Mariah Carey es demandada por shows cancelados en Chile y Argentina en 2016

Autor: P. R.

Primero, la cantante demandó a la productora Fenix por no pagarle lo acordado. Ahora, la empresa contrademandó a la artista por incumplimiento de contrato y difamación.


La estrella estadounidense Mariah Carey fue demandada por la abrupta cancelación de shows en Chile y Argentina ocurrida en 2016, cuando recorría el mundo con su tour Sweet Sweet Fantasy.

La promotora argentina de conciertos Fenix Entertainment Group, presentó la demanda esta semana en un tribunal federal de California (Estados Unidos), alegando que la artista no tenía derecho a “cancelar unilateralmente” las fechas, publicó The Hollywood Reporter.

Todo se remonta a 2016, cuando la intérprete de Hero había agendado conciertos en Chile y Argentina para el 30 y 28 de octubre respectivamente. Cinco días antes de su show en suelo local, la estrella anunció que cancelaba sus presentaciones en ambos países, y también su paso por Brasil. “Devastada por la cancelación de estos shows. Mis fanáticos se merecen algo mejor que lo que les han ofrecido estos promotores”, escribió la cantante en Twitter, adjudicando  la responsabilidad a las empresas a cargo de su paso por Lationamérica.

Fenix, no obstante, dijo en su comunicado:  “Nos vemos en la lamentable situación de confirmar que por problemas generados única y exclusivamente en las presentaciones ha realizarse en Brasil, que Mariah Carey decidió cancelar todos los conciertos agendados en Sudamérica”, expresó la división chilena de la empresa.

Frente a la disputa, la artista demandó a Fenix en enero de 2017, asegurando que el promotor no le pagó la totalidad de su dinero en la fecha acordada. Ahora, FEG presentó una contrademanda contra Carey y su empresa, Mirage Entertainment, por incumplimiento de contrato y difamación.

Según Carey, al 25 de octubre de 2016, Fenix tenía un gran saldo pendiente por pagarle, y por eso tomó la decisión de cancelar sus shows. La empresa asegura por su lado que a esa fecha ya había pagado el 75% de lo acordado, y que se enteró de la decisión de Carey por la prensa.  La promotora argumenta además que la estrella debió darles 48 horas para resolver cualquier inconveniente contractual antes de disolver el acuerdo.

Fenix afirma también que Carey hizo declaraciones falsas y difamatorias en Twitter, donde sugirió que los shows fueron cancelados por la supuesta negligencia del promotor.

Por todo esto, la empresa pide un millón de dólares por daños y perjuicios derivados de los espectáculos cancelados, más otros US$ 2 millones por daños y perjuicios relacionados a la difamación en redes sociales.

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