Rafael Vaz: “Llegué a preguntarme: ‘¿será que soy tan malo?’”

El brasileño mantiene una lucha con Gonzalo Jara por la titularidad en el equipo de Valencia. Su pelea con Hoyos, sumado a la suplencia, opacaron los primeros meses del nacido en Sao Paulo.


Rafael Vaz (29) pide tiempo antes de atender a La Tercera. El frío de Santiago le complica, más aún cuando hace menos de seis meses disfrutaba del calor de Río de Janeiro. “¿Quieres tomar un cafezinho”, ofrece, muy amablemente. Hoy, en el Centro Deportivo Azul, el ex jugador de Flamengo comienza a ganarse un espacio que bajo la conducción de Guillermo Hoyos le pareció imposible. Su lucha por la titularidad con Jara le entusiasma. Más aún cuando frente a la UC dejó en la banca al mundialista. No se achica.

¿Por qué viene a la U?
Porque es un equipo muy grande. Acá tenía la oportunidad de disputar la Copa Libertadores. Es una oportunidad única para jugar por primera vez fuera de mi país.

¿Lo llama Hoyos para que venga?
Un amigo, que también conoce a Hoyos, me preguntó si tenía interés de venir a la U. Me hicieron la propuesta y estoy muy feliz.

¿No es un retroceso venir de Brasil?
No, no creo. No me estoy viniendo a cualquier equipo. Estoy viniendo a uno de los más grandes de acá, si no el más grande.

¿La liga chilena es lo que esperaba?
Me sorprendió mucho. Es un fútbol de mucho contacto, muy rápido. Muy competitivo. Yo pensaba que era diferente. Pensaba que los equipos más grandes tenían facilidades para ganar, pero es todo lo contrario. Los equipos más chicos tienen cualidades. Los extranjeros acá sufren un poco porque es un ritmo muy diferente. Acá es un fútbol muy directo.

¿Le costó adaptarse?
Sí, mucho. Ha sido complicado adaptarse, pero siento que cada día he ido avanzando un poco más.

En Flamengo hicieron un video señalando que era el “el peor zaguero de todos los tiempos”
Pero era una parte de la hinchada, no todos. No me molesta. Si fuese tan malo como dicen, no hubiese jugado 70 partidos en Flamengo. Es muy difícil agradarle a todos. Pero no hay problema, fui muy feliz en Flamengo. Yo ayudé mucho al club y ellos fueron clave en mi crecimiento.

¿Es un jugador que abusa de su técnica para salir jugando?
Acá estoy consiguiendo tener un poco de sabiduría. Estoy tomando decisiones más rápidas y jugando un poco más seguro porque acá es un fútbol mucho más rápido. No tienes tiempo para usar la técnica. Acá estoy consiguiendo ajustar ese detalle que muchos lo apuntan como una deficiencia, una debilidad.

¿Ha cumplido en la U?
No, falta mucho. Tengo contrato hasta diciembre. Espero conquistar títulos en la U porque para que valga la pena mi estadía, debo conquistar alguna cosa. En un club tan grande sólo se cumple logrando títulos.

¿Le molestaba estar en la banca cuando jugaban compañeros con problemas físicos?
No, porque yo estaba en un tiempo de adaptación. No me gustaba ser suplente, lo que siente todo el que no juega. Pero respeto a los amigos que están totalmente adaptados. Tenía que esperar, como hice.

¿Pero estaba incómodo?
Sí, estaba incómodo. Es primera vez que salgo de mi país. Entonces, fue muy difícil, porque uno espera llegar y conseguir jugar lo antes posible. Llegué acá y parecía ser que fuese otra persona.Yo me preguntaba: ‘¿será que soy un jugador tan malo?’. Porque no estaba consiguiendo tocar una pelota en los entrenamientos. Pero era porque estaba en un proceso adaptación. La velocidad de los jugadores era muy elevada, muy diferente a la mía. Eso me molestó. No estaba pudiendo hacer lo que sé.

¿Pensó en irse?
No, sabía que era un momento que tenía que pasar. Para mí, era un momento de la fase para que hoy consiguiera jugar un poquito mejor. Falta mucho, pero vamos bien.

¿Ya no está tan lento?
No, gracias a Dios. Me he conseguido adaptar, pero siempre falta. Siento que voy por el camino correcto. Espero ir mejorando cada día.

¿Cómo fue la discusión con Hoyos luego de la caída ante La Calera?
Fue una situación normal de un partido que se da después de perder 6 a 1. Todo el mundo estaba enojado. No hay que ahondar más que eso. No pasó nada.

¿Insultó a Hoyos en el camarín?
No, no pasó nada de eso. De ninguna de las dos partes. Nos despedimos normal, y hemos hablado hasta por teléfono.

¿La caída ante La Calera fue la más humillante de su carrera?
Fue la más vergonzosa. Fue un momento complicado porque era una oportunidad para muchos jugadores que no estábamos jugando. Para demostrar por qué estábamos acá. Con respeto para La Calera, podemos jugar 10 veces ese partido y te aseguro que no volvería a ocurrir lo que sucedió. Fue un aprendizaje lo que pasó para que entráramos siempre con los pies en la tierra.

Después caen 0-7 ante Cruzeiro. ¿Recibió burlas de Brasil?
No, para nada. Muchos amigos me enviaron mensajes de fuerza. Fue un partido atípico. Nuestro equipo no jugó como lo hacemos regularmente. Mis amigos de verdad me mandaron fuerza para levantar cabeza.

Ese resultado comienza a sepultar la salida de Hoyos.
Me sorprendió la salida de Hoyos. Venía de hacer una campaña muy importante el año pasado, consiguió elevar la copa. Pero eso se lo debes preguntar a la directiva. Fue muy extraño, un momento complicado.

¿Cómo enfrenta la lucha con Jara?
Es una lucha muy difícil. Estamos hablando de un jugador de Selección, un central de categoría. Es un excelente jugador. Será una disputa muy cerrada y el único que ganará con eso será la U. Los dos queremos estar en un excelente nivel para jugar y ayudar a la U.

¿Tienen buena relación?
Sí, hablamos mucho. Me aconseja cuando juego, y yo lo hago cuando le toca a él.

¿Es difícil ver a Jara en la banca?
Es muy difícil ver a Jara en la banca, pero para eso hay que trabajar mucho.

¿El camarín de la U es complicado?
No, todo lo contrario. Es una de las cosas que más me sorprendió. Es un camarín donde todos son amigos. Y no es de la boca para afuera. Uno ve a David Pizarro, con una trayectoria brillante, conversando siempre con jóvenes. En muchos equipos grandes de Brasil y del mundo eso no sucede. Me sorprendió mucho. El camarín de la U me gusta.

¿Ha recibido algún insultos racistas en Chile?
No, por el momento no. Si me llamas negro, soy negro, y me da lo mismo. No lo puedo negar, es mi raza. Ahora, si insultan a mi hija reaccionaría diferente. Acá me respeta mucho la gente, todas las barras son respetuosas. Gracias a Dios es así y espero que nunca ocurra.

¿Le gustaría que Valencia siguiera?
Valencia tiene todo para ser un gran técnico. La U tiene una excelente escuela y el profe trabaja muy bien. Sus trabajos surten efecto. Si continúa, lo hará muy bien.

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