Arturo Alessandri, presidente del Colegio de Abogados de Chile: "La calidad de los abogados no está muy buena y eso nos preocupa"

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El presidente del gremio abordó la importancia de colegiarse, pues así "nos estamos afiliando a las buenas prácticas". El jurista, además, criticó las formas en que algunos abogados captan a sus clientes.


Durante las próximas semanas, el presidente del Colegio de Abogados, Arturo Alessandri, comenzará una campaña destinada a aumentar el número de abogados colegiados, lo cual, dice, no solo beneficiará a los propios juristas, sino que también a las personas que serán representadas por estos profesionales. Para el gremio, otro tema que preocupa es la calidad del ejercicio del Derecho en Chile y también lo que se está impartiendo en las 42 facultades de Derecho en nuestro país: "La Ley de Colegios profesionales y todo lo relativo a la ética debió haber formado parte del paquete de legislación sobre transparencia, corrupción. Pero curiosamente se dejó afuera esta parte importante, que está muy ligado al tema de transparencia y del tema de corrupción. Creo que aquí está cojo el sistema", advierte al iniciar su entrevista con La Tercera.

¿En qué casos usted evidencia una falta de ética de los abogados?

Hay muchos problemas legales que tiene la ciudadanía y que tiene que resolverlos a través de un abogado. De familia, de herencia, de arrendamiento, una infinidad de problemas, y como ha ido subiendo el nivel socioeconómico, muchas de esas personas ya no califican para un sistema de asistencia judicial para personas que no tienen medios. Entonces, la gran clase media tiene algunos medios para contratar a un abogado, y a eso apunta esta campaña a ciudadanos y clientes: que se preocupen de quién contratan. Es importante que el abogado que se contrate esté afiliado a un colegio, eso es una garantía de buenas prácticas, porque va a poder, eventualmente, si le va mal con ese abogado, poder ir a ese colegio y reclamar.

¿En qué tipo de actuaciones se presenta este alejamiento de la ética?

Hay muchos abogados que hoy día hacen una publicidad que nosotros consideramos que atenta contra algunas buenas prácticas. Lo que nosotros no podemos hacer como abogados es incitar a litigar. Hay muchos abogados que con tal de atraer clientes hacen campañas publicitarias para incitarlos a demandar, ya sea una isapre, AFP o distintas empresas. Entonces, esa incitación a litigar es algo que nosotros condenamos. Creemos que cuando las personas sienten que tienen necesidad de contratar a un abogado, tienen que llegar y hacerlo, pero lo que no está bien es que nosotros andemos todo el día diciéndole a la gente 'usted tiene que demandar'. Esa incitación, por ejemplo, es una actitud que nuestro Código de Ética y buenas prácticas condena.

¿Dónde se fija el límite entre querer ayudar y querer aprovecharse?

Es que uno puede hacer publicidad a través de distintos medios. Uno puede llamar la atención con la especialidad. Si yo, por ejemplo, me voy a dedicar a temas de familia, de divorcio, tuición, yo puedo empezar a publicitar esto por distintos medios, pero si yo tengo conocimiento por un diario de que alguien tuvo un accidente y yo voy y ofrezco mis servicios, yo me estoy aprovechando de esa situación, entonces ahí es donde hay una competencia desleal.

¿Cómo ve hoy la calidad de los abogados?

Creo que la calidad no está muy buena, y por eso nos preocupa. La confianza es una virtud cardinal del abogado. Entonces, cuando se afecta esa confianza se afecta a la profesión entera, por eso es que hay una desconfianza muy grande de la ciudadanía. Una de las maneras en que se pueden colaborar es que los abogados se comprometen de acuerdo a ciertos parámetros y buenas prácticas, por eso yo insisto en que un caso puede perjudicar más que mil. Cuando aparece un abogado ingresando celulares a la cárcel, a sus clientes, eso es un delito. También se ha producido un alejamiento de los abogados de la parte pública , porque estamos llamados a ser un aporte de las nuevas leyes, de los tribunales. Siento que hay un alejamiento de muchos abogados, porque hoy la competencia es brutal, por eso queremos atraer a los abogados a participar en estos órganos intermedios como el Colegio de Abogados.

¿Se debe mejorar la formación de los abogados, tal vez?

Nosotros estamos haciendo un trabajo con las universidades, donde yo creo que la educación ética tiene que cambiar. Pensamos que no basta con un curso de ética, sino que junto con la formación que trae la persona de su casa, de su medio, tenemos que en cada uno de estos cursos, desde el comienzo de la carrera, hay que encontrar una oportunidad para que el profesor vaya transmitiendo esta necesidad de las buenas prácticas.

¿Ahí radica la necesidad de esta campaña?

El Colegio de Abogados de Chile cada dos años publica un inserto (en un medio de prensa), porque nos parece importante reunir en una sola publicación, en un solo folleto, el número y todos los abogados de Chile que están colegiados. Es un número de cerca de 4 mil abogados. El solo hecho de publicar esto con sus nombres no es suficiente, a nuestro juicio, porque lo que nosotros tenemos que hacer es educar a los clientes, a las personas que van a requerir abogados. Creemos que cuando nosotros nos afiliamos a un colegio nos estamos afiliando a las buenas prácticas. El cliente va a tener una ventaja por si el día de mañana le va mal, y si hay un abogado que amerite la expulsión del colegio, nosotros la vamos a seguir ejerciendo, como lo acabamos de hacer en un fallo unánime (el caso de Mario Schilling, quien representó a apoderados de Hijitus de la Aurora y que fue destituido del gremio).

¿Qué los llevó a adoptar esa resolución?

Como presidente estoy al margen del proceso, y el consejo está al margen, por eso creamos el Tribunal Ético separado del consejo, pero yo creo que hay antecedentes muy graves.

Pero Mario Schilling estaba colegiado...

Bueno, es que como decía yo, no somos santos. Lo que estamos tratando es que nuestros colegiados se comporten de alguna manera, pero nosotros no pedimos santidad, todos cometemos errores todos los días, pero lo que nosotros queremos es que de antemano, podemos o no hacerlo, evitar alguna conducta.

¿Cuál es la realidad hoy de los abogados jóvenes en el Colegio?

Hay un problema de tipo cultural que no quieren comprometerse; en consecuencia, ha ido bajando dramáticamente el número de abogados jóvenes que se afilia a algún colegio. Nosotros estamos entre el 8% y 10% de las personas que se titulan y se colegian. Creemos que esto es sintomático y una mala señal, y por eso es que estamos yendo a las universidades y haciendo presente que colegiarse tiene una serie de ventajas y beneficios.

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