Los protagonistas de Sitiados adelantan nuevo ciclo

Benjamín Vicuña es Agustín González. Foto: FOX

Benjamín Vicuña, María Eugenia Suárez y Andrés Parra hablan desde el set de la serie en Colombia, sobre la segunda temporada que se estrena el 16 de marzo.


Benjamín Vicuña llega a los pies del castillo San Felipe, a un costado de la histórica ciudad amurallada en Cartagena de Indias, Colombia. El sol ya se está ocultando, pero la jornada de filmación de Sitiados está recién por comenzar. El fuerte viento que ha pasado los últimos días por la ciudad impidió grabar el día anterior y esa mañana. Pero el actor chileno llega de buen humor. “Fue un privilegio haber sido parte de la primera temporada, además en un proyecto que tuve la oportunidad de acompañar desde el principio. Por eso mismo es un gusto que FOX se la haya jugado por un segundo ciclo”, dice a la prensa, incluyendo La Tercera, que visita el set de la ambiciosa serie latina del canal de cable.

La segunda temporada de Sitiados, que se estrenará el 16 de marzo por FOX Premium a las 23 horas, trae cambios. La historia ya no se desarrolla en Chile -el primer ciclo, estrenado en 2015, se centró en el Sitio de Villarrica, entre 1598 y 1601-, sino en Colombia y en España, e implica un salto de 15 años en comparación a la temporada anterior.

Vicuña es uno de los únicos dos actores que regresan del ciclo anterior, con su personaje, Agustín González, siendo el motor de la trama, al encontrarse escapando permanentemente junto a su hijo adoptivo, Diego, quien es el heredero bastardo del rey de España. Eso los tiene a ambos perseguidos tanto por la corona de ese país como por los británicos, quienes quieren hacerse con el joven. Todo en medio de una historia que mezcla intriga política, identidad latinoamericana y piratas.

“La primera temporada estaba muy centrada en el pueblo mapuche y en los orígenes de Chile. En este ciclo, hay una intención de hablar del continente. Nuestra relación con la conquista, con lo que nos quitaron. Son cosas que nos unen como región. La primera temporada era un solo mundo, ahora son tres: España, Latinoamérica y mi historia personal con el personaje de mi hijo”, asegura Vicuña.

Mientras habla, su pareja en la vida real, María Eugenia “China” Suárez, espera sentada a unos pocos metros. La argentina es una de las nuevas caras de Sitiados, interpretando a la reina Margarita de España. Aunque ya filmó todas sus escenas, permanece en Colombia mientras Vicuña hace lo propio. “Benjamín siempre me hablaba de este proyecto, y de lo mucho que lo había marcado. Entonces lo llaman para hacer este segundo ciclo, y al principio le complicaba, porque era venir cuatro meses a Colombia. Pero yo lo iba a acompañar de todas formas. Entonces entre medio de eso, un productor le dice que hay un papel que podría ser para mí, que por qué no participaba en el casting. Y después de la audición no me llamaban, pero no me importaba tanto, porque de todas formas iba a venir”, comenta riéndose la actriz, agregando: “Finalmente quedé y nos organizamos para eso”.

Sobre su personaje, Suárez dice: “La reina Margarita tiene que buscar al heredero del trono. Es su principal conflicto, porque están todos los ojos encima de ella, incluso por su propia madre, y se le echa la culpa por todo. Además tiene una relación muy tensa con el rey. Ella es vista como un objeto accesorio a él”.

Vicuña también tendrá una realidad atormentada. “Mi personaje sigue viviendo un duelo por la muerte de su pareja, Isabel, en la primera temporada. Y además, ahora tiene más de 40 años, que en esa época era una edad avanzada. Entonces tuve que abordar ese crecimiento. También por primera vez me exigieron abordar un personaje que tiene un hijo adolescente, con él representando el ímpetu juvenil, con mi papel siendo más sobrio y frío”, dice.

Villanía y redención

A cientos de kilómetros del calor de Cartagena, Andrés Parra se prepara para filmar en medio de la lluvia y el frío en Zipaquirá, a las afueras de Bogotá. El personaje del reconocido actor colombiano, Juan de Salas, es el único en reaparecer desde el primer ciclo además de Vicuña, aunque su historia tendrá un giro: tras presumirse muerto en su última aparición, el antagonista de la historia anterior volvió a España y su vida es muy distinta.

“Esta temporada hay un renacer del personaje, porque estuvo prácticamente muerto. Después de todo lo que le pasó hace una reflexión. Este es un Salas más pensante, más tranquilo y menos explosivo que el primero. Ha aprendido lecciones”, dice Parra, calvo y sin barba, un radical cambio de look para el personaje. “Está en constante contradicción, porque esta temporada le discute todo lo que él creía: la conquista, el rey, España. Conoce al rey y piensa, ¿esto era? Y ahí viene un proceso de perdonarse a sí mismo”.

A pesar del violento actuar de su personaje, Parra siempre lo ha visto como un papel trágico. “Siempre quedó claro que era un sanguinario, un dictador. Pero con (el realizador chileno) Nicolás Acuña queríamos ir más allá de eso. Es un tipo que había sido destinado a un fuerte en el fin del mundo. En Chile le tocó lo peor de la conquista, y aún así creía en la causa. Y la corona lo abandonó, y tiene que vivir con esa frustración”, asegura.

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