¿Fujimori contra Fujimori?

En Perú ya se habla de una posible disputa entre Keiko y Kenji por la Presidencia en 2021. De concretarse sería un enfrentamiento inédito entre hermanos. En las encuestas, el “hijo mimado” de Fujimori va al alza, mientras que su hermana ha perdido apoyo.


Sería una pelea inédita entre hermanos, entre el clan más influyente de la política peruana de las últimas tres décadas: Fujimori contra Fujimori. Los analistas políticos limeños suelen decir que en Perú “todo es posible” y por ello en las últimas semanas el tema que genera más debate es el eventual enfrentamiento por el Palacio Pizarro entre Keiko y Kenji en 2021. La lucha política entre los hijos de Alberto Fujimori ya comenzó.

El fallido intento por destituir al Presidente Pedro Pablo Kuczynski ha tenido consecuencias insospechadas. Gracias al voto en el Congreso de Kenji Fujimori y otros nueve legisladores que responden a su liderazgo, PPK se salvó cuando se pensaba que tenía sus días contados en el gobierno. Pero poco después una bomba aún más potente estalló en el país con el indulto a Fujimori. Así, el ex Presidente (1990-2000), condenado a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad, quedó libre y desde entonces Kenji, de 37 años y el “regalón” de su padre, ha comenzado a desplazar a su hermana en el escenario político peruano.

Aunque Keiko aún es la líder de Fuerza Popular, el bloque que dominaba el Congreso perdió la mayoría, ya que ahora ella controla 60 de los 71 congresistas fujimoristas.

Por estos días, Kenji tiene muchas razones para sonreír, ya que parece inmune a los dardos que le lanza su hermana. De hecho, a fines de enero el Comité Disciplinario de Fuerza Popular lo expulsó del partido, pero desde entonces el “hijo mimado” de Fujimori no ha hecho más que crecer en los sondeos. En la última encuesta de Ipsos revelada días atrás por el diario El Comercio, Keiko aparece con un 21% de intención de voto, seguida por el independiente Julio Guzmán con 13%. Pero la gran sorpresa es que Kenji aparece en tercer lugar, con un 11% de intención de voto.

Aunque su apoyo presidencial es aún bajo, los analistas estiman que es una base importante si es que finalmente concreta un proyecto presidencial. Si bien las elecciones en Perú son recién en 2021, un nuevo pedido de vacancia contra Kuczynski presentado por el izquierdista Frente Amplio ronda como un fantasma en el país y pese al salvavidas que le lanzó Kenji en diciembre pasado, no se descarta que PPK se vea nuevamente complicado por el escándalo Odebrecht y que eventualmente los peruanos deban concurrir a las urnas antes de lo previsto.

Kenji nunca ha escondido sus intenciones de llegar a la Presidencia. De hecho, en la contienda de 2016, cuando su hermana estuvo a un paso de ganar los comicios, encendió la pradera al tuitear: “La decisión es mía: sólo en el supuesto negado que Keiko no gane la Presidencia, yo postularé el 2021”.

“Peronismo chicha”

“Hay que pensar en el fujimorismo como una suerte de peronismo chicha. En ese sentido sí es posible dos candidaturas fujimoristas. No solo en la elección interna, sino también en la externa. Con el 30% que tienen, en una país fragmentado, los votos alcanzan”, sostiene a La Tercera el analista peruano Carlos Meléndez.

A juicio de este columnista de El Comercio, Kenji reúne un capital político envidiable, ya que “goza de un reconocimiento público que desearía cualquier advenedizo en política. La asociación con su padre es inmediata y casi siempre positiva y, por si fuera poco, existe cierto sentido de culpa compartido respecto él, debido a que durante años fue motivo de burlas. Pero recordemos que fue el parlamentario más votado en las últimas elecciones”.

También los analistas ya comentan de que, más allá de si los hermanos Fujimori se enfrentan por la Presidencia, sus choques han dividido al partido. “Keiko no va a permitir primarias con Kenji”, apunta a La Tercera el politólogo y encuestador, Luis Benavente. “Kenji podría ser candidato de otro partido. El umbral para pasar a segunda vuelta es bajo, de un 20%. Todo es posible a la hora de especular sobre la esquizofrénica política peruana. Lo concreto es que Kenji es presidenciable y en eso está”, agrega este cientista político.

En la misma encuesta Ipsos, Kenji posee un 32% de aprobación, mientras que su hermana tiene un 29%. A fines de diciembre era al revés. “Creo que ambos van a tratar de llegar a algún tipo de entendimiento, aunque hoy parezca difícil. Separados sólo dividen el voto fujimorista. No creo que pueda sumarse lo de ella a lo de él. Son sumas que restan”, sostiene el analista político Pedro Tenorio, quien concluye: “Los resultados electorales de octubre, en las elecciones municipales y regionales, ayudarán a ver cómo llegan los próximos comicios en 2021”.

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