Cinco claves de la compleja gira del Papa a Sudamérica

Viaje de la máxima autoridad de la Iglesia Católica ha sido calificado por algunos analistas como el más complejo de sus casi cinco años de pontificado.

El Papa Francisco culminó ayer su sexta visita a América Latina con una masiva misa en la Base Aérea Las Palmas, antes de partir de regreso a Roma, pasadas las 18.00 horas de Lima. Una ceremonia multitudinaria que reunió a más de un millón de personas y coronó un viaje que no estuvo libre de problemas y que algunos analistas han calificado incluso como el más complejo de sus casi cinco años de pontificado.

* Situación de los abusos
El Papa dejó claro al llegar a Santiago cuál era su prioridad en la visita: enfrentar lo que algunos religiosos habían calificado como “la falta de vigor” de la Iglesia chilena. Y lo hizo entregando dos importantes mensajes. Primero en La Moneda, expresando “su vergüenza” por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, y criticando al clericalismo y el elitismo dentro de la Iglesia en su mensaje a los obispos. “Esta falta de conciencia de pertenecer al pueblo de Dios como servidores, y no como dueños, nos puede llevar a una de las tentaciones que más daño le hacen al dinamismo misionero que estamos llamados a impulsar: el clericalismo”, dijo. Sin embargo, sus declaraciones desacreditando y calificando de “calumnias” las denuncias contra el obispo Juan Barros marcaron una aparente contradicción con ese mensaje.

* Contraste Chile-Perú
En Chile, los principales actos del Papa en el Parque 0’Higgins, en Temuco, en Maipú y luego en Iquique tuvieron menos público del esperado. En playa Lobito no se llegó a las 100 mil personas. Una falta de fervor que sorprendió a varios vaticanistas que acompañan al Papa. Una corresponsal italiana comentó a La Tercera que el laicismo que vio en Chile le hacía pensar en la situación de Francia. Un panorama que cambió radicalmente al llegar a Perú, donde el fervor se observó desde el principio y fue coronado con más de un millón de personas en la misa final.

* Mensaje ambientalista
Si en Chile el Papa tenía claro que la prioridad de su visita era condenar los abusos y dar un mensaje interno a la Iglesia, en Perú su primer interés fue reforzar su mensaje en defensa del medioambiente, al que dedicó su encíclica Laudato Si’. “Por eso quise empezar por aquí”, dijo en su primer discurso, en Puerto Maldonado. Durante las horas que estuvo en el Amazonas peruano condenó “el neoextractivismo” y “la presión de los grandes intereses económicos que dirigen su avidez (…) Probablemente, los pueblos originarios amazónicos nunca hayan estado tan amenazados en sus territorios como ahora”, aseguró. En esa región, varias comunidades se han enfrentado a proyectos de inversión.

* Condena a la corrupción
Lo había dicho el secretario de Estado Pietro Parolin, uno de los temas del viaje sería la corrupción. Y el Papa lo abordó en Lima ante las autoridades civiles. “Debemos estar atentos a esa otra forma de degradación ambiental que contamina todo el entramado social: la corrupción”, dijo. Un “virus social”, como lo calificó, especialmente grave en Perú, donde los últimos dos ex presidentes han debido enfrentar casos de corrupción, además del recién indultado Alberto Fujimori. También, el actual mandatario, Pedro Pablo Kuczynski, enfrentó un pedido de destitución en el Congreso por haber mentido sobre sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht, caso que incluso el Papa citó en su encuentro con los obispos.

* Femicidios
“Quiero invitarlos a luchar contra una plaga que afecta a nuestro continente americano: los numerosos casos de femicidio”, dijo el Papa el sábado en Trujillo. Es la primera vez, según el vaticanista Andrea Tornielli, que el Papa utiliza esa palabra y que incluso pide “promover una legislación y una cultura de repudio a toda forma de violencia”. El tema también lo había planteado el día anterior en Puerto Maldonado al condenar la “trata de personas”.

Seguir leyendo