El peso real del preparador

El debate lo instaló Claudio Bravo tras pedir a Julio Rodríguez como técnico de arqueros en la Selección. La Tercera acudió al director de la carrera en Chile, a un portero mundialista con la Roja, a un especialista que trabajó con el ex Colo Colo en España y a un campeón del mundo. ¿Importan los kilos de más? ¿Son instructores o consejeros? Preguntas que acá se responden.


Cuando Claudio Bravo destapó el foco del conflicto con la ANFP por proponer a Julio Rodríguez como preparador de arqueros de la Roja, las interrogantes se plantaron de inmediato en torno a un puesto que cada vez se profesionaliza más: ¿Qué tan importante es un entrenador de porteros? ¿Es tan vital para el trabajo de los metas? ¿Influye con quién se brega día a día?

Respecto de esto último, comienzan a aparecer las respuestas. “Dependiendo del momento puede ser un problema muy importante. Se soluciona eligiendo bien, sintiendo y preguntando al deportista por sus necesidades”, reseña para La Tercera Roberto Navajas, preparador de arqueros de la Real Sociedad cuando Bravo estuvo ahí. Y agrega: “Hay que ser conocedores de sus necesidades y objetivos. Cómo puedo ajustar a la persona adecuada. A veces es cuestión de confianza y tranquilidad. Claudio me decía que él estaba tranquilo porque si tenía una necesidad yo se la iba a cubrir. Si queremos que sea trascendental hay que buscar algo a la medida de ese portero, porque ganará en confianza, seguridad y motivación”.

Por su parte, Iván Contreras, director de la Certificación de Entrenador de Arqueros del INAF, expone sin tapujos: “No sé por qué tanta defensa de Bravo a Julio (Rodríguez), siendo que Julio hace mucho tiempo no trabaja. En todos los cursos que organizamos nunca lo vi. Rodríguez siempre habla de la escuela holandesa, que tiene 30 años, siendo que el fútbol ha evolucionado. Tiene la suerte de haberse encontrado con Bravo en el camino, pero si me preguntas, cualquiera que entrene con Bravo, Sánchez o Messi le irá bien, porque tiene mayor tribuna como el que le editó un video a Bielsa”.

El también preparador de las juveniles de la UC sí coincide en un apartado, el de la confianza: “Bravo quiere traer a su propio entrenador de arqueros y todo va para allá: cada uno va a ir con su entrenador personal porque todo va siendo más específico. A futuro estoy seguro de que habrá un entrenador por cada línea”.

A su vez, Leopoldo Vallejos, arquero titular de Chile en Alemania 74, dice: “Es fundamental un trabajo para los arqueros. En el caso de Bravo es que el preparador que pretende lo ha trabajado siempre y bien”.

Nery Pumpido, arquero campeón del mundo con Argentina en México ’86, entra de lleno en el debate: “El cuerpo técnico tiene su preparador y con él se tiene que entrenar; si no, el arquero terminará siendo un tenista si es que cada uno lleva al técnico propio. Si no ya es individualista y no sería un equipo. Eso no quiere decir que no pueda recomendar a alguien. ¿Qué pasa si viene un defensa y dice que quiere que lo entrene Elías Figueroa? ¿O un delantero que diga que quiere a Marcelo Salas? Se arma un lío bárbaro”, expresa.

Donde no tienen dudas es en la forma física que deben tener los preparadores. A eso hizo alusión Bravo respecto de José Ovalle, ex colaborador de Pizzi en la Roja. “Es muy excluyente el decir que si es gordo no puede trabajar. El preparador de arqueros de Claudio en Barcelona (José Ramón de la Fuente) pesaba como 110 kilos. No creo en el ‘sirve o no sirve’ por el tema del peso. Conozco a Ovalle y los rendimientos que saca. Las competencias se deben evaluar por conocimiento. Si me dicen que si bajo de peso me voy al Madrid, lo bajo mañana, pero no tiene relación”, reseña Contreras.

Navajas coincide: “Estar a tono o no, puede no ser imprescindible, porque el trabajo del preparador es un compendio de cosas. No hay edad, no hay un perfil. Hay que ser una persona con seguridad, conocimiento y experiencia de aportar lo mejor a ese portero. Tiene que conseguir ser líder. Podrá ser uno que haga ejercicios básicos, pero que sean los que necesita ese portero. No hay un mejor preparador de arqueros, sí uno para ese portero específico, para ese equipo específico”.

Y Pumpido remata: “No tiene por qué tener un físico envidiable ni tener más experiencia que el propio arquero, pero sí debe saber trabajar. Ahora mismo en Argentina dictan cursos, en la Conmebol también. El que va a entrenar se tiene que preparar”.

Eso sí, la credibilidad, la que parece no tener Bravo con Ovalle y Whiteley, para todos los consultados es preponderante: “Es fundamental la confianza entre los dos. Dentro de lo que uno puede entregar en el día a día, con un solo movimiento de corrección puedo hacerlo atajar mejor. Si esa diferencia la entreno y se da en el partido, claramente valida al preparador. No es condición haber jugado a gran nivel, aunque sí que da un plus”, dice Iván Contreras. ¿Y Navajas? “Hay muchos métodos, pero cada deportista es diferente. No se puede confundir entrenar con desarrollar un portero. Entrenar es hacer cualquier ejercicio y en Youtube hay miles. No es el ejercicio, si no cómo se hace y sobre todo para quién se hace. Hay que ser un conocedor de la persona, de su experiencia, objetivos, fortalezas… Hay que desarrollarlo desde dentro. Los mejores necesitan personas que les desarrollen y no solo que los trabajen”.

Requisitos en Chile
¿Cómo se obtiene el título en Chile?. Se convalida y/o estudia en el INAF. Se exigen dos condiciones de ingreso: haber jugado en el puesto dos años, ya sea en torneos ANFA o ANFP, y tener cursada la enseñanza media. Una vez aceptado en el INAF (previo pago de $ 380 mil) se estudian ocho días seguidos y luego se hacen 144 horas de práctica profesional de seis meses. Ahí se aprueba el primer nivel de iniciación. Si es que se quiere acceder al de alto rendimiento, válido para la ANFP y Conmebol, se realiza un proceso similar por otros seis meses. La forma física no es excluyente.

“No te da el respaldo sólo haber jugado. Es importante, sí, pero ha pasado que a grandes futbolistas no les ha ido bien como DT. El preparador de arqueros es fundamental en el equipo, necesita una preparación específica. Antes, el DT tenía al PF y él mismo tiraba pelotazos; hoy creo que es impensado un club no tenga un preparador de arqueros”, reseña Contreras.

El docente apunta a una cualidad importante, una que justamente desde Pinto Durán cuentan que Bravo criticaba de los preparadores de la Roja. La de golpear bien y fuerte la pelota, a corta y larga distancia. A mayor capacidad en este ítem, más óptimo es el trabajo que puede desarrollar con su pupilo. “Es esencial que sepamos golpear bien el balón, porque estamos todo el entrenamiento haciéndolo. Eso sí que se le debe exigir a un preparador, que a veces ni siquiera se pone los guantes”, explica. Pumpido, en tanto, asevera que “sirve pegarle bien al balón, pero más clave es la preparación”.

Navajas aporta lo suyo: “Es indudable que se necesitan especialistas, que desarrollan una actividad diferente, un deporte distinto dentro del mismo fútbol. Necesita una formación especial, con métodos de trabajos distintos”. Así, el preparador del Granada advierte: “Hay que tener mejores especialistas para tener mejores porteros; si esas personas no están preparadas, pueden desentrenar a un portero”.

¿Un preparador puede cambiar a un meta ya formado? “Tengo la experiencia con Costanzo. Llegó con 33 años y aún así pudimos modificar situaciones técnicas y del juego que hasta hoy agradece. Siempre uno puede modificar y corregir conductas”, asegura Contreras.

Navajas opina algo similar: “Desarrollar es sacar el 100% de cada portero, da igual la edad. Ahora yo trabajo con uno de 35, otro de 24 y otro de 23. Lo importante no es la edad de ellos, sino saber qué haces con su experiencia, ayudarle y sacar el máximo en ese momento”.

“Se ha mejorado mucho el rendimiento de los arqueros y tiene que ver con la aparición de los preparadores. Antes eran cualquier cosa, en mi época no existían”.

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