primera fecha pude marcar, así que vamos mejorando eso”, confiesa entre risas el mediocampista trasandino.

Por último, con emoción se da el tiempo de compartir y recordar los momentos vividos con las selecciones menores de Argentina: “Me tocó ser campeón con la selección y pudimos llegar a la semifinal en el mundial. Son copas que te dejan experiencias en la corta carrera que tengo. Hoy es un buen recuerdo, jugué con grandes futbolistas que están en lo más alto y sería lindo volver a ese nivel”.

 

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