Sergio Vittor: “El golpe de la Copa Libertadores sirvió para este momento”

Su llegada al Campanil coincidió con la mejor racha en la historia del club. El defensor argentino llegó a préstamo desde Racing, aunque también jugó en Independiente. Experimentado y futbolero, confía que Lionel Messi y Jorge Sampaoli levanten la copa en Rusia.


La Villa Elisa es un sector ubicado a 15 kilómetros del centro de La Plata y a 45 de Buenos Aires. Ahí creció Sergio Vittor. “Es el mejor lugar del mundo”, dice el zaguero, clave y puntal en la campaña de U. de Concepción. Jugó clásicos con Racing e Independiente y hasta la Champions en un breve paso por Eslovaquia, pero sus mejores recuerdos del fútbol están en ese lugar. “Todo lo que soy como jugador lo saqué de ahí. Es mi barrio, mi familia, mi casa y mis amigos”, recuerda.

Su amor por el fútbol se lo inculcó su familia. Sergio es el menor de cuatro hermanos, todos hinchas de Boca Juniors, al igual que su padre. Su madre lo retaba cuando pequeño por dormir con la misma pelota sucia con la que jugaba todo el día. “Siempre dije que la pelota ha sido mi primer amor. Cuando más chico viví en un campo hasta los nueve años y gracias a ella se me olvidaba que no tenía amigos ni con quien jugar. Me aburría cuando se me pinchaba o rompía”, recuerda el zaguero, que no hizo inferiores. “Mis inicios en el fútbol fueron siempre en clubes de barrio. Jugábamos por cajones de cerveza o carne para hacer asado. A un entrenador le agarró la locura conmigo a los 16 años, me fui a probar a Independiente, quedé, y a los 17 debuté en Primera. Nunca había hecho inferiores y de a poco fui aprendiendo a ver el juego e incluso a hablar. Mi carrera ha ido variando mucho”, señala Vittor.

Usted jugó en Racing e Independiente. Pocos pueden decir eso.

Jugué siete clásicos a favor de Independiente y cinco por Racing. Es medio raro. De todos esos perdí uno solo. Hay que tener la cabeza muy metida y ser muy profesional. Hasta hoy me siguen insultando de Independiente y Racing. Me dicen “traidor”, “acá te dimos de comer”, “no sientes la camiseta”, pero no es así. Pasé por todo un proceso para jugar por los dos clubes. Nunca he jugado mejor o peor , pero siempre di el cien por ambas camisetas.

¿Cómo analiza esta increíble racha de la U. de Conce?

Con tranquilidad. Las rachas son así y obviamente en algún momento se va a cortar porque es una competencia donde es difícil mantener muchas victorias seguidas. Más allá que puede ser el décimo partido seguido ganando, estamos más metidos en lo que significa para nosotros y nuestra gente. El golpe de la Libertadores sirvió para esto. Nos dejaron nocaut y nos levantamos de esta forma. Es un aprendizaje para lo que viene.

¿Ha visto los partidos de la UC?

Sí, lógico. Tiene jugadores argentinos y siempre donde hay compatriotas, uno observa más los partidos, sobre todo porque jugué con Aued y Voboril. Cambian muchos jugadores y vienen haciéndolo casi todos los partidos. Juegan de forma inteligente, con dos líneas de cuatro que en pocos pasajes del partido se desarman. Son ordenados y, a través de eso y la solidez, están punteros.

Han sido criticados por su juego poco vistoso, ¿qué opina?

Vamos a jugar contra el mejor equipo del campeonato. Quien sale primero y es campeón es el mejor, ya que es quien más inteligente hizo las cosas y mejor supo jugar. Esto es un juego. Más allá que es un deporte, es un juego, en el cual gana quien es más inteligente. Católica lo viene haciendo de esa forma, aunque ahora esperamos hacerlo mejor nosotros. Son un equipo serio que tú ves y sabes a lo que juega. Es difícil encontrar equipos así, sobre todo de local y de visita.

¿Qué le ha parecido el fútbol chileno?

Ha crecido un montón. Ya no son solo Colo Colo, Católica y la U, como antes. Ahora equipos denominados chicos han dejado de ser sorpresas. El fútbol chileno es muy competitivo y en todos los equipos hay muy buenos jugadores. Everton va en los últimos lugares y de los partidos que he jugado es el rival que más nos complicó. Acá no sólo se gana, sino que se hace de una determinada forma.

¿Y por qué a los equipos chilenos les va mal en las copas?

Esta Copa Libertadores es atípica, porque es donde más campeones de América participaron. Ya no es sorpresa que Delfín se plante en la cancha de Colo Colo y gane. Todos los equipos ya se han ido animando. Boca clasificó en la última fecha. El fútbol sudamericano está cada vez más parejo. La U. de Conce para muchos era un club más, pero el trabajo que vienen haciendo dirigencia y cuerpo técnico, hoy tiene frutos.

¿Cómo se gestó su llegada al club?

Fui capricho de Pablo Lenci y Francisco Bozán. Insistieron mucho cuando no sabía qué pasaría conmigo en Racing, pese a que había terminado el año jugando y pasando buenos momentos. La idea era llegar acá para Copa Libertadores, pero las cosas se dieron no sé si tarde o en el momento justo. Hoy uno ve a la U. de Conce segunda, a tres puntos del puntero y por enfrentarlos. Antes del torneo lo firmábamos todos.

¿Por qué no siguió en Racing si venía jugando?

Coudet me llamó en dos ocasiones para ir a Rosario Central y cuando él llegó a Racing me encontré con la sorpresa que no era de su gusto futbolístico. Fue medio raro. Cuando se abre el libro de pases o se va un técnico, uno mira la tele y se informa sobre quién llegará. Si viene uno que se preocupó por tí en dos ocasiones y te llamó para ir a un club, uno dice ‘uf, qué alivio, este tipo me quiere’. Pero no fue de esa forma. Seguramente él creyó que no era mi momento en Racing. Ahora les está yendo bien, igual que cuando estuve yo. No entendí, pero no hay rencor, sigo siendo jugador de Racing y si vuelvo trataré de dar lo mejor.

¿Cómo cree que le irá a Argentina en el Mundial?

Siempre que esté Messi voy a pensar que lo vamos a ganar, ¿cómo voy a creer lo contrario si tenemos al mejor jugador del mundo? Ojalá Sampaoli pueda llevar bien al equipo, que el mejor del mundo se sienta cómodo con la idea y esta se entienda bien. Llegamos a la final del Mundial pasado de esa forma, jugando no tan vistoso, pero inteligente. El técnico estaba convencido que ganaría el Mundial y estuvo cerca. Ojalá Sampaoli pueda darnos ese toque y ganemos el Mundial.

Sampaoli ha sido duramente criticado en Argentina.

Cualquier técnico que agarre la selección será cuestionado. El argentino es muy exigente y no se conforma con nada. Si ganas un Mundial quiere dos. Si ganas una Copa América, quiere dos. Si llegaste a una final la quiere ganar y si llegaste a tres finales seguidas sos un desastre porque no ganaste una. Hace unos años era un desastre no pasar cuartos y ahora es un desastre no ganar la final ante Alemania, que es una máquina. Sampaoli agarró un mango ardiente, no caliente, ardiente y clasificó. Dirigió a Chile y logró ser reconocido mundialmente. Es el técnico que queríamos antes y ahora es el técnico que criticamos.

¿Hay muchas diferencias entre el medio chileno y el argentino?

Acá se respetan los procesos y la idea. Hoy muchos programas de Argentina son más de chimentos que de deportes. Se juntan un grupo de personas a hablar mal de un técnico y de un equipo. Acá, en el poco tiempo que llevo, hay respeto del periodismo, sabe qué lugar ocupa y eso es fundamental. Cuando uno cree que es periodista, jugador, técnico y dirigente, ahí hace mal las cosas porque no termina haciendo ninguna bien, Acá dejan trabajar y por eso sale un fútbol mejor.

¿Hay algún grande de acá que le llame la atención?

Uno compara mucho con Boca a Colo Colo, eso no es noticia. En Concepción le preguntas a alguien que vende verduras, a uno que vende carnes, a uno que vende no sé, celulares, y son todos hinchas del Colo. Es increíble y están por todos lados. En Argentina pasa lo mismo con la gente de Boca. Es la hinchada más popular, eso uno lo compara acá y Colo Colo es el más ganador de Chile.

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