Kim ya no pediría retiro de tropas de EEUU para negociar

Según el Presidente surcoreano Moon Jae-in, Pyongyang apoyaría “desnuclearización completa” de la península.


En lo que el diario The New York Times considera la remoción del “mayor obstáculo” para las negociaciones con EE.UU., Corea del Norte habría expresado su compromiso con una “completa desnuclearización” de la península coreana, al tiempo que no buscaría poner condiciones, aseguró hoy el Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in. De cara a la cumbre que sostendrá el próximo viernes con Kim Jong Un, Moon declaró que se tenía que buscar un tratado de paz para poner fin oficialmente a la Guerra de Corea (1950-53).

Citado por Reuters, Moon dijo que llegar a acuerdos generales sobre la desnuclearización, el establecimiento de un régimen de paz y la normalización de las relaciones entre las dos Coreas y Estados Unidos no debería ser difícil de lograr a través de las cumbres entre Corea del Norte y del Sur, y entre Pyongyang y Washington.

“El armisticio que se viene arrastrando desde hace 65 años debe tocar a su fin”, señaló Moon durante un almuerzo con representantes de empresas coreanas de medios de comunicación. “Hay que buscar la firma de un tratado de paz una vez declarado el final de la guerra”, agregó. Moon supedita, sin embargo, un eventual tratado de paz a que el Norte abandone sus programas militares nuclear y balístico.

Al respecto, Moon se mostró optimista sobre las pretensiones de Pyongyang. “No creo que la desnuclearización tenga diferentes significados para Corea del Sur y Corea del Norte”, dijo. “Corea del Norte está expresando una voluntad de desnuclearización completa”, aseguró el líder surcoreano.

“No han adjuntado ninguna condición que Estados Unidos no pueda aceptar, como el retiro de las tropas estadounidenses de Corea del Sur”, agregó Moon. “De lo único que están hablando es del fin de las políticas hostiles contra Corea del Norte, seguidas de una garantía de seguridad”.

El director de la CIA, Mike Pompeo, visitó Corea del Norte la semana pasada y se reunió con Kim, con quien estableció una “buena relación”, dijo el miércoles el mandatario estadounidense, Donald Trump, antes de una cumbre programada para mayo o junio.

No obstante, Trump advirtió que anulará la reunión si considera que no será fructífera. “Si pensara que este encuentro no va a ser fructífero, no iríamos, y cuando esté ahí, si no es fructífero, me iré respetuosamente”, aseguró Trump el miércoles. Saber si Pyongyang está dispuesto a renunciar a sus programas atómicos es crucial para el mandatario, consignó France Presse.

Por ello, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, Trump afirmó que su campaña de “máxima presión” sobre Corea del Norte continuará hasta que Pyongyang renuncie a sus armas nucleares. “Estados Unidos sigue comprometido con una desnuclearización completa, verificable e irreversible de Corea del Norte”, dijo hoy el embajador de desarme de EE.UU., Robert Wood, en una conferencia de prensa en Ginebra.

Según analistas citados por France Presse, Pyongyang podría en esta ocasión anunciar giros en su política hacia Estados Unidos. Corea del Norte “necesita una explicación lógica y una justificación para modificar las relaciones con su ‘enemigo estadounidense’ en las que están sumidos los norcoreanos en los últimos 70 años”, considera Kim Dong-yub, investigador en el Instituto de Estudios de Extremo Oriente de la Universidad de Kyungnam. “Parece que están dispuestos a hacerlo”, asegura el especialista.

Por de pronto, Kim sigue dando señales de distensión. Según informó la oficina presidencial de Seúl, las dos Coreas podrán en marcha este viernes una línea telefónica directa entre sus líderes de cara a la cumbre que celebrarán el 27 de abril en la frontera.

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