La fiesta culmina con récord de público y el bochorno de Liam Gallagher

El festival finalizó su tercera jornada superando sus cambios de horarios y con una abortada actuación del ex Oasis. En compensación, The Killers cantó Wonderwall al cierre.


Los cambios de horario y escenarios que se vivieron este fin de semana en Lollapalooza Chile, producto de los problemas climáticos en Argentina y los atrasos en los vuelos, poco parecieron importarle a las 80 mil personas que volvieron a llenar el Parque O’Higgins por tercer día consecutivo, para totalizar un récord de 240 mil asistentes. Una fiesta multitudinaria que partió temprano con los locales Moral Distraída y la cumbia villera de los trasandinos Damas Gratis, protagonistas de uno de los momentos más comentados de la jornada final del evento, que logró superar con éxito modificaciones significativas en su parrilla.

De hecho, durante la tarde, Sebastián de la Barra, de la productora Lotus, señaló que “vamos a evaluar (la coincidencia de fin de semana con Argentina) y en las próximas semanas vamos a tomar decisiones”, junto con confirmar que la cita mantendrá sus tres días en 2019. De paso, agradeció la comprensión de la mayoría de los artistas (ver página 35) “y el apoyo que hubo entre ellos, porque se compartieron muchos equipos, como eran los festivales décadas atrás”.

Así, la australiana Tash Sultana terminó saltando a las 15.45 horas a uno de los escenarios principales, aunque el cambió no le quedó grande y dio clase de cómo dar un show sólo acompañada de una guitarra, 15 pedaleras y un sintetizador. Le siguió el estreno en el festival del canadiense Mac DeMarco, otro que pasó del Acer Stage a uno de los escenarios centrales, donde volvió a confirmar su arrastre entre un público que corea sus éxitos como himnos, incluso sus singulares versiones para High & dry, de Radiohead, y Under the bridge, de Red Hot Chili Peppers.

Ya entrada la tarde la audiencia se fue en masa a presenciar el show de los ingleses Metronomy así como el estreno en territorio nacional del estadounidense Khalid, quien con su propuesta ligada al soul y al R&B volvió a reafirmar la buena respuesta que está teniendo en la cita el hip hop y la la música negra. En paralelo, en el escenario Aldea Verde, la presentación del dúo electrónico Roman & Castro (ver columna en página 34) incluyó a la que ha sido una de las invitadas de honor del festival: la actriz Daniela Vega, quien subió aplaudida al escenario para una breve introducción a su amiga, la cantante Nomi Ruiz, quien interpretó tres canciones.

Cuando la jornada comenzaba a acercarse a los bloques estelares y parecía haber sorteado las diversas dificultades que enfrentó el fin de semana, Liam Gallagher subió al escenario VTR a las 19.45 para decir lo contrario. Pese a que tuvo un comienzo demoledor con clásicos de Oasis como Rock ‘n roll star y Morning glory -coreados por la audiencia más numerosas de la tarde-, para luego continuar con dos temas de solista, el británico comenzó a dar muestras de incomodidad y finalmente, tras tocar sólo cuatro canciones, desapareció de escena ante la incredulidad del público, en una postal casi calcada a lo ocurrido en el Lollapalooza de Chicago en agosto. Eso sí, esta vez volvió a aparecer ante una audiencia confundida para explicar que tenía la voz gastada y retirarse nuevamente, coronando una situación inusual en la historia del evento capitalino y en los registros de los conciertos montados en el país. La misma versión repitió luego en un comunicado, donde se disculpó y acusó una infección en el pecho que ya había deslizado en días anteriores.

Mala noticia para él, pero sobre todo para sus fans: tenía planeado un listado de 13 temas, el que cerraba con Wonderwall (que curiosamente después interpretó The Killers), Supersonic y Live forever. Para el final, una magnética presentación de la estadounidense Lana del Rey, en paralelo a los masivos shows del hiphopero Wiz Khalifa y DJ Snake en el Movistar Arena. El cierre corrió por cuenta de The Killers, quienes en su regreso ofrecieron una potente y coreada actuación que arrancó con The man y Somebody told me, musicalizando el desenlace de la más multitudinaria fiesta de la cartelera chilena.

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