Trump recibe críticas cruzadas tras discurso sobre Estado de la Unión

El Presidente Donald Trump durante el discurso del Estado de la Unión, el martes en el Congreso. Foto: EFP

Tanto demócratas como republicanos cuestionaron la propuesta migratoria del Presidente de Estados Unidos. Otros temas que generaron controversia fueron el plan de infraestructura del Ejecutivo y la trama rusa.


Pese a los reiterados llamados a la unidad, al trabajo conjunto entre los dos partidos y el tono conciliador, las críticas contra la esperada cuenta anual del Presidente estadounidense, Donald Trump, no tardaron en llegar. Y tal como se anticipaba, fue el tema migratorio uno de los asuntos que más generó controversia, tanto en el lado demócrata como republicano.

En su alocución el mandatario entregó los detalles de su paquete migratorio. En este se ofrece la ciudadanía a los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como “dreamers”, a cambio que se apruebe un aumento en el gasto en la seguridad fronteriza, un ítem que incluye el muro en la frontera con México. También el fin a la lotería de visas y limitaciones a las políticas de reunificación familiar. Para los analistas, uno de los desafíos de Trump será persuadir a los miembros de su propio partido a que respalden el plan. De hecho, unas horas antes del discurso del martes algunos ya habían manifestado su descontento de ofrecer la ciudadanía a los “dreamers”.

“Tenemos miembros de ambos lados que no quieren un camino especial a la ciudadanía”, dijo al diario The Washington Post el representante republicano Mark Meadows. “Pero, obviamente, (no queremos) ciudadanos de segunda clase con un estatus legal. Esto es algo que tenemos que discutir”, añadió en declaraciones el martes en la noche.

En conversación con La Tercera, el analista de la Brookings Institution, William Galston, señaló que “desafortunadamente pocos demócratas ven la propuesta del Presidente como justa, especialmente respecto del plan que reducirá la inmigración legal en casi la mitad”. “Para lograr este objetivo, Trump tendrá que llegar a un acuerdo para un plan más limitado que combine un alivio para los que se acogieron a la DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y una robusta aplicación de la ley y de la seguridad de la frontera”, añadió.

La DACA es un programa implementado hace cinco años, mediante el cual el gobierno acuerda “diferir” cualquier acción sobre el estatus migratorio por un período de dos años, con posibilidad de renovación, a personas que llegaron a EE.UU. cuando eran niños. A ellos se les conoce como “dreamers”. Trump puso como plazo el mes de marzo para finalizar con el programa DACA y los legisladores están luchando para conseguir una alternativa que pueda sobrevivir a las divisiones en ambas cámaras.

Otro de los cuestionamientos tuvo que ver con la injerencia rusa en la campaña de 2016. Esto porque durante los 80 minutos que duró el discurso el mandatario no hizo ninguna referencia a la polémica, pese a que se espera que próximamente sea interrogado por el fiscal especial, Robert Mueller. “Rusia es una gran amenaza a la seguridad de Estados Unidos. Es muy probable que estén involucrados en nuestras elecciones de 2018”, dijo el senador demócrata Ben Cardin a CNN, en alusión a que Trump no formuló ninguna declaración sobre el tema.

En la misma línea el senador republicano John N. Kennedy dijo a CNN que le hubiera gustado que el Presidente hiciera referencia a las sanciones contra Rusia.

El plan para revitalizar la infraestructura del país a un costo de US$ 1,5 billones tampoco dejó a los congresistas indiferentes. En ese sentido, el representante republicano Kevin Brady señaló que esta propuesta era “un gran número” que esperaba que se discutiera. “(Para) financiar tal plan no todo tiene que venir de las arcas federales”, dijo al diario The Washington Post. “Tenemos que encontrar formas de traer dólares de otras partes”, añadió.

Los analistas concordaban que el discurso se produjo en un momento en el que el Presidente enfrenta varios desafíos. Por un lado, una aprobación históricamente baja para un jefe de Estado a estas alturas del mandato; una investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016 que apunta directamente a su administración y las elecciones de medio mandato, en las que se espera que los demócratas aumenten sus escaños.

“Aunque los republicanos enfrentan fuertes vientos en contra, tienen algún terreno de esperanza. A medida que los estadounidenses experimenten los efectos de la ley fiscal, su popularidad puede subir (los demócratas albergan las mismas esperanzas respecto del Acta de Salud). Un fortalecimiento de la economía podría redundar en créditos para la actual mayoría”, concluyó Galston.

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