El silencioso adiós del Mágico

Las continuas lesiones apresuraron el retiro de uno de los mejores delanteros que ha pasado por el fútbol chileno. Entrenadores, preparadores físicos, compañeros y dirigentes que lo acompañaron destacan para La Tercera los mejores momentos de Canales.


“En la primera práctica de fútbol le tiran una pelota, mete la cola, amaga que gira hacia el medio y sale hacia la izquierda. Metió un derechazo que pasó cerca de un palo. Ahí dije yo: ‘Este sabe, este es un crack’”. Así describe a Gustavo Canales, el ex DT de La Serena,Víctor Hugo Castañeda, el primer entrenador que el Mágico tuvo en Chile, como si todavía estuviese viendo aquella imagen al borde de la cancha de entrenamiento del viejo estadio La Portada.

Pasaron 11 años de aquella imagen y quienes estuvieron aquel día en ese entrenamiento no imaginaron todo lo que ocurriría en la carrera del oriundo de General Roca. Especialmente con las camisetas de Unión Española y Universidad de Chile, donde se consagró de ídolo.

Y es que para los hinchas rojos y azules, hablar de Gustavo Canales es hablar de triunfos, de títulos y de partidos épicos, de victorias imposibles. Para los rivales, es rememorar sus peores pesadillas. Como olvidar lo que padecieron los fanáticos de Universidad Católica en aquella final del Torneo de Apertura 2011, que parecía estar en sus vitrinas de antemano y que con tres goles el delantero torció la historia en favor de la U.

Pero todo llega a su fin. El Mágico, como fue apodado en Chile, dijo adiós el viernes. En silencio, como fue su sello permanente. Atrás quedaron 13 años de futbolista profesional, que incluyó además pasos por Colombia, Brasil China y Argentina, en dos etapas.

La historia de Canales en el fútbol es de esas fascinantes. Con capítulos felices y otros no tantos. Como cuando recibió un portazo en la cara en Boca Juniors. El DT de las inferiores xeneizes, Jorge Griffa, le cerró la puerta a un sueño que albergaba el ariete a sus cortos 12 años.

Luego de la negativa del club de sus amores, regresó a General Roca, ese pequeño pueblo del sur de Argentina donde se dedicó a jugar en el barrio y donde a los 16 años perdió el encanto por el deporte que más lo apasionaba. Siendo un adolescente, Canales optó por el camino de los amigos y así estuvo hasta los 22. Jamás se integró a las inferiores de algún equipo profesional, jugaba en el barrio a cambio de mercadería. Ese era su sueldo.

Canales disfrutaba en el barrio, con sus amigos, pero a los 22 años fue padre y sus prioridades cambiaron. Fue ahí cuando recibió la invitación para jugar en la Primera Local de General Roca, una liga menor, pero donde rápidamente mostró su talento que lo llevó al año siguiente a fichar por el archienemigo, el Club Atlético Cipolletti, de Río Negro, donde inició el largo camino que finalmente lo condujo al éxito.

Vinieron Aldosivi, Guillermo Brown de Madryn, ambas pasadas sin mucho que destacar. Fue en ese lapso cuando el empresario y presidente de Unión San Felipe, Raúl Delgado, conoció al delantero. “A Gustavo me lo recomendó Luis Boschi, quien en esa época estaba colaborando con Cipolletti de Río Negro. Gustavo vino a Buenos Aires y eligió ir seis meses a Tigre y otros seis a Aldosivi. En ninguno de los dos tuvo posibilidades de jugar y se comunicó con nosotros. Estaba la posibilidad de llevar un delantero de área a La Serena”, recuerda.

Delgado cuenta que el camino para Canales comenzó con problemas: “Llegó lesionado, no pudo entrenar los primeros días. Inclusive Mauricio Etcheverry, entonces presidente de La Serena, me dijo que estaba con ese problema. Yo le dije que lo mandara a Unión San Felipe, porque lo íbamos a hacer jugar ahí, pero Gustavo finalmente se recuperó y se quedó”.

Fue así como el entonces entrenador de los Papayeros, Víctor Hugo Castañeda, quien en la primera práctica vio que Canales tenía condiciones distintas optó por esperarlo. Incluso ante la presión de los directivos del club que quería otra cosa: “En un momento alguien me pregunta si me sirve o no. Yo dije que sí, pero hay que esperarlo. Y me dijeron que había que echarlo y dije que no”.

Castañeda lo esperó, pero le transmitió a Canales que había urgencia en su recuperación. “Me dijo: ‘Profe, bánqueme que a este equipo yo le puedo aportar, esta es la oportunidad de mi vida y no la voy a dejar pasar’”. Fue así como el Mágico debutó y lo hizo con dos goles contra O’Higgins. Ese año convitió 11 tantos en 13 partidos.

Canales cumplió así con su primera experiencia en la Primera División, donde cobraba apenas US$ 500 por mes, una cifra que cambió una vez que fue transferido al Once Caldas de Colombia, donde estuvo seis meses.

Tras el paso por el fútbol cafetalero, Gustavo Canales regresó a La Serena y posteriormente fue comprado por la Unión Española. Es en esta etapa donde definitivamente comenzó la explosión del que a la postre se transformó en uno de los delanteros más importantes de fútbol chileno.

Sus goles lo llevaron a River Plate de Argentina, que pagó un millón de dólares por el 70% de su carta. El primer semestre de 2010, Canales anotó apenas dos goles y regresó a la Unión, donde nuevamente lució. El Mágico tuvo un gran cierre de año, ganando con los rojos el paso a la Copa Libertadores, en una liguilla donde vencieron a la U.

Este hecho marcaría el futuro de Canales, quien unos días después fue anunciado como refuerzo en el equipo de Jorge Sampaoli. Ese 2011 los azules ganaron la Copa Sudamericana, además del Apertura y Clausura, con el delantero como gran figura.

Sin duda, el partido más recordado por los hinchas azules y también por los cruzados, fue la final del Apertura, donde la U debía remontar el 0 a 2 que en la ida le propinó el equipo de Juan Antonio Pizzi.

El actual preparador físico de la Selección Argentina y ex PF de la U, Jorge Desio recordó el partido donde Gustavo Canales anotó tres de los cuatro goles con que los azules se coronaron campeones. “Me animo a decir que fue el protagonista de la recordada final del 2011. Recuerdo los momentos previos a esa final. Todos estaban ilusionados, pero Gustavo irradiaba confianza. El que se cruzaba con él, le convencía que se podía, y cuánta razón tenía. Nos lo demostró a todos en esos 90 minutos” apunta el transandino.

El PF de la albiceleste se remonta al origen de Canales para justificar lo que fue como futbolista. “Comenzó a formar su carrera en un banco de la plaza de su querido Roca. Ahí les decía a sus amigos que su futuro era el fútbol. Jugó en varios países, pero en Chile fue su fortaleza. Ahí luchó, rindió, jugó y ganó. Como número 9 tenía todo: físico, valentía, potrero y siempre convivió con el gol. Haber convivido con él no me fue indiferente” expresó.

Gustavo Lorenzetti, compañero de Canales en sus dos pasos por la U, lo describió en una frase: “Fue un jugador que dentro del área tenía ese segundo de más y la frialdad necesaria para definir con clase”.

Tras el exitoso 2011, Gustavo Canales fue a China y a Argentina, donde no le fue bien. En 2013 regresó a la Unión Española dirigida por José Luis Sierra. El Mágico retomó su nivel, y se transfromó en el puntal para que los Rojos se coronaran campeones. El PF de ese equipo, Marcelo Canessa, hoy en el Al Ittihad de Arabia Saudita junto al Coto, desclasifica cómo trabajaron las continuas lesiones del delantero. “En la última parte del campeonato hicimos un trabajao absolutamente diferenciado con él, porque estaba lesionado. En un momento le djimos que se hiciera un examen para ver cómo estaba y nos dijo que no. Su respuesta fue ‘yo sé que estoy lesionado y los partidos los voy a jugar igual’, y así fue. Salimos campeones” concluye Canessa.

Después tendría tiempo de escribir otro capítulo de gloria con la U, coronándose campeón del Apertura 2014. De hecho, fue el autor del gol del título en el último minuto ante La Calera, agrandando su leyenda.

“Fue un jugador completísimo, que quizás las lesiones le quitaron la posibilidad de trascender aún más en una carrera preciosa”, explica Martín Lasarte, su entrenador en aquel año.

Finalmente fueron las lesiones las que anticiparon el retiro de Gustavo Canales. El Mágico no pudo más con los dolores y decidió dejar la actividad, tal como lo anticipó el 19 de julio de 2017 en su presentación como refuerzo hispano.

Rojo de emoción.
El 26 de mayo de 2013 Gustavo Canales celebró el único título nacional que ganó vistiendo la camiseta de la Unión Española. El Mágico jugó lesionado toda la parte final del Torneo del Transición.

 


El último gol
El 11 de diciembre de 2017, Canales anotó el último gol de su carrera como profesional. Eduardo Lobos en el arco de Everton fue la víctima.


Un título imposible
Gustavo Canales anotó tres de los cuatro goles con la Universidad de Chile venció a la Universidad Católica en la final del Torneo de Apertura de 2011. Los azules dieron vuelta un 0 a 2 en contra y el Mágico inició la leyenda.

Derecho a la final.
Gustavo Canales abrió la ruta para que la Universidad de Chile llegara a su primera final internacional en la historia del club. El ariete anotó el primer gol ante Vasco da Gama en la semifinal de la Sudamericana 2011.

El más campeón de todos
El Clausura 2014 consagró a la U como el campeón con más puntos en la historia de torneos cortos. Anotó el penal con que la U venció a La Calera.

 

El chileno Canales
El Mágico fue convocado a la Roja por Claudio Borghi en 2001. En 2014 Jorge Sampaoli volvió a llamarlo al equipo de todos.

 

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