Israel recibe duras críticas tras violenta jornada en Gaza y EE.UU. apunta a Irán

Choques entre manifestantes palestinos y fuerzas israelíes, ayer, cerca de la frontera de Gaza.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU acusó a Israel de “crímenes de guerra” por la muerte de al menos 60 palestinos. Reino Unido, Francia y China cuestionaron el uso de fuerza desproporcionada.


Miles de personas participaron hoy en Gaza de los funerales de los 60 palestinos fallecidos durante los enfrentamientos con el Ejército israelí en la frontera, tras la apertura el lunes de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén. Los líderes palestinos dijeron que los incidentes constituyeron una masacre, mientras que Israel afirmó que actuó en defensa propia para resguardar sus fronteras. Washington respaldó esa postura y culpó a Irán de instigar la violencia a través de sus aliados de Hamas, el grupo islámico que gobierna en la Franja de Gaza.

Israel vivió un día de celebraciones el lunes por la inauguración de la embajada estadounidense en Jerusalén y el 70º aniversario de la creación del Estado. Pero al mismo tiempo que se realizaba el acto inaugural miles de palestinos iniciaron una manifestación en la frontera de Gaza, acción que fue reprimida por las fuerzas israelíes.

Cifras del ministerio de Salud de Gaza, citadas por la agencia The Associated Press, señalaron que 2.771 personas quedaron heridas, De ellas, 1.360 fue producto del fuego real, 400 por metrallas y 980 por inhalación de gas.

Israel recibió hoy una dura condena de parte importante de la comunidad internacional. Además, varios países llamaron a una investigación independiente, una idea que fue respaldada por Reino Unido, Alemania, Bélgica y Suiza.

Irlanda, por su parte, convocó en Dublín al embajador israelí, acción que fue seguida por Bélgica, que llamó a la embajadora Simona Frankel, después que calificara de “terroristas” a todas las víctimas de Gaza.

La UE y Londres hicieron llamados a la calma y al igual que China y Francia, criticaron especialmente el uso de la fuerza desproporcionada por parte de Israel. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU y Amnistía Internacional se refirieron a las acciones israelíes como “crímenes de guerra”.

Israel, eso sí, recibió el respaldo de Estados Unidos, que le reafirmó su apoyo en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde se realizó un debate a instancias de Kuwait. “¿Quién entre nosotros aceptaría este tipo de actividad en su frontera? Ningún país en este recinto actuaría con mayor moderación que Israel”, dijo la embajadora estadounidense, Nikki Haley, durante el debate. Además, afirmó que “en días recientes, terroristas de Hamas, respaldados por Irán, han incitado ataques contra fuerzas de seguridad israelíes y su infraestructura”.

Consejo de seguridad

Fuentes diplomáticas dijeron a la agencia EFE que Estados Unidos había impedido que el Consejo de Seguridad adoptara una declaración sobre los hechos, en la que se pedía una investigación imparcial.

Haley, además, aseguró que lo sucedido el lunes no tiene ninguna conexión con el traslado de la sede diplomática de EE.UU. a Jerusalén e insistió en que “aquellos que sugieren que la violencia en Gaza tiene algo que ver con el emplazamiento de la embajada de EE.UU. están sumamente equivocados”.

Para muchos analistas esta respuesta aísla tanto a Israel como a Estados Unidos. “Israel ha estado cada vez más aislado en el escenario internacional en los últimos años. Pero la violencia y la respuesta desproporcionada ante las protestas ha llevado a muchos a criticar a Israel, incluyendo a personas que antes lo habían apoyado. La forma en que el gobierno israelí y el Ejército están respondiendo probablemente llevará a más aislamiento”, dijo a La Tercera, Sarah Yerkes, analista del centro de estudios Carnegie.

Para la analista, “no existe una clara estrategia de Estados Unidos en la región, solo una serie de decisiones al azar”. “No es concebible que una administración dedicada al proceso de paz decida que es una buena idea cambiar la embajada a Jerusalén, especialmente en un día tan importante para ambas partes”, añadió.

Una de las respuestas más duras contra Israel provino desde Turquía, Ambos países expulsaron temporalmente a sus respectivos representantes diplomáticos. El Presidente turco Recep Tayyip Erdogan advirtió que la cumbre islámica del viernes sobre los palestinos enviará “un mensaje fuerte al mundo”.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó a Erdogan, de tener “las manos empapadas en la sangre” de civiles kurdos y de “invadir Siria”, después de que éste calificase a Israel de

“Estado terrorista” y “genocida”. “El hombre que envía a miles de soldados turcos para mantener la ocupación del norte de Chipre e invade Siria, no nos dará lecciones cuando nos defendemos de la invasión de Hamas”, dijo Netanyahu. Un hombre, continuó, “cuyas manos están empapadas en la sangre de incontables civiles kurdos en Turquía y Siria es el último que puede predicar sobre ética militar”, agregó.

“Ha habido una respuesta relativamente muda de los países árabes. Turquía, fuera del mundo árabe, concretó la mayor respuesta. Pero creo que es muy pronto para juzgar la respuesta árabe ante las protestas en Gaza y la apertura de la embajada de Estados Unidos”, concluyó Yerkes.

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