Marko Biskupovic: “En Suecia pensaban que Chile estaba en la selva”

El espigado central formado en la cantera de la UC sorprende al dejar Europa y fichar en el recién ascendido elenco de la Quinta Región. Sobre su experiencia como emigrante y sus expectativas para el retorno conversa con La Tercera.


Marko Biskupovic (28) está de vuelta en Chile. El espigado defensor, formado en la cantera de Universidad Católica, sorprendió a todos al fichar por una temporada en el recién ascendido Unión La Calera. El elenco cementero se ha movido con rapidez y ya ha logrado sumar a Gabriel Arias, Brian Fernández y Francisco Castro.

Desde la Quinta Región, luego de su primer entrenamiento bajo las órdenes del técnico Víctor Rivero, Biskupovic explica y analiza su retorno al fútbol chileno. Pese a que el resto del plantel lo espera para compartir el almuerzo, se da el tiempo para conversar con eldeportivo de La Tercera. La temporada pasada defendió al Kalmar, de la liga de Suecia.

¿Por qué ficha en La Calera?

Fue una decisión rápida. Apenas apareció la opción de La Calera lo vi como una buena oportunidad para volver a Chile, para retornar a mi país. Me gustó el proyecto que me presentaron, que la verdad es bastante ambicioso. Es un club que está invirtiendo harto y apostando mucho a lograr cosas importantes este año. Acá en este equipo no está la idea de sólo mantener la categoría, sino también de conseguir buenos resultados y ojalá meterse en un torneo internacional. Las expectativas son altas.

Usted en Chile sólo había estado en la UC. ¿Tiene las mismas comodidades en La Calera?

No están las mismas comodidades que la UC, está claro, pero acá en La Calera tenemos de todo para poder entrenar de manera excelente. La directiva está invirtiendo mucho para intentar mejorar mucho más esto. Es un club muy serio y tenemos todas las condiciones para conseguir buenos resultados. Estamos trabajando para devolver la confianza que han puesto en nosotros.

¿Quién lo llama para volver a Chile?

Tuve contacto con Víctor Rivero, el entrenador de La Calera. Al poco tiempo que logran el ascenso me llama para ver en qué condiciones estaba. Igual, antes de venir, estuve averiguando un poco del club. Me dijeron que se estaban haciendo bien las cosas, que estaban potenciándose de gran manera para pelear por lo que viene. Eso ayudó mucho en que me sumara a este proyecto. Hay gente muy seria detrás.

¿Fue difícil dejar Europa para retornar a Chile?

No. Más que nada yo lo veo como una apuesta a largo plazo. Confío en que todo resultará bien, según mis expectativas.

¿No es un retroceso?

No sé. Es que depende de cómo sea este año en lo deportivo. Habrá que ver cómo nos va en el torneo. Económicamente estoy contento, y te repito que fue la oportunidad para volver a Chile. Vamos a ver qué pasa, pero tengo confianza en que nos irá bien.

¿Qué tal su paso por el Kalmar?

Me sirvió mucho a mí y a mi familia. En el tema familiar crecimos mucho, y en lo futbolístico también. Jugué todos los partidos de la temporada, fui titular. Salvo en las últimos partidos, que estuve lesionado porque me fracturaron el pómulo derecho. Me pegaron una patada que me complicó durante las últimas fechas.

¿Le ofrecieron renovar?

Sí, me ofrecieron renovar, pero no teníamos ganas de seguir allá por un tema familiar. Queríamos volver a Chile.

¿Fue una buena experiencia?

Sí, muy buena experiencia. Estaba contento en lo futbolístico. En lo familiar quizás estábamos muy lejos y solos. No tenía muchos amigos en ese país. Pero nos sirvió para crecer como pareja, y para hacerme más fuerte como profesional. No es fácil. Te haces valerte por ti mismo porque eres extranjero. Al ser extranjero no tienes mucho margen de error, como sí quizás lo tiene un jugador local.

¿Es competitivo el fútbol sueco?

Sí, es competitivo. Quizás acá no se ve mucho. Igual que allá en Suecia no saben nada de Chile. Mis compañeros me preguntaban si acá era verano todo el año. Pensaban que Chile estaba en la selva, imagínate. Allá te preguntan lo mismo que acá. No se ve el fútbol de acá, porque no hay conexión. Allá tampoco conocen mucho de Chile.

¿Siente que perdió espacio en la Selección al jugar en Suecia?

Sí, me imagino que sí. Pero son decisiones que uno toma en su momento. Decidí irme porque quería conocer otra realidad, quería valérmela por mí mismo en un país donde no conocía nada. Quería salir de mi zona de confort. Estoy bastante contento con lo que hice, por algo me ofrecieron renovar. Ellos, incluso, no saben que fiché en otro equipo. Estoy apostando por esto y tengo todas las fichas puestas en que será un gran año.

¿Lo llamaron de la UC?

No, no me llamaron de la UC.

¿Le sigue doliendo que no le hayan querido renovar cuando parte a Suecia?

Es que ya no es tema. Son decisiones que pasaron en ese momento, son los gustos del entrenador que dirigía a la UC en ese momento. Ahí no hay mucho que hacer.

¿Superó totalmente la patada que le pegó Sebastián Pol, que lo fracturó, en 2014?

¿A qué te refieres?

¿Cuánto tiempo le duró ese miedo?

Esa patada fue en 2015. Ya pasó mucho tiempo. Nunca tuve miedo, ni siquiera al año pasado cuando volví.

¿En qué nivel llega a La Calera?

No sé, vean los partidos y díganme. Quiero que me vean. El mejor lugar para hablar es en la cancha.

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