Sin Alexis Sánchez, el Manchester United venció al Brighton y avanzó a semifinales de la FA Cup

Foto: AFP.

José Mourinho decidió no alinear al chileno en la victoria por 2-0, válida por los cuartos de final del único campeonato que le quedan a los Diablos Rojos para salvar la temporada.


El Manchester United alcanzó las semifinales de la FA Cup tras vencer por 2-0 al Brighton, en Old Trafford. Alexis Sánchez estuvo en la banca y no sumó minutos.

Una cosa es el rendimiento de Alexis Sánchez. Equívoco, impreciso, intentando hacer mucho para terminar en nada. Y otra, parecida, el desempeño del Manchester United. Opaco, mezquino, que gana sin marcar clara ventaja.

Sin el tocopillano, los Diablos Rojos continuaron cayendo en los yerros que los llevaron a perder de manera estrepitosa ante el Sevilla a mitad de semana. Esta vez, no obstante, ni era la Champions League el torneo, ni los andaluces el rival. La FA Cup les presentó al Brighton en cuartos de final, que fue a Old Trafford buscando aprovechar el alicaído presente de los de Manchester.

Alexis se quedó en la banca. Mourinho alineó a Martial —uno de los perjudicados con la llegada del chileno—, junto con Mata y Lingard. Mucha diferencia no hubo. El pelotazo de Matic, desde el centro del campo, buscando a Lukaku fue el arma principal de los Reds durante todo el partido. Es a lo que apela el luso, sin importar los nombres en la cancha. Fue así como nació el primer gol. Un centro desde la izquierda del serbio, que cabeceó el ariete belga dentro del área chica. El portero nada puso hacer.

No avasallaba. La oportundidad para entregarle una fiesta al público, luego de la decepción de Liga de Campeones, estaba servida. En cambio, el segundo tiempo estuvo cerca de convertirse en el escenario para un empate de la visita, si no hubiese sido por las brillantes atajadas de Romero.

El United no sabía cómo crear juego. El pase largo funcionaba y recurrían a ello en todo momento. Matic y McTominay se turnaban para abastecer a Lukaku, que aguantaba la pelota a un costado del área y esperaba a que un compañero llegara, para centrar casi siempre de manera errónea.

Pero la eficacia de los planteles, al menos en Inglaterra, se hace notar. Y cuando el partido desfallecía, Matic, la figura del partido, se encargó de convertir el 2-0 de la tranquilidad. Nuevamente, por medio de un centro, ahora de Young.

 

 

 

 

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