Con una chilena inolvidable de Bale, el Real Madrid consigue su 13º Champions League

Foto: AFP.

Los merengues vencieron por 3-1 a un Liverpool que sufrió la salida de Mohamed Salah a los 30'. Además, el portero Karius concedió dos goles.


Real Madrid: K. Navas; D. Carvajal (37′, Nacho), R. Varane, S. Ramos, Marcelo; L. Modric, Casemiro, T. Kroos; Isco (61′, G. Bale); Benzema (89′, M. Asensio), C. Ronaldo. DT: Z. Zidane.

Liverpool: L. Karius; T. Alexander-Arnold, D. Lovren, V. Van Dijk, A. Robertson; G. Wijnaldum, J. Henderson, J. Milner (83′, E. Can); M. Salah (30′, A. Lallana), R. Firmino, S. Mané. DT: J. Klopp.

Goles: 1-0, 51′, Benzema intercepta un despeje de Karius; 1-1, 55′, Sané aprovecha un pivote de Lovren en un córner; 2-1′, 64′, Bale de chilena tras un centro de Marcelo; 3-1, 83′, Bale dispara desde media distancia y a Karius se le escapa.

Árbitro: Milorad Mazic. Amonestó a Sané.

Estadio: Olímpico de Kiev.


¿Cómo recomponerse cuando el mejor de un equipo  sale lesionado? ¿Cuando sus lágrimas agobian el ímpetu de sus compañeros? El Liverpool nunca pudo encontrar la respuesta. Dominó, fue superior, hizo parecer al Real Madrid como un equipo asustado y confundido durante los 30 minutos en los que Mohammed Salah estuvo en cancha. Treinta minutos en los que el miedo se apoderó de la zaga madridista. Los laterales no subían, sus centrales erraban pases: el tridente Salah, Firmino y Mané hacía de todo.

Los diez primeros minutos los ingleses ya sumaban tres llegadas claras. La presión alta del Liverpool no dejaba que el mediocampo español construyera el juego pese al talento ahí reunido. Cristiano apenas tocó el balón, aunque cuando lo hizo casi abre la cuenta. A los 15′, cuando corrió por la derecha, entró al área y remató fuerte, pero desviado.

La respuesta de los rojos no se hizo esperar. Un cabezazo de Van Dijk a los 18′ alertaba a la zaga blanca con respecto al juego aéreo rival. Y a los 23′ vino la más clara, tras una combinación por la izquierda entre Wijnaldum y Milner. El ex Manchester City centra, Firmino erra en su tiro y le queda a Alexander-Arnold por la izquierda. El joven lateral dispara y Keylor Navas, de manera espectacular, tapa.

Pero a los 30′ vino el momento que cambió el partido. Es imposible saber qué habría sucedido si Sergio Ramos, en una falta clarísima, no hubiese lesionado a Salah. El egipcio cayó sobre su hombro con todo el peso del cuerpo y su rostró expresó de inmediato el dolor. Aunque lo intentó no pudo seguir y otro partido inició.

El Real Madrid se fue con todo. ¿Cómo no hacerlo, si la principal amenaza dejó de rondar por tu territorio? Vía libre para Marcelo y Carvajal por las bandas. El mediocampo adelantó sus líneas y el ataque empezó a inquietar a Karius. Hasta un gol consiguieron, aunque fue correctamente anulado.

En el complemento los merengues impusieron su jerarquía. Sabiendo bien lo que encontrarían, teniendo claro la limitada banca de Klopp, jugaron a placer. Pero la apertura de la cuenta llegó de la manera más surrealista: cuando Karius quiso entregar el balón con la mano, Benzeman interpuso su pierna y la pelota ingresó lentamente (51′) . Era el segundo golpe para el Liverpool.

No obstante, solo cinco minutos después, los reds anotaron la paridad a través de Mané en un córner. La esperanza volvía a estar intacta. Zidane respondió haciendo ingresar a Bale y darle a la BBC 30 minutos. Pero el galés se encargó de todo. De todo.

En su primera pelota, tras un centro de Marcelo, se elevó y en una chilena hermosa la puso donde el arquero no podía llegar. Y a los 83′, cuando el Liverpool intentaba más con ganas que con juego, volvió a anotar tras un grosero error de Karius, el villano del partido. Desde 25 metros, un disparo fuerte pero directo al arquero. Cuando parecía controlada, se le pasó entremedio de las manos.

El Real Madrid es tricampeón de la Champions League. Fue mejor, lo hizo mejor. Desde que se fue Salah.

 

 

 

 

 

 

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