Kuczynski se prepara para enfrentar otra eventual votación de vacancia

El Presidente Pedro Pablo Kuczynski se desplaza en mototaxi por las calles de Tarapoto en la región de San Martín, el jueves pasado. Foto: Agencia Andina

Dos partidos presentaron una moción para destituirlo, pero aún no consiguen el apoyo de otras agrupaciones. El Mandatario salió triunfante en diciembre, cuando no prosperó otra moción para sacarlo del poder.


El Presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski (conocido coloquialmente como PPK), ha vivido una suerte de déjà vu. Porque a poco más de un mes de que lograra sobreponerse a una petición de vacancia, ahora enfrenta una nueva solicitud de destitución, tras no poder aplacar las críticas de la oposición.

La moción fue presentada por los partidos de izquierda Frente Amplio (FA) y Nuevo Perú a comienzos de mes. El congresista y líder del FA, Marco Arana -que en diciembre presentó la moción de vacancia- explicó que en esta oportunidad el recurso presenta “elementos nuevos relacionados con indicios de conflictos de intereses” de Kuczynski con relación a sus vínculos con la empresa brasileña Odebrecht.

Según los medios peruanos, el Banco de Crédito del Perú entregó a la Fiscalía y a la Unidad de Inteligencia Financiera un reporte con más de 140 movimientos bancarios de Kuczynski. Esos informes dan cuenta de los movimientos de la empresa de Kuczynski Westfield Capital, la de su socio chileno Gerardo Sepúlveda, First Capital, la brasileña Odebrecht y otras compañías privadas que el actual gobernante dirigió o asesoró.

Kuczynski fue sometido a un primer pedido de destitución después de que se confirmara que Westfield brindó asesorías a Odebrecht cuando era ministro del gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006).

Tras salvar de la destitución con los votos del legislador Kenji Fujimori y otros nueve congresistas de Fuerza Popular, Kuczynski otorgó un indulto humanitario y derecho de gracia al ex mandatario Alberto Fujimori, quien cumplía una condena de 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad.

Para el Presidente, el nuevo pedido de vacancia “es un refrito por una sencilla razón: hay un grupo de extrema izquierda que no está reconciliado con este indulto, eso es lo que pasa”.

Según una encuesta de Datum, divulgada por el diario Perú 21, el 53% de peruanos estima que el gobernante debería dejar el cargo. Mientras que el 43% piensa que debe continuar su gestión.

Sin embargo, todavía no está todo saldado, ya que para el éxito de la moción y que pueda ser discutida en el Congreso se necesitan 87 votos y el Frente Amplio más Nuevo Perú suman 20. El jueves se reveló que tres agrupaciones, entre ellas las bancadas de Acción Popular (AP) y el APRA, decidieron no apoyar por el momento las mociones de vacancia. Una postura parecida mostraron los ex congresistas oficialistas Vicente Zeballos, Alberto de Belaunde y Gino Costa, quienes -en conferencia de prensa- afirmaron que si bien las acusaciones que pesan sobre el Mandatario son “serias”, ello merece una investigación profunda en el ámbito del Ministerio Público. Según el diario Correo, Fuerza Popular, que posee 61 legisladores, aún no ha hecho oficial su postura.

En los círculos políticos y periodísticos de Lima se comenta que los congresistas están esperando que declare ante la fiscalía el ex superintendente de Odebrecht, Jorge Barata. Una declaración que se espera para el 27 y el 28 de febrero. En una entrevista al diario La República, el abogado de Barata, Carlos Kauffmann, señaló que su cliente “quiere esclarecer todo” y que responderá, entre otros, sobre el caso del propio Kuczynski.

Fuentes cercanas al Palacio Pizarro dijeron al diario Correo que el Presidente se encuentra preparando una estrategia para afrontar esa declaración de Barata.

En conversación con La Tercera, Fernando Tuesta, profesor de Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica de Perú, señaló que lo que ha cambiado desde la última moción de vacancia y la actual “es la relación de fuerzas”. “La no vacancia se gana gracias a una suerte de coaliciones puntuales en donde básicamente se enfrentaba el fujimorismo y algunas bancadas como el Frente Amplio de Izquierda, que se sumaron a ese propósito. En los medios de comunicación, parte de la opinión pública, líderes de opinión fue creciendo el apoyo a Pedro Pablo Kuczynski sin que considerara que él era una persona que había obrado bien, sino que las razones para la moción no eran suficientes. Sin embargo, al decretar el indulto de Alberto Fujimori un grueso sector de quienes lo apoyaron se sintieron defraudados. Ahora lo que cambió es eso”, explicó.

A juicio del politólogo, si ahora se aceptara la moción de vacancia el Presidente sería destituido. Esto porque los 10 votos que obtuvo en diciembre de Kenji Fujimori ya no le son suficientes.

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