The X-Files vuelve con la misión de reencantar al público y a la crítica

Tras su temporada anterior, la histórica serie de ciencia ficción estrena nuevos episodios en FOX a partir de este miércoles.


Cuando The X-Files (ahora la serie utiliza su título en inglés en Latinoamérica en vez de Los expedientes secretos X) regrese a la pantalla chica este miércoles a las 22.00 horas por FOX, habrán pasado casi dos años desde su final de la temporada anterior. Aunque los fanáticos de la icónica serie de ciencia ficción están acostumbrados a esperar: cuando la producción retornó con su décimo ciclo en 2016, en formato miniserie, habían pasado casi 14 años desde el final de la primera entrega, y ocho desde la última película.

El resultado de ese revival televisivo de una historia que dominó la cultura popular en los 90, fue agridulce. A pesar de tener de vuelta en televisión a los agentes Mulder (David Duchovny) y Scully (Gillian Anderson), reunidos además con el creador de la serie, Chris Carter, tanto la crítica como los fanáticos se vieron divididos frente a la calidad de la trama. “Es difícil escapar de la noción de que se trata de un ejercicio impulsado por acuerdos comerciales; la oportunidad de sacar más provecho a lo reconocible del título”, escribió el portal Variety sobre el estreno de ese ciclo.

La recepción de los siguientes capítulos fue variada, aunque al menos la audiencia fue sólida (pero decreciente) como para comenzar la especulación sobre el futuro del proyecto. Pero The X-Files no sólo regresa, sino que lo hace más grande: para su ciclo número 11 -y segundo en su nueva etapa- la temporada crece a diez episodios.

El nuevo ciclo comienza inmediatamente después del muy criticado final de temporada anterior, aunque el desenlace del evento -una preocupada Scully y un Mulder moribundo siendo acechados por una nave espacial, en medio de lo que parece ser el fin de los tiempos- no es lo que se podría haber especulado. Entrar en detalles sería caer en el territorio del spoiler, pero después del giro inicial, el capítulo se desarrolla como una carrera contra el reloj de sus protagonistas para entender lo que está pasando, y para encontrar al hijo de Mulder y Scully, William, de habilidades inexplicables, y que fue entregado en adopción de niño para protegerlo y alejarlo de las peligrosas vidas de sus padres.

Ahora, ubicarlo pareciera ser fundamental en el futuro de Mulder. Y la sorpresa con la que inicia el episodio queda corta en comparación al giro final, que implica un importante cambio en la realidad que se conocía de The X-Files.

Pero siguiendo la tradición de la serie original, si bien existe un misterio central en la nueva temporada, no todos los capítulos se desenvuelven en torno a este, con los episodios posteriores al primero adoptando el formato de “caso de la semana”, con los protagonistas investigando distintos sucesos paranormales y enfrentando sus propios demonios.

En las sombras sigue estando la misteriosa figura de El Fumador (William B. Davis), el principal antagonista de la serie, que hasta el ciclo anterior se pensaba muerto, pero sigue operando para complicar la vida de los agentes y poner el destino completo del Planeta Tierra en juego. El personaje vuelve recargado como un guiño a la era Trump, aprovechando un mundo en donde la información oficial es cuestionada y la gente vive en paranoia como una cortina de humo tras la cual puede ejecutar su plan sin resistencia.

25 años de conspiración

La nueva temporada de The X-Files aterriza en televisión algunos meses antes de que la serie alcance el hito de los 25 años desde su debut.

La primera temporada de la trama creada por Carter, inspirado en múltiples teorías de conspiración y series como La dimensión desconocida y Twin Peaks, se estrenó en Estados Unidos en septiembre de 1993.

La historia sobre un dúo de agentes del FBI que investigaban casos inexplicables por la ciencia, destapando de a poco una conspiración alienígena que involucraba al gobierno de Estados Unidos, se transformó en uno de los exponentes televisivos más populares de los 90, llegando a promediar casi 20 millones de espectadores por episodio, y amasando a un numeroso culto de fanáticos en torno a una mitología propia, que ha derivado en spin-offs en distintos formatos.

La serie terminó inicialmente en 2002, con su ciclo menos visto y con crecientes críticas en torno a su compleja narrativa. El único intento de continuar la historia antes de su regreso televisivo fue en 2008, con la película Los expedientes secretos X: Quiero creer -la segunda película de la franquicia-, la que fue una decepción en taquilla y duramente criticada.

Con su nueva temporada, The X-Files busca más que continuar su historia. También necesita cimentar su supervivencia. De la invasión de revival y continuaciones de series desaparecidas que han llegado a la televisión en los últimos años, generalmente pocas sobreviven más allá de un ciclo. The X-Files ya logró superar esa meta, aunque a los tumbos, por lo que una temporada sólida y buenos números de audiencia son fundamentales para establecer su continuidad.

Seguir leyendo