Marcelo Simonetti

Marcelo Simonetti

Escritor, periodista y guionista ocasional.

El Deportivo

¿Quién detiene a Harry Kane?


Hace poco más de una semana, luego de que Pep Guardiola se refiriera al Tottenham Hotspur como “el equipo de Harry Kane”, Mauricio Pochettino montó en cólera. El argentino que dirige a los Spurs consideró que la frase de su par del Manchester City había sido, a lo menos, irrespetuosa. Claro, porque tras el comentario de Guardiola se escondía el ninguneo para los compañeros de Kane y para el trabajo que viene haciendo el propio Pochettino desde 2014.

Con todo, Guardiola tiene algo de razón, porque si alguien ha brillado en las últimas temporadas en los Spurs ése es precisamente Harry Kane, quien este fin de semana volvió a ser protagonista al anotar dos de los goles con que su equipo derrotó al Liverpool (4-1), lo que deja al Tottenham como escolta del City, junto al United, y a Kane como solitario goleador con nueve anotaciones en nueve partidos.

Kane, con 24 años, se ha ido metiendo en el corazón del hincha del Tottenham -y también del aficionado que sigue a la selección inglesa- a punta de goles. En un club poco acostumbrado a tener en sus filas al máximo artillero de la liga -antes de Kane, solo Teddy Sheringham obtuvo el trofeo-, Hurrikane, como le apodan, ha conseguido en dos temporadas consecutivas la Bota de Oro de la Premier League, luego de marcar 25 goles, en la temporada 2015-2016, y 29 tantos, en la temporada 2016-2017. Y quién no dice si en esta temporada repite para situarse en una marca histórica que sólo han logrado otros dos futbolistas: Alan Shearer y Thierry Henry.

Pero nada fue fácil en un comienzo para Kane. Desde niño debió acostumbrarse a rechazos y dilaciones. De hecho, en el mismo Tottenham fue postergado durante varias temporadas o enviado a préstamo a otros clubes esperando que estallara del todo o tomara otros rumbos.

La llegada de Pochettino al club cambió su suerte, y aunque de primeras el argentino contaba con Emmanuel Adebayor y Roberto Soldado como opciones preferenciales, pronto entendió que debía darle minutos a ese muchacho de 20 años -que hasta hoy no bebe alcohol ni va a discotecas-, al que recién venía conociendo.

La evolución de Kane en cifras habla por sí sola. Si en la temporada 2013-2014 anotó cuatro goles en nueve partidos, el primer año con Pochettino pasó a marcar 31 goles en 51 encuentros, entre Premier League, Liga de Campeones, FA Cup y Europa League. En la temporada 2015-2016, sumó en todas las competencias 28 goles en 50 partidos, ganando por primera vez la Bota de Oro inglesa; trofeo que volvió a ganar al año siguiente, en el que totalizó 35 anotaciones en 38 encuentros.

Más allá de los goles, Kane parece estar bendito por una gracia muy particular. En la despedida del White Hart Lane -el estadio que fue la casa de los Spurs desde 1899 y que luego del 14 de mayo de 2017 fue demolido-, Hurrikane entró en la historia marcando el gol de la victoria de los Spurs. Y cuando le tocó debutar en la selección de Inglaterra -el 27 de marzo de 2015-, anotó de cabeza 79 segundos después de haber reemplazado a Wayne Rooney.

Para algunos, ese detalle no es una casualidad. Desde los días en que Wayne Rooney hacía sus primeras armas en el Everton, ningún otro jugador había despertado la misma expectativa en el fútbol inglés… Ninguno hasta que apareció Harry Kane.

De cara a lo que será la próxima Copa del Mundo en Rusia y con una Premier League que ha comenzado con el pie derecho para él, podemos decir, con seguridad, que somos privilegiados testigos de un jugador llamado a ser leyenda.

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