Menor de 10 años embarazada producto de una violación provoca indignación en Argentina

Autor: Agencia AFP

@VMataderos

Este hecho se suma a lo 2.700 casos de "madre niñas" de entre 10 y 14 en Argentina, en un país donde se debate sobre la despenalización del aborto.


Una niña de 10 años embarazada de  cinco meses manifestó, con respaldo familiar, su supuesta voluntad de seguir  con la gestación, lo que causó polémica en Argentina donde está abierto un  debate en el Congreso por una ley para despenalizar el aborto.

El caso ocurrió en la provincia de Salta (noroeste) y salió a la luz cuando  la madre de la niña la llevó a un hospital público por dolores abdominales.  Cuando los médicos constataron el embarazo de 21 semanas, la niña confesó que  era violada por su padrastro.

“La asesora de Incapaces y Menores, Patricia Gómez de González, informó al  Ejecutivo provincial la voluntad manifestada por la niña y su madre, en un acta  rubricada, de continuar con el embarazo”, informó el gobierno de Salta.

Según datos de UNICEF cada año se producen en Argentina unos 2.700  nacimientos de “madres niñas” de entre 10 y 14 años de edad, casi un 3,6 por  mil de los nacimientos en el país.

El Congreso lleva adelante desde hace un mes una serie de debates abiertos  con cientos de oradores en dos sesiones semanales en las que se expresan  argumentos en favor y en contra de una ley para despenalizar el aborto.

En las calles varias manifestaciones con gran poder de convocatoria se han realizado a favor y en contra de la ley, en un tema que divide aguas en la sociedad argentina.

Lo que dice la ley

La interrupción voluntaria del embarazo es ilegal en Argentina salvo para casos de violación o en los que peligre la vida de la mujer.

En el caso de la niña salteña y por tratarse de una violación, el Estado debe proveer la asistencia médica necesaria para la interrupción del embarazo.

Sin embargo lo avanzado de la gestación y la manifestación por escrito de la niña y de su madre impidieron que accediera a un aborto legal.

Según un protocolo provincial de 2012 la solicitud de la víctima de  violación debe realizarse hasta la semana 12 de gestación y debe mediar una  asistencia psicológica.

“Generalmente las violaciones suceden en el seno familiar, las niñas no hablan por temor y hasta después de la semana 12 no se les nota. El plazo es inviable, es una restricción”, dijo la presidente del Observatorio de Violencia  contra las Mujeres, Laura Postiglione, en declaraciones al diario El Tribuno de  Salta.

También objetó que la decisión de la víctima sea “tutelada” por un equipo  de psicólogos al considerar coartada la posibilidad de decidir libremente.

Caso aberrante

Salta es una provincia de 1,3 millones de habitantes y un profundo arraigo en las tradiciones católicas. La variedad y cantidad de iglesias, parroquias y oratorios en su pequeño territorio la distingue como “la más católica” de las  provincias en el imaginario popular argentino.

Hasta 2017 la enseñanza de la religión católica era obligatoria en las escuelas provinciales, pero un fallo de la Corte Suprema lo declaró  discriminatorio e inconstitucional.

El caso de la niña violada y embarazada conmovió a la sociedad salteña y tuvo gran repercusión a nivel nacional.

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, con aspiraciones  presidenciales, anunció este jueves que la provincia resolvió abandonar el protocolo provincial y adherir a las recomendaciones elaboradas por la Nación  en 2015.

En aquellas recomendaciones el Poder Ejecutivo Nacional buscó zanjar los  escollos que encontraban las víctimas de violación en los hospitales públicos  cuando querían acceder a un aborto legal y los casos terminaban judicializados  muchas veces por médicos que alegaban objeciones de conciencia.

Urtubey manifestó por Twitter que adoptó esa decisión “frente a los  aberrantes hechos ocurridos en los últimos días y más allá de la voluntad de la  niña abusada y de su familia de continuar con el embarazo y no ejercer el  derecho a la interrupción del mismo”.

Tras el decreto del gobernador la subsecretaria de Política de Género de  Salta, Rosaura Gareca, prometió que “la niña y la madre serán informadas y  escuchadas”.

“Ya no hay obstáculos para que pueda abortar”, aseguró.

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