Nueva banda: la Roja sin sapos

Los ex integrantes de la pitillo forman un nuevo grupo de Whatsapp, pero sin Bravo. Con este camarín revuelto, el nuevo DT de la Selección tendrá como primera misión recuperar las confianzas.


No hubo necesidad de reunión secreta ni de conferencia telefónica. Simplemente, cada uno decidió tomar el camino que estimó conveniente tras los dichos y publicaciones del círculo más cercano a Claudio Bravo, en este caso su esposa, Carla Pardo, y su suegra, Pilar Lizana, apenas se consumó la eliminación de Chile del próximo Mundial de Rusia. Las acusaciones en contra de Arturo Vidal y la alusión a otros seleccionados en supuestos actos de indisciplina, como dejó entrever la esposa del capitán de la Roja a través de su cuenta de Instagram, no sólo rompió las confianzas al interior del grupo más férreo y duro del camarín del combinado nacional, sino que acabó definitivamente con la autodenominada banda pitillo.

La primera acción concreta ocurrió durante el fin de semana. El grupo de whatsapp que compartían sus integrantes, Arturo Vidal, Gary Medel, Gonzalo Jara, Jean Beausejour y el propio Bravo, entre otros, se quedó prácticamente sin participantes. Uno a uno fueron abandonando el chat que por tantos años los unió. Como solían decir ellos mismos: “Unidos en las buenas y en las malas”.

Pues quedó claro que en las derrotas permanecían férreos, como sucedió tras las caídas en el pasado Mundial y la Copa Confederaciones. Pero a la primera “traición”, como calificaron desde el entorno de varios de estos jugadores la situación en la que quedó expuesta el Rey Arturo, no iba a haber vuelta atrás. Pero no sólo decidieron salirse del grupo que compartían con Bravo. Además, crearon una nueva línea privada, con un sugerente título: “La Roja sin sapos”. Más directos, imposible.

“Ver a Arturo siendo mencionado en medios internacionales como el borracho de Chile a raíz de las palabras de la familia de Bravo fue algo muy fuerte. Fue una sobreexposición innecesaria, y muy dolorosa para todos. Acá se violó un código no escrito, pero que asumían que se debía cumplir fielmente. Porque errores todos han cometido, pero jamás uno de ellos ni menos desde el entorno, abrió la boca”, comentó un cercano al grupo más dominante de la Roja, que se cuadró por completo con el volante.

Este polvorín en que se ha convertido el camarín de la Roja será sin duda uno de los problemas con que se encontrará el nuevo DT. Una situación compleja y que requiere de mucha muñeca para recomponer confianzas. Algo parecido a lo que hizo Sampaoli para pavimentar el desembarco de Herrera, por ejemplo, en 2013. O con Jorge Valdivia, por entonces muy cuestionado por sus sucesivos actos de indisciplina con Borghi.

Hoy en día, el habitual núcleo de seleccionados está dividido detrás de dos de las principales figuras de la generación dorada. Porque aunque los más experimentados se cuadraron con Vidal, otro grupo hace rato que veía con malos ojos las licencias que tenía el mediocampista. Y por lo bajo manifestaba sus quejas por la mano blanda de los técnicos tras cada episodio. La tarea, en ese sentido para el sucesor de Pizzi, asoma compleja.

#Tags


Seguir leyendo