Renuncia de Villalobos: 917 días marcados por la mayor crisis institucional

El 31 de enero, Villalobos llegó a La Moneda luego de que lo obligaran a suspender sus vacaciones en Miami. Foto: Agencia Uno

El millonario fraude detectado en Carabineros hizo que la gestión de Bruno Villalobos al frente de la institución pasara a ser noticia nacional. Se pensó que la Operación Huracán, para identificar a los autores de atentados en el sur, sería su salvación, pero sólo terminó por hundirlo definitivamente.


El 8 de septiembre de 2015, el entonces general inspector a cargo de la Inteligencia de Carabineros, Bruno Villalobos, asumía su cargo a la cabeza de la institución. Así, el que fue el jefe de la escolta presidencial del primer gobierno de Michelle Bachelet se convertía en general director, puesto que ejerció por 917 días.

Fue un largo camino el que recorrió el oficial para llegar a dirigir la policía uniformada y su rol siempre estuvo ligado a labores investigativas. Mientras estuvo a cargo de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipolcar) sus equipo participaron de casos como el “robo del siglo” ocurrido en el aeropuerto de Santiago y el atentado explosivo en el Subcentro, el que terminó finalmente en condena. Sin embargo, también participó en el primer caso bombas, en el cual los acusados terminaron sobreseídos y absueltos. El ex subsecretario del Interior y actual senador PPD Felipe Harboe recuerda que “él fue un general con una trayectoria bastante buena. Como director de Inteligencia tuvo aciertos importantes que evitaron situaciones delicadas en materia de seguridad y orden público. Se tomaron decisiones adecuadas y oportunas”.

Esas eran sus credenciales para asumir como general director, rol que llevó adelante sin mayores sobresaltos hasta marzo de 2017. Fue el 6 de ese mes, cuando cerca de las 21.00, el propio Villalobos dio una conferencia de prensa en que reveló que oficiales habían participado de un fraude al interior de la institución. En esa ocasión, señaló que por la responsabilidad de mando al no detectar las irregularidades había pasado a retiro al entonces general a cargo de las Finanzas de la institución, Flavio Echeverría.

Fue un momento crítico para su gestión, el que se fue extendiendo luego de que la fiscalía decidió detener y formalizar al ex miembro del Alto Mando por ser el presunto líder del grupo de carabineros acusados de defraudar al Fisco. A medida que los imputados aumentaban y los montos involucrados subían (actualmente llegan a $ 26.700 millones), los cuestionamientos hacia el rol que tuvo Villalobos en el caso también crecían. En paralelo, se abrió otra investigación por presunto mal uso de los gastos reservados. Ahí, Flavio Echeverría vinculó a Villalobos con supuestas irregularidades.

A raíz de estos antecedentes, el general director fue citado en varias ocasiones a la comisión investigadora de la Cámara por la millonaria malversación y la crisis que enfrentaba la institución. Sin embargo, los cuestionamientos no hicieron eco en el gobierno, dado que el entonces ministro del Interior, Mario Fernández, le brindó su apoyo y le encargó un plan de reestructuración de la policía uniformada. “En el tema del desfalco, su actuación estuvo dentro de lo esperado como general director, cooperó con el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, el peso de tener el escándalo a cuestas afecto su gestión, su imagen pública se vio afectada”, señaló el diputado RN que integró la instancia parlamentaria Gonzalo Fuenzalida.

Esa fue la tónica hasta el 23 de septiembre. Una vez más, un operativo de Inteligencia de Carabineros acaparaba los titulares: ocho comuneros supuestamente ligados a atentados en La Araucanía y Los Ríos eran detenidos en un operativo denominado Operación Huracán. Entre ellos estaba el vocero de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul.

Lo que se vio como un éxito en ese momento, meses más tarde se convirtió en una de las razones por las que la crisis institucional se ahondó y selló la salida de Villalobos. Los días pasaron y la Fiscalía de La Araucanía necesitaba chequear la información de Inteligencia entregada por Carabineros. Quien estaba a cargo a nivel nacional de esta dirección era el general Gonzalo Blu, quien el lunes renunció.

El 25 de enero, finalmente, luego de una serie de peritajes, el Ministerio Público anunció el cierre del caso y que no perseveraría la investigación contra los comuneros, porque las evidencias sobre conversaciones que vinculaban a los comuneros a los atentados habrían sido implantadas en algunos celulares. Días más tarde, luego de que el general Blu criticó a los fiscales y pidió a los tribunales que mantuvieran abierto el caso, Villalobos se fue de vacaciones a Miami. Esto generó molestia en el gobierno y ordenó que volviera a Chile, lo que se concretó el 31 de ese mes.

El último golpe ocurrió la semana pasada, dado que el Ministerio Público determinó que las supuestas filtraciones que habrían ocurrido desde la Fiscalía de La Araucanía eran falsas.

Finalmente, su salida se selló el domingo, a través de un apretón de manos con el Presidente Piñera en La Moneda. Ahí, le dijo que renunciaría, lo que el lunes se concretó, poniendo fin a sus 917 días de gestión.

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