La Tercera

Patti Smith saluda a Chile desde Argentina

La cantautora habló, leyó y cantó en su visita al otro lado de la cordillera.

Una de las cantantes más representativas de los 70 pasó por la capital argentina esta semana, volvió a elogiar a Roberto Bolaño, entró en la discusión del aborto y trató de “valiente” al Papa.

Patti Smith, la ya mítica cantante estadounidense, conquistó Buenos Aires tras sus dos presentaciones en el museo CCK, en las que combinó gran parte de su repertorio poético con el musical. Sin embargo, nunca esquiva a los temas sociales, ingresó a la agenda local con respecto a temas como el aborto y la violencia de género, dejando en claro una posición a la que ella no considera “feminista, sino humanista”.

Con el Día de la mujer cerca, el 8 de marzo, diferentes movimientos femeninos reclaman en las calles y redes sociales desde hace algunas semanas en Argentina para que el aborto gratuito sea ley, debate que todavía debe darse en ambas cámaras legislativas y que sumó, en las últimas horas, la venia del presidente Mauricio Macri. La artista sostuvo que “el aborto ilegal es una problemática que le llevó a perder amigas” durante su juventud.

“Es un tema personal y cada una tiene que hacer lo que le parece correcto. Creo que es más importante salvar la vida de las mujeres jóvenes, o de cualquier persona que tome este tipo decisión, que basar la decisión en cualquier tipo de ideología”, sostuvo esta semana en una charla distendida con algunos medios.

Para Smith es un tema que la toca directamente, ya que teniendo 20 años dio un hijo en adopción, siendo entonces una joven de clase baja sin dinero: “Tenemos que escuchar a nuestras mujeres y estar atentos a sus necesidades, porque en realidad no hay una respuesta correcta. Si te realizas un aborto vas a pensar en eso por el resto de tu vida y si no lo haces también va a haber muchas consecuencias, situaciones en la vida que van a ser difíciles”.

Durante sus dos presentaciones, realizadas en el marco de la muestra fotográfica coral Les visitants, que incluye obras suyas en el museo porteño, no dudó en anudarse al brazo izquierdo la bandana verde, que representa a las mujeres -y hombres- que apoyan la campaña.

Con respecto a las denuncias de casos de abuso de mujeres que comenzaron a tomar estado público en gran parte del mundo, fue determinante: “No es un tema feminista, es un tema humano, humanista. Hasta que no entendamos que es la responsabilidad de los dos géneros, no vamos a progresar. Tiene que ser un diálogo.No hay excusas para forzar a otro ser humano a hacer algo, para ser cruel, para tomar ventaja. No importa si eres una estrella de rock, un hombre de negocios o un granjero, todos tenemos que tratar con respeto al otro”.

Los encuentros, lógicamente, estuvieron repletos de referencias literarias. Desde Rimbaud, Blake y Borges, pero sobre todo Roberto Bolaño, a quien consideró como un “amigo personal, un genio y una persona extraordinaria”. Reiteró que “su novela 2666 es la primera obra maestra de este siglo”, confesó que ya la leyó seis veces y que “está a la altura de Moby Dick”. Luego, desafió a cualquiera a que le “muestre un libro mejor”. Sostuvo que la obra del escritor chileno “tiene todo, imaginación, poesía, un contenido de protesta contra los abusos que sufren las mujeres, historias que se entrelazan y amor, y que su escritura es maravillosa”.

Cuando en Horses, su debut de 1975, abrió con la ya legendaria frase “Jesús murió por los pecados de alguien / pero no los míos”, la “madrina del punk” dejó en claro que su relación con la religión distaba de ser feliz. “Los años y la maternidad”, dijo, “la hicieron cambiar”, y dejó “de escribir desde el enojo” a ciertas instituciones o situaciones como “la discriminación hacia aquellos que tenían una orientación sexual diferente”, porque “ya no siente la necesidad de escribir para cierto grupo de personas” debido a que, a fin de cuentas, “el mundo de hoy es tan corrupto, por los gobiernos, empresas y corporaciones petroleras, que ahora todas las personas somos ‘outsiders’”.

Explicó que si bien no es católica y que no tiene “ningún conocimiento particular del dogma de la iglesia”, le escribió “una pequeña canción al Papa Francisco” porque “como hombre, líder espiritual, como pastor, es un buen pastor”. “Él habla en contra de tantas cosas que están mal y de las que los líderes políticos tienen miedo de hablar. Escribió un carta de 20 páginas preocupado por el medioambiente, por la protección del planeta, de nuestros recursos naturales y ama a los niños. Lo veo y pienso ‘este hombre tiene más valentía y es más osado que la mayoría de nuestros políticos’”, dijo.

En la faceta musical entonó algunos himnos como Wing, Pissing in the river, Because the night y People have the power, aunque también realizó homenajes a John Lennon, Elvis, Lou Reed, Neil Young y hasta se animó a entonar Hard rain’s a-gonna fall, tema que le hizo pasar “uno de los momentos más horrorosos de su carrera”, cuando olvidó su letra durante la entrega de Nobel de Literatura a Bob Dylan en 2016.