Duque y Petro: los perfiles de los candidatos que disputarán la segunda vuelta en Colombia

Autor: La Tercera

Con el 99% de mesas escrutadas, Iván Duque se impuso con el 39% mientras que Gustavo Petro obtuvo el 25% de los votos.


El conteo de votos que se realizó luego de la jornada de elecciones presidenciales en Colombia dio como ganador a Iván Duque (Partido Centro Democrático) y a Gustavo Petro (Coalición Petro Presidente) quienes ahora pasaron a segunda vuelta que se realizará el 17 de junio.

¿Quiénes son? ¿Cuál es el perfil de cada candidato?

Iván Duque

Abogado de 41 años, fue senador durante los últimos cuatro años de la mano del expresidente Álvaro Uribe, a quien considera su mentor. Eso sí, fue asesor del mandatario Juan Manuel Santos cuando éste era ministro de Hacienda, en el gobierno de Andrés Pastrana. Durante su carrera profesional, Duque se ha ido acercando cada vez más al sector económico, pues tras graduarse como abogado en Colombia, estudió derecho económico en la American University y gerencia de políticas públicas en la Universidad de Georgetown. Trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo y fue mientras se desempeñaba en ese lugar que conoció a Uribe. Al término de su gobierno, éste lo buscó para que fuera su asesor en la ONU. Durante ese tiempo, trabajó en el proyecto de las memorias de Uribe y también el exmandatario fue su profesor asistente en la Universidad de Georgetown.

El currículum de Duque no es ligero, sin embargo en materia política solo ha ejercido como senador, un rol en el que se posicionó como un fuerte opositor al gobierno de Santos. Una condición que también le juega en contra. Sus más críticos sostienen que su poca experiencia política lo llevaría a convertirse en un “títere” de Álvaro Uribe. Como senador fue autor de la ley que aumenta la licencia de maternidad, la ley del uso de cesantías en seguros educativos y una ley que promueve el emprendimiento. Además, fue premiado por sus pares en el Congreso como el mejor senador de Colombia, por dos años consecutivos. Su campaña se ha centrado en tres ejes: legalidad, emprendimiento y equidad. Así, la lucha contra la corrupción y la criminalidad son las banderas de su programa, con el objetivo de recuperar la seguridad de Colombia. La economía también forma parte importante de sus promesas, por ello Duque buscará la reactivación económica reduciendo impuestos y aumentando los sueldos de los trabajadores.

Gustavo Petro

Es el candidato de la izquierda colombiana y quien ocupa el segundo lugar en los sondeos. El economista de 58 años, Gustavo Petro, quien busca la presidencia del país apoyado por la coalición Colombia Humana, ha señalado que su despertar político se produjo con el golpe de Estado en Chile que derrocó a Salvador Allende, a quien Petro admira, según el diario estadounidense The New York Times.

A los 17 años se vinculó al M-19, donde adoptó el alias de “Aureliano”, en homenaje al coronel Aureliano Buendía, personaje de la novela “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez. Es el aspecto de su currículum que más le ha traído problemas. En esa época estuvo preso dos años y se integró a la vida política tras la desmovilización del M-19, gracias a un acuerdo de paz firmado en 1990 en el gobierno de Virgilio Barco.

Petro ha ocupado varios cargos políticos. Fue diputado en la Cámara de Representantes de Colombia en dos periodos (1991-1994 y 1998-2006) y senador (2006-2010). En 2010, ocupó el cuarto lugar en la votación presidencial con 1,3 millones de votos, menos de la mitad de lo que obtuvo en las primarias de marzo. Fue alcalde de Bogotá (2012-2015), luego de formar el movimiento político Progresistas.

También fue primer secretario de la embajada de Colombia en Bélgica, entre 1994 y 1996, período en que se vio obligado a salir del país por las amenazas de muerte en su contra en una época en que se llevaba a cabo una persecución a líderes de izquierda.

Sus propuestas han encendido las alarmas entre la derecha conservadora colombiana. Petro propone cambiar el modelo económico de la nación mediante el alza de impuestos a quienes poseen grandes extensiones de tierras improductivas y un alejamiento de la dependencia económica del petróleo y el carbón en favor de la energía limpia, lo que no ha sido bien acogido por los empresarios e inversionistas. La principal crítica de parte de sus detractores es que las medidas que propone podrían convertir a Colombia en la “segunda Venezuela”.

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